Tratado para
ser feliz. Capítulo 9.
Lo volvería a hacer.
Tuvieron que
llamar a un médico, Berto había entrado en cólera y alcanzó un estado de
excitación que consideraron peligroso para su salud, Helena había decidido
solidarizarse y tuvo un ataque de ansiedad también.
Cuando
llegaron el abogado y Adrián la casa de Pro parecía un hospital de campaña y
éste estuvo a punto de unirse a la fiesta del tranquilizante, el abogado dijo
no sorprenderse ya que había visto de todo pero si pareció molestarle que Luisa
no estuviera.
-En seguida
vuelve, tenía que ir un momento al cierre, creíamos que llegaría antes que
vosotros. -Justificó Benjamín.
-Bien, pues
mi presencia aquí ya la considero innecesaria voy a llamar a Luisa un minuto.
Salió fuera
al descansillo mientras Pro seguía discutiendo con Berto y el médico sobre la inconveniencia
de que los pacientes se quedaran en su propia casa cuando la suya estaba justo enfrente.
-Mire hagan
ustedes lo que consideren no acabo de entender sus reticencias sólo le estoy
indicando que necesitan supervisión y que desaconsejo su traslado, me han dicho
que el paciente varón viene del hospital con un episodio severo con las mismas
características. Yo les voy a prescribir reposo absoluto desde este mismo
instante y el domicilio ya lo eligen
ustedes mismos.
Al salir se
cruzó con el abogado que estaba terminando la llamada justo en la puerta.
-Bueno,
efectivamente Luisa viene ya hacia aquí pero lamentándolo mucho no puedo
esperarla, ella tiene mi tarjeta, les dejo otra para que la tenga usted si
quiere llamarme, el señor González puede explicarle que ha pasado mientras
viene Luisa, ella tiene toda la información del caso y bueno discúlpenme pero
tengo que irme ya.
Les saludó
uno a uno a todos muy cordialmente con un apretón de manos enérgico y se fue.
-La noche de
los bordes que bien, bueno lo primero es lo primero. Berto y Helena os vais a
dormir a mi cama y Adrián, si quieres te vas a la habitación del fondo la que
era la tuya, convertimos el sofá en cama y me dejáis a mí el salón para cuando
vuelva. Venga zafarrancho, iros preparando porque Benja y yo nos vamos.
-¿Cómo que
os vais, no iba a venir la chica esa que tiene toda la información? No me
trates como a una puta cría Pro que me tienes hasta los cojones.
-Mira Berto
estoy teniendo mucha paciencia y calma con todo esto, vosotros estáis mal y lo
mejor que podéis hacer ahora es descansar y coger fuerzas y sobre todo lucidez
y calma Berto .Benja no pinta nada aquí ya y no voy a hacer que venga Luisa
porque esto se está pareciendo al camarote de los hermanos Marx.
-Tú me
quieres ocultar y mangonear que es lo que más te gusta.
-Pues sí,
eso es cierto quiero mangonearos un poco que hace mucho que no me dejabais
hacerlo ¿verdad?
-Joder Pro-
se puso a llorar- no me dejes al margen por favor, Carmen era mi niña, mi alma,
mi…
-Ya lo sé
Berto, estate tranquilo vale. Tenéis que descansar los tres y mañana ya verás
cómo es menos difícil todo.
-A mí me
gustaría acompañaros
-Mira
Adrián, no vamos a hacer nada, solo voy a acompañarle. A pagar el abogado y a
dar por finalizado esta parte del episodio, quédate con ellos por favor. Cuando
vuelva seguro que estamos todos más calmados y descansados y hablamos mejor de
todo.
Pro y
Benjamín bajaron las escaleras en silencio pero nada más pisar la calle
Benjamín detuvo a Pro.
-¿Dónde
vamos? Luisa viene ya, podemos cruzarnos con ella.
-Quería
hablar contigo un momento a solas.
-Ah,
perfecto, yo también pero…bueno es un artículo de Luisa, sería mejor hablar
cuando esté también ella. Hay mucho dinero por medio Pro, Paula lleva mucho
tiempo con esta historia y ahora se ha vuelto más jugosa todavía.
-¿Dinero? no
sé a qué te refieres, pero no hay ninguna historia.
-¿Qué opinas
de la muerte de Carmen?
-¿Cómo que
qué opino? Opino que es una putada, sobre todo para ella .Aunque a veces piense
que…la verdad para lo que pintamos acá.
-¿No me
digas que tienes pensamientos suicidas?
-¿Quién ha
hablado de suicidarse? Yo te decía que a
veces pienso que la vida tampoco ofrece tantas cosas buenas, bueno yo quería
hablar sobre el cuadro que hay arriba,
he contactado contigo por amistad y porque estoy un poco superado con todo esto
pero no quiero que vaya más allá, no sé qué tiene Paula, que pista anda
siguiendo pero creo que deberíamos dejar al margen a Berto al menos por ahora.
-No te
preocupes tío, tu estarás al mando, si se citan nombres o lo que sea tu tendrás
siempre la última palabra .¿Porque no nos sentamos en ese banco de la esquina?
Seguro que vemos llegar a Paula.
Apenas se
sentaron cuando apareció la silueta de una mujer bajando la calle, Pro encendió
su cigarro y se levantaron.
-Hola ¿me esperabais?
He venido en cuanto he podido escaparme, he hablado con el abogado y tengo
también noticias nuevas ¿subimos?
-Hola Paula,
estábamos fumando un cigarrillo, si no te importa damos un paseo y nos vas
contando.
Benjamín asintió
y entraron los tres en un parque.
-Lo primero:
gracias por todo Paula.
-De nada Pro
.Lo primero: no hay nada con tu sobrino, ni cargos ni registro alguno.
-Gracias
otra vez, me tienes que decir cuánto es todo, las gestiones de tu abogado…
-Escucha Pro:
no me debes nada, el abogado es del periódico y no ha hecho nada. Con tu
sobrino no hay nada, solo le ha recogido en el hospital para traerlo a tu casa,
en el juzgado ni siquiera ha podido acceder a la sala que lleva el caso de
Carmen, lo han declarado secreto de sumario y la familia de Carmen ya ha
presentado sus letrados. Y ahora escúchame: hay una historia detrás o delante,
yo llevo mucho tiempo siguiendo la pista de las bodegas y del tío de Carmen, ya
tiene una sentencia condenatoria de su época de concejal en Villanueva del
Moral. Hay conexiones con la mafia pero con la mafia de verdad, la italiana,
les venden vino que luego le ponen la Denominación de la provenza y
precisamente creo que son ellos quienes se han cargado a Carmen.
Yo quiero
que cuentes tú la historia, no queremos a Berto, ese chico no sabe nada y no
puede aportar gran cosa, solo ser un blanco fácil porque ellos sí podrían
creerse que sabe más de lo que sabe y entonces su vida no valdría nada .Pero tú
eres famoso y es más fácil protegerte si lo cuentas en primera persona con
nombres y apellidos .Y por supuesto que al firmar la historia llevaría una
jugosa recompensa económica.
-No sé por dónde
empezar Paula. Y Benja. Bueno que lo de ser famoso pasó a la historia hace
muchos años y que yo no veo ninguna historia contada de la manera que dices. Si
hay historia escríbela tú que eres la periodista y ten cuidado de no citar tus
fuentes como siempre se hace, no entiendo porque te hago falta yo inventándome nada
en nombre de…No sé, de verdad ¿porque hace falta introducir personajes?
-Es
peligroso Pro. Muy peligroso, todos los medios tenemos la muerte de Carmen, que
seguramente termine quedando como un accidente o algo parecido, pude que
sancionen al policía que la golpeó y así quedará más tapado. Todos tenemos
también la historia de corrupción que hay tras esas bodegas y esa familia pero
nadie tiene o nadie va a publicar la relación entre esas dos noticias y para
publicarlo nosotros tenemos que tener un apoyo seguro y creíble desde el minuto
1.
-Cariño ¿Por
qué no nos vamos los tres a nuestra casa y hablamos allí de todo esto? ¿Qué te
parece Pro?
-
-Me parece
buena idea, pero vosotros vivías en las afueras ¿no?
-Pues en Las
rozas, no tardamos nada hombre.
-Lo digo por
la vuelta, es muy tarde ya y has visto el panorama que he dejado en mi casa. Mejor
me dejáis en esta calle y bajo hacia mi casa, de verdad muchas gracias por
todo, a los dos. Mañana nos llamamos y nos reunimos para hablar de todo esto
todos juntos.
Pro subió las
escaleras del edificio renegando por dentro, no le gustaba nada la historia que
le había contado Paula, no quería mezclar a Berto ni mucho menos a su sobrino y
no quería adquirir ningún protagonismo tampoco pero lo que más le irritaba era
recordar a Sofía, había visto una llamada perdida suya en el móvil al mirar la
hora en el coche de Paula y sin querer responder la llamada sabía que podía
tener algunas respuestas como por ejemplo porque había desaparecido y si era
casualidad que su suegra fuera la juez del caso.
Al llegar al
rellano de su piso giró la mirada hacía la puerta de Berto y Carmen y le
pareció ver la puerta ligeramente abierta, se dirigió dubitativo y justo al
empujar la puerta el miedo le hizo hablar en alto.
-¿Qué coño hacéis
a estas horas?
Encendió la
luz y encontró el salón destrozado: cojines rajados, cristales rotos por el
suelo y papeles y fotos desperdigados por toda la casa .Fue agachándose y
cogiendo objetos buscando una explicación a esa locura y ya no pudo recordar
más .Despertó al día siguiente reanimado
por un enfermero del SAMUR, tenía un fuerte golpe en la cabeza y había estado
varias horas inconsciente. Intentó recordar el golpe mientras le vendaban la
cabeza al mismo tiempo que responder a esas voces que le hablaban.
-Señor,
¿puede oírme? ¿Puede decirme su nombre? ¿Sabe que ha pasado? Soy la doctora
Olmo, tenemos que trasladarlo y quiero saber si puede oírme y hablar, por favor
haga un esfuerzo ¿Cómo se llama señor?
-Me llamo
Prudencio Ortiz y no sé qué ha pasado, me han agredido, me golpearon, primero
un puñetazo en la cara creo y luego puede que un golpe en la cabeza con algo,
la verdad no recuerdo nada .Vivo enfrente, vi la puerta abierta y al entrar
estaba todo revuelto y …me duele todo pero sobretodo la cabeza.
-Bien, este
tranquilo, vamos a darle un calmante y nos le llevamos ¿Quiere que avisemos a
algún familiar?
-¿Cómo dice?
¿Quién les avisó a ustedes?
-La policía
municipal, están esperando abajo, fueron ellos quienes nos llamaron con aviso
de herido.
-¿Y a ellos?
-¿A ellos? Pues
no lo sé pero puede usted preguntárselo ahora