lunes, 13 de junio de 2016

Tratado para ser feliz. Capitulo 4. Sofía

Tratado para ser feliz. Capitulo 4 .Sofía




Berto empezó a bajar las escaleras despacio mientras iba mirando hacia arriba y maldiciendo sobre la inesperada visita, La rubia evitaba la mirada Sofía se quedó al lado de Pro mientras él sostenía la puerta.
-Berto, recuerda, encuéntralo y súbelo a casa, por favor.
-Ok, no te preocupes.
Berto bajó y buscó al menos durante una hora, mirando su móvil cada minuto y preguntando a todo el que se encontraba en el camino, bajó por la calle IGLESIA  y entró al Carrefour exprés. Preguntó a los dependientes por Adrián, por Carmen y por el incidente que había sucedido y en todas las preguntas encontró la misma respuesta, gestos tímidos de negación acompañados de leves y poco convincentes movimientos de hombros .Después de acercarse al congreso e intentar en vano recoger algo de información decidió coger un taxi en el paseo de recoletos.
Antes de cerrar la puerta Pro miró a Helena.
-No te preocupes, el primero que tenga noticias llama, pero que Adrián espere en casa por favor.
Mientras echaba la vuelta a la puerta
-No me lleves a casa Pro, soy abogada,¿ recuerdas? y mejor que psicóloga la  verdad , déjame acompañarte a buscar a esa chica.
-De acuerdo, la verdad. Creía que estabas deseando irte.
-Es verdad, bueno, era. No sé cuando, pero he cambiado de opinión y ahora si estoy segura.
-De acuerdo, bueno eso ya lo he dicho, ¿verdad? quiero decir que me alegro.
-¿Donde vamos primero?
-A cogerte una cazadora y luego al Hospital.
Volvió a abrir la puerta y le pidieron una cazadora a Helena para la moto.
-¿Esta puede valer?
-Sí, estupendo - dijeron los dos a la vez, y rieron, mientras Sofía se acercaba a recoger la prenda Helena le sonrió y le ayudo a ponérsela con mimo, con una caricia suave, cuando Sofía giró para dejarse abotonar Helena le susurro - seguro que nos da suerte.- parecía que iba a haber un segundo beso pero en ese segundo eterno no pasó nada y Sofía volvió por el camino hacia la puerta .Pro le lanzo un beso y cerró.
-Es maja esta chica la verdad  y eso que le he llamado la muda, y yo pensaba que le gustaba tu sobrino y luego creo que le gustas más tú.
Pro le devolvió la sonrisa y añadió - incluso le gustas tú más Sofía.
Bajaron en silencio las escaleras, riendo en silencio por tres tramos de escaleras de madera antigua y crujiente bordeada por un pasamano metálico con el brillo de su uso y un negro opaco alrededor.
Al cerrar el portal, Sofía se quedó clavada frente a Pro.
-Es por aquí, mira, está ahí aparcada.
Sofía  no arrancaba a andar -Pro, ¿qué tal conduces? ¿Como de borracho estás?
Pro volvió a sonreír -Creo que conduzco bien, llevo 40 años conduciendo motos y de borracho estoy muy poco, te recuerdo que yo no he bebido nada de alcohol.
-Bueno ya, pero si te has fumado algunos porros y eso de que llevas 40 años en moto es una machada que no viene a cuento, yo te estoy preguntando en serio porque el tema es serio.
-Cuando bromeo porque bromeo y cuando estoy serio que porqué estoy enfadado, jajaja, Sofía, estoy perfectamente bien, te lo aseguro, y creo que no son 40, pero 39 casi seguro, luego echamos cuentas.
Pro se puso el casco y ofreció el suyo a Sofía.
-No sé cómo se pone, nunca me he puesto uno.
-Es fácil, mira me pongo otra vez el mío, luego te lo abrochas de forma que te quede apretado pero cómoda.
Pro arrancó la moto mientras ayudaba a Sofía a terminar de ajustarse el casco.
-¿Esta moto corre mucho?
-No tranquila, el que corre soy yo y no corro.
-Pues no seas tan listo porque tu técnicamente tampoco corres, haces correr la moto, pero de buen rollo, jajajajja.
-Venga va, la moto es de cilindrada media, no alcanza mucha velocidad pero además mi conducción es bastante tranquila.
-¿Y?
-Y tengo todos los papeles en regla, y sí, he tenido algún accidente, y si, tienes un seguro de acompañante y...se me olvida algo seguro.
-Sí, y... ¿qué tengo que hacer yo Pro? no se ir de copiloto.
-Es cierto, pero lo llamamos ir de paquete y no tienes que hacer nada, busca una buena sujeción y agárrate y en el viaje no te muevas, ya verás que es fácil, es dejarte llevar.
-¿No tengo que agarrarme a ti?
-No necesariamente, hay sitios donde sujetarte.
-¿Pero es más seguro agarrarme a ti, no? la verdad es que era lo único bueno del viaje.
-Sí, ciertamente es más seguro si te agarras a mí.
Pro se subió e indicó a Sofía como hacerlo ella, salieron por la  calle en dirección a la avenida , Sofía había agarrado a Pro por la cintura e iba mirando los coches y las calles , el suelo estaba mojado y escurría pero el paso de los coches iba dejando una trazada seca que Pro iba aprovechando con su rueda delantera.
Sofía empezó a surfear con la mirada en los ríos de plata que surcaban a su paso y pensó que eso podía ser peligroso, le daba la impresión de ir esquiando por el asfalto en una maquina que no conocía y con alguien que manejaba la maquina que tampoco conocía.
Ella nunca hacía cosas peligrosas, pero se sentía excitada, extrañamente excitada , enseguida pensó que se había puesto una raya generosa de coca y al menos tres Gin-tonics
Pensó en Mario, en qué pensaría Mario si la viera surcar el asfalto de Madrid en una moto , y en su madre , en su puta madre .No puedo contener la risa , era la segunda vez hoy que llamaba puta a su excelencia la señora jueza De Aguilar.
La verdad es que hoy era la primera vez en muchas cosas, la primera vez que montaba en moto, la primera vez que hacía algo peligroso y quizá también la primera vez que había hecho algo valiente. Le daba miedo todo esto , pero le gustaba y por eso lo hacía, sabía que no estaba haciendo nada malo pero era todo lo malo que siempre había evitado y era también todo lo que no podría explicar a nadie .A NADIE, pensó en cuantas personas entraban en ese NADIE, por supuesto ni a Mario ni a la señora jueza, tampoco a su cuñada porque además las dos sabían que no se soportaban y que jugaban al mismo papel que sus respectivos , dos hermanos que solo se hablaban en los pocos eventos familiares que celebraban. Su familia, su padre hacía muchos años que no entendía nada de su vida y quizá por eso la entendería ahora.
Sofía volvió a reírse.
-¿Te está gustando el viaje Sofía?
Se ruborizó al entender que su conductor había sentido su vibración al reírse en alto y pensó que quizá también hubiera oído sus pensamientos. No supo que contestar y al alzar la mirada vio que estaban llegando al hospital.
Pro se dirigió hacia urgencias y paso despacio delante de la puerta para aparcar un poco más delante.
Había varias ambulancias con las puertas traseras abiertas y equipos desperdigados en un camino de garbancitos que conducía a la puerta doble de plástico traslucido que daba paso al interior del hospital.
También varios coches de policía y muchas personas con sus respectivos uniformes además de varios periodistas y fotógrafos, componían una curiosa serpiente multicolor como los ciclistas en la carretera.
Pro apagó la moto y esperaron diez segundos sentados antes de bajar mientras cada uno ordenaba sus ideas y se adaptaba a las circunstancias.
-¿Parece que la cosa es seria, no? 
-No te preocupes, puede ser un domingo cualquiera de urgencias. Dame el casco que quiero atar juntos.
La lluvia era más intensa y sobretodo más densa y fría, ambos empezaron a caminar sin hablarse en dirección a la puerta, de entre toda la gente sobresalía en primera fila un guardia de seguridad que les invitaba a no seguir su camino con su mirada y corpulencia.
-Buenas noches, perdone estamos buscando a una amiga se llama Carmen De firmes, puede que le hayan ingresado aquí.

-Buenas noches amigo, si no son familiares directos no puedo dar ninguna información, disculpen pero son ordenes.
-Pero...
-Mire, hágase cargo y no me de problemas, tengo una noche de cojones .Amigo.
-Está bien, muchas gracias.
Parecía una discoteca de moda en hora punta o el metro en la hora contraria 
-Mira, conozco a ese periodista, ¡Antonio ¡ estoy buscando a una amiga , ¿sabes algo , llevas mucho rato aquí?
-Hola Pro, se que han ingresado a varias chicas, dos de ellas famosas, y también se que han trasladado a otras dos a otros hospitales, o al tanatorio. Pero de nombres solo se rumores.
Pro se dirige a un policía y le pregunta por Carmen, este no le confirma el  nombre pero cree que es una de las trasladadas y le invita a acompañarle a la entrada a preguntar al guarda de seguridad el cual les confirma el nombre y les deja entrar. Al entrar Pro le agradece muy cordialmente al guarda su deferencia.

-¿Sabes Pro? ¿Te puedo decir una cosa sin que te moleste?

-Pues no lo sé , pero inténtalo y dímelo con tacto .
-Pues mira , no sé , osea que me ha sorprendido verte tan sumiso con el guarda de seguridad , no se pensé que insistirías más , pensaba que eras más impulsivo , más..
-¿Más impetuoso?
-Pues a ver, tienes fama de ser un tío con carácter y venimos buscando a tu amiga que puede estar grave y tú te amansas con el primer segurata, pues no sé.
-Te agradezco que me hagas esta pregunta y más aún que lo hagas con esta sutileza y cuidado.
-¿Ves? te has molestado.
-No de verdad, no me has molestado, si quieres te cuento el porqué de mi táctica.
-Si claro.
-Como sabes estoy en tratamiento - esbozando una gran sonrisa- y mi psicóloga me ha insistido mucho en el lenguaje gestual .Ese tío está muy cansado y ha discutido esta noche con mucha gente y mi aspecto no sé porque pero ayuda a caldear los ánimos a mi interlocutor, lo más probable es que todavía estuviéramos discutiendo con él.
-Ya, juego psicológico ¿yo voy a ser la peli mala?
-Joder Sofía perdona que me ría pero me resultas muy graciosa, no vamos a jugar a nada de pelis ni de polis, vamos a averiguar dónde está Carmen y si está bien.
-Pues no le veo la gracia, si me hablas de una táctica quiero saber que tengo que hacer yo o ¿me voy a tirar toda la noche detrás de ti, a tu lado sin hacer nada?
-No necesariamente hay que hacer algo, me estás acompañando y eso ya es algo, es mucho, porque me generas confianza, tu sola compañía me reconforta y ayuda a tomar decisiones y mantener el control.

-Vale, gracias Pro, y perdona, es que estoy un poco...

-Estás de Coca.
-Claro y me pone como una moto, no me había dado cuenta, entonces ¿mejor me pongo a tu lado y no digo nada?
-Tú relájate Sofía, y no le des más importancia
-¿Preguntamos a esa enfermera?
-No hace falta, me han dicho que ahora va salir otra con el listado de los ingresados, ¿quieres algo? ¿Un poco de agua?
-Sí, estaría bien, mira ahí hay una maquina, voy a sacar una botella .Ahora vengo ¿vale Pro?
-Buena idea Sofía.
Aparece una enfermera con una carpeta y de pronto es rodeada por multitud de familiares que estaban sentados por toda la planta.
-Por favor, iré nombrando el apellido y los familiares se van identificando... ¿de acuerdo?
Becerros...- después de nombrar varios apellidos la enfermera nombro el de Carmen-...¿De firmes?
-Sí, yo soy su hermano.-contestó Pro.
-Le han trasladado, ha llegado mal, tenía un fuerte golpe en la cabeza y no recuperaba la conciencia , no ha llegado ni a ingresar , la he atendido yo en la furgoneta que ha llegado y en el cambio a la ambulancia , lo siento mucho de verdad , no nos consta a donde la han trasladado , ha sido tan rápido , lo siento de verdad señor..
-No se preocupe, ¿dónde puedo encontrar información? ¿Quién puede saber algo?
-No sé, de verdad, pregunte a la policía de la puerta, alguno debe haber participado en el traslado.
-Gracias señorita.
-Lo siento , de verdad lo siento ..
En ese momento aparece Sofía que ante la escena piensa en la peor situación.
-No, no puede ser Pro, ¿qué ha pasado? 
-Nada Sofía, nada, no saben dónde está , nada más , tenemos que preguntar fuera. 
-¿Fuera? ¿Fuera porque? ¿En la calle?  
-A la policía.
-Pues no me gusta nada la policía.
Pro sonríe otra vez - a mi tampoco Sofía, a mí tampoco.
Salen otra vez fuera y al pasar al lado del guarda de seguridad, Pro se despide amablemente de el.
-¿Ya la han visto? les pregunta el guarda
-No, me dijeron que la trasladaron .Que no llegó a ingresar.
-Qué raro , ah , la chica que no llegó a ingresar , la cambiaron de un Samur chiquitito a una ambulancia y salieron echando hostias.
-¿A dónde? ¿A qué hospital?
-Pues es verdad, no lo dijeron, traían ya el aviso de traslado y el médico era el mismo, el también se cambió , lo lógico es que hayan ido aquí al lado , al 12 Octubre porque hay reanimación artificial que aquí no .Seguro que algún policía municipal de esos ha participado en el protocolo de traslado y lo sabe , ¿ quiere que les pregunte? 
-Si es tan amable, yo me voy poniendo el casco con mi amiga y nos acercamos ahora a que usted nos lo confirme .Muchas gracias.
-¿Ves? al final no tenemos que hablar con la policía, haz amigos hasta en el infierno.
Sofía y Pro se pusieron los cascos y se subieron a la moto, llovía ahora de forma más intensa y el frío hacía que se condensaran las gotas atenuando la niebla a ras de asfalto.
El guarda se acerco hacia ellos mojándose el uniforme mientras se sujetaba la gorra con la mano 
-Si, al doce de octubre, la han llevado allí y me han dicho que estaba bien. Suerte amigo.
Pro giro lentamente mientras le daba las gracias con la mano, y se incorporó a la avenida, apenas dobló la esquina para la moto y se giró hacia Sofía 
-Estoy pensando que es muy tarde ya o mejor dicho muy temprano, estás empapada y no estoy seguro que este sea el mejor viaje.
-¿Qué? no te oigo bien con el casco.
-Que te vayas a tu casa, que tendrás que ir al trabajo. Y que estás empapada.
-Ah, gracias, no te preocupes, te acompaño, pero me vendría bien pasar por casa para hacer unas llamadas y cambiarme de ropa. Tengo el móvil sin batería. Deberías hablar con alguno de tus amigos y que me contraten para representar a Carmen, nos abre puertas y a mí me da una coartada, pero no puedes contratarme tú, cantaría un poco.






-A veces creo que odio a todo el mundo



 


Subieron, en el ascensor se mascaba un ambiente tenso, un ascensor muy moderno, llegaron a la octava planta, era un largo pasillo con todas las puertas y los felpudos iguales, era como un pasillo de hotel
Habitación 818, 
-Curioso sitio para vivir 
-¿Porqué? ¿No te gusta? dijo Sofía mientras abría la puerta -Pasa.
Pro entró primero , era agradable , pequeño , pero cálido y , el apartamento tenía un recibidor con un perchero antiguo en la derecha y separado por un biombo acedías al salón , con un sofá en L y un hueco en el lado izquierdo tapado con una cortina , no se veía cocina ni dormitorio.

Sofía colgó la cazadora mojada en un perchero y el casco en una silla que había al lado  e indicó a Pro que hiciera lo mismo.
-El casco ahí en el suelo, la cazadora cuélgala en una percha, voy llamando.
Se adentró en el largo y ovalado salón y al final junto a un ventanal en una mesita negra pequeña, cogió un teléfono y marco un número prefijado mientras ponía a cargar el móvil.
-Siéntate Pro, es un segundo.
-Sí, hola Sergio, soy Sofía, me han despertado para encargarme un caso de una chica que está herida en un hospital, me pilla de paso y me interesa verla a primera hora, luego te llamo.
Colgó y volvió a marcar otro número prefijado, esperó varios tonos y dejó un mensaje.
-Sí, hola soy Sofía, llegaré después de comer, tenemos una reunión esta tarde, luego os llamo, chao.

Pro permanecía de pie, mirando a su alrededor, había varios calendarios colgados en las paredes de la cocina de diferentes años que despertaron su curiosidad.
-Bueno Pro, por mi parte está resuelto el tema, seguramente me llamará Mario en cuanto llegue, pero será solo una llamada. Ahora si te parece mientras yo me doy una ducha puedes hacerte un café , creo que tengo algo todavía en un tarro encima de  la mesa y también llamas a alguien para que me contrate en el caso de Carmen, es importante Pro. Hazlo ya, antes de que salgamos.