lunes, 11 de julio de 2016

Tratado para ser Feliz.CAPITULO 5.Después de Mayo.





CAPITULO 5.Después de Mayo.

Pro estaba buscando café en una encimera poco amiga de sus usos y costumbres cuando su móvil le hizo recobrar el sentido, llevaba un buen rato mirando sin atreverse a tocar nada y el teléfono estaba sonando en su bolsillo cada vez más alto.
-¿Sí?
-¿Pro? ¿Dónde andas?
-Berto, ¿encontraste a mi sobrino?
-La verdad es que no y tampoco a Carmen, ¿Dónde estás tú?
-En casa de Sofía, vamos al hospital ahora, por cierto no deja de insistirme en que es abogada y que la contratéis alguno de vosotros en nombre de Carmen.
-¿Qué? ¿Qué es abogada? ¿Y para que quiere Carmen una abogada?
-Bueno, llevamos toda la noche de hospital en hospital y no la encontramos y dice que puede abrirnos puertas.
-Pero y ¿cuánto nos va a costar? La verdad es que no lo veo necesario, pero contrátala tu si quieres Pro, al fin y al cabo eres tu quien la conoce.
-Joder Berto, por el dinero no te preocupes, la contratamos con tu nombre y pago yo. ¿De acuerdo?
-Pues no se cielo la verdad, me parece todo un poco de película .¿Y qué tengo que hacer?
-Pues no sé, ahora cuando salga de la ducha le digo que te llame y te lo cuenta.
-Vale. ¿A qué hospital vais? Podemos vernos allí.
-Ahora te llamo.

Pro estaba guardando su móvil cuando apareció Sofía por detrás de la cortina que separaba ambas estancias, llevaba una muy pequeña toalla envolviéndose el cuerpo y una gran toalla en la cabeza.
-¿Quién era? ¿Noticias nuevas?
-No, era Berto y no ha avanzado nada, le he dicho que le llamamos ahora para que le expliques que tiene que hacer para contratarte.
-¿No encontraste el café? Está ahí mismo.
-No, eh, bueno tampoco busqué mucho.
Sofía avanzaba muy despacio hacia Pro, había poca distancia entre ellos y por eso cada centímetro era una gran distancia.
-¿Puedo usar el baño ahora?
Sofía se quedó callada, como si no supiera responder a la pregunta, estaba justo en medio del paso y su acercamiento había sufrido un frenazo en seco como también su sonrisa.
-Si claro, te quería acercar el café, son esos sobres. Pasa es aquí a la izquierda, estará un poco empañado, me gusta el agua muy caliente.
Sofía se apartó hacia un lado e inmediatamente retrocedió su movimiento entrando en la habitación a la vez que le señalaba la puerta del aseo.
-Gracias.
Pro entró y cerró la puerta, Sofía se quedó mirando la puerta y no supo qué hacer cuando oyó el grifo del lavabo, se sentía muy incómoda, desnuda y rechazada, no sabía si empezar a vestirse para quedarse a medias cuando Pro abriera la puerta o seguir desnuda con esa mini toalla.
Cogió unas bragas de un cajón de la mesilla y se las puso rápido mientras abría la puerta del armario cerrando así visualmente la salida del baño. Estaba corriendo perchas buscando un vestido cuando Pro abrió la puerta, al ver la puerta del armario abierta entendió la situación y se dirigió directo al salón.
Sofía eligió uno y se lo puso mientras se acercaba a Pro.
-Termina de abrochármelo por favor.
Pro se la quedó mirando un segundo,  tenía solo un pequeño tramo de la cremallera subida y el giro de cabeza retirándose el pelo descubría su espalda entera todavía mojada y desnuda, tenía la piel intensa, suave, morena y brillante y le escurrían esas gotas formando un río por el valle de su espalda. Pro cogió la cremallera apoyando un dedo en esa piel y sintió que se excitaba.
-Sofía, recuerda que vamos en moto y estaba lloviendo hasta hace un rato, no me parece que este vestido que te sienta tan bien sea el mejor atuendo, mejor me bajo al bar y tú te cambias.
-Si, claro. Tienes razón, pero ¿y los sobres de café? tengo leche en la nevera.
-No gracias. No me gusta ese café, mejor me bajo al bar y te espero.
-Como quieras. No tardo nada .Pídeme un café con leche en vaso.
-Ok, te espero abajo entonces.

Pro estaba de pie en la barra terminando su café cuando Sofía se colocó a su lado.
-¿Mi café?
-Sí, toma es este.
-Mira Pro, no sé que he hecho pero está claro que te he incomodado y no era esa mi intención.
-No te preocupes, es solo que no era el momento.
-¿El momento para qué?
-¿El momento para qué? ¿En serio? Mira déjalo, no me has incomodado con nada, es solo que quería un café de bar y no podíamos perder ni un momento.
Sofía cogió su vaso y le vertió un sobre de azúcar, mientras lo removía observó que Pro había terminado e incluso había pagado ya. Tenía el platillo con las vueltas delante.
La ducha aunque escasa le había despejado lo suficiente como para saber que la mala sintonía era real .Había sido una noche muy larga y más extraña si cabe y no estaba segura de todo lo que había pasado y menos de lo que había sentido pero estaba segura de que en algún momento había contactado con ese hombre, había habido comunicación, sintonía incluso, afinidad.
Había sentido deseo sí, pero confuso, se había excitado en el viaje en moto es cierto pero también con el beso de aquella chica. Y se había excitado en la ducha, el agua tan caliente siempre le hacía sentir. Pero sobretodo se había excitado con su dedo en la espalda y estaba segura de que él también había sentido algo y sin embargo ahora estaba igual de distante que la primera vez. Decididamente el café no le sentaba bien a este hombre.
Pro empezó a liarse un cigarro en la misma barra.
-Termina tranquila, yo me voy fumando esto fuera mientras. He hablado con Berto, ha localizado a mi sobrino, está en mi casa con Helena. Hemos pensado que lo mejor es que te lleve allí ahora, hablas con Adri y le cuentas  que te contrate  él y eso, mientras yo voy al hospital que me espera Berto y averiguamos que pasa y como está Carmen. ¿Te parece bien?
-Si como quieras.
Pro salió fuera y encendió su cigarro mirando al cielo, buscaba cuantas nubes contenía y cuanta agua llevaban dentro.
-No te preocupes, no creo que llueva más hoy.
-¿Tienes una cadera que ha dejado de dolerte? Te dije que desayunaras tranquila.
-No, he visto la previsión del tiempo mientras tomaba el café. ¿Nos vamos?
-Seguro que te he molestado en algo y te aseguro que no era mi intención, debe ser mi carácter, ya sabes.
-No me has molestado Pro, ya nos vamos conociendo. Me llevas a tu casa, hablo con tu sobrino y nos vemos luego en el hospital ¿Es correcto?
-Correcto, eres muy profesional. Gracias.