TRATADO
para ser FELIZ
Capítulo 12
Desencuentros.
Dormía toda
la sierra de Gredos, dormía el pueblo y toda la urbanización. Dormían en la
casa de invitados y en la habitación del fondo, dormía incluso Pro pero no las
ranas y tampoco el asesor.
Estaba sentado
en el porche delantero con un Gin-tonic y el croar a su alrededor. Era tarde
ya, muy tarde pero todavía quedaban algunos cabos que atar, habían logrado
convencer incluso a Aitana que se había mostrado siempre las más critica con
cada explicación y posterior decisión, que a la mañana siguiente Damián
acompañaría al trió juvenil al aeropuerto a coger el avión con destino a Malta,
Fran acudiría a su oficina para formalizar sus vacaciones que iniciaría al día
siguiente para marcharse con Aitana a Menorca por lo menos dos semanas y
facturados todos Pro y Damián intentarían conectar los cables de la red que
habían ideado la noche anterior.
Damián había
insistido en que el primer contacto serían Benjamín y Paula, querían una
historia y se la iban a dar.
Pro les daría
una entrevista citando su nombre expresamente, contando que la muerte de Carmen
quizá no hubiera sido tan casual y si más causal a consecuencia del chantaje
que había estado haciendo a la vez a su propia familia, a la bodega y al
partido en su máxima extensión. Darían datos de cómo y porque tenían relaciones
comerciales las botellas de vino con esa conglomeración de empresas y partidos
políticos italianos, como en la importación exportación blanqueaban comisiones
y limpiaban extorsiones a vinicultores de la zona .Filtraría también los
nombres de algunos jueces y muchos políticos relacionados con la compra de
votos y voluntades gracias a algunos movimientos bancarios en la cuenta que
tenía Carmen con Berto de segundo titular, habían recuperado bastantes correos
electrónicos en el portátil que compartían con contraseñas guardadas donde el
tío de Carmen era bastante implícito nombrando a sus colaboradores y sus
gestiones al respecto de toda la trama. Con amenazas a su sobrina incluidas.
Cambiando de fuentes también hablaría de esa historia de vender vino joven a
los italianos y encontrar esas botellas etiquetadas como crianza italiano a más
de 10 euros en Italia. Y curiosamente también la venta a otra marca italiana de
vinos de reserva a unos precios irrisorios. Esto lo habían visto Carmen y Berto
en la bodega pero también en un supermercado romano en su visita en navidades
del pasado año. Tenía que haber una buena trama detrás, que la investigaran a
fondo y se ganaran el sueldo.
Luego estaba
el tema de Sofía. Habían acordado que citarían el nombre de la academia y los apellidos del
socio-compañero de Sofía sin citar a su madre la jueza De Aguilar. Era mucha
casualidad que una jueza relativamente mediática con sentencias muy criticadas desde el
entorno social, benevolentes con casos de corrupción y demoledoras con otros
casos más bien reivindicativos tuviera un hijo con una academia para ejecutivos
y hubiera contactado con Pro justo en este momento.
Pero de eso
no darían ninguna pista, de momento. Pro había insistido en contactar con Sofía
a lo que Damián se había opuesto radicalmente, no era buena idea tirar de todos
los hilos a la vez.
Miró su
reloj, eran las cuatro y media de la madrugada, para un insomne permanente solo
era la mitad de la noche, esa hora en la que solía contemplar el cuerpo desnudo
de su mujer tendido en la cama resoplando boca arriba, llevaba casi la mitad de
su vida repitiendo esa escena y le angustiaba pensar que iba a ser para
siempre.
Para
siempre, nada es para siempre pero no encontraba la forma de cambiarlo.
Encendió otro cigarro y apuró su copa, debía de dormir algo antes de que
amaneciera, el vuelo de los chicos era a las siete y cuarto y tenían que estar
al menos una hora y media antes en el aeropuerto, calculó que a esas horas
tardarían al menos tres cuartos de hora en llegar, le quedaba medía hora escasa
para intentar dar una cabezada.
Un
ruido dentro le despertó de su
ensoñación, su mente se alteró y le invadieron pensamientos violentos, buscó su
pistola pero no la llevaba encima, se sentía paralizado por el miedo y la
confusión, logró recordar donde estaba y eso le tranquilizó lo suficiente para
asomarse levemente por la ventana, era Aitana haciendo café en la cocina.
Por fin Pro encontró
el momento de levantarse , llevaba más de una hora esperando que se fueran
todos, había escuchado a Fran despedirse de su hermana y un rato después
nuevamente el golpear de esa puerta al cerrar e intuía que había sido la propia
Aitana saliendo, Damián y los chicos debían haberse ido cuando todavía dormía.
Se levantó con menos esfuerzo del esperado y bajó a la cocina, después de
comprobar que estaba solo fue a por su móvil y al encenderlo encontró otra
llamada perdida del mismo número fijo desconocido.
Marcó el
número de Sofía y salto el buzón de voz,
colgó irritado, tenía que hablar con ella antes de que volviera Damián, habían
quedado en ir a ver a Paula y Benjamín
cuando volviera del aeropuerto y estarían todo el día juntos, no le
gustaba su compañía y sobretodo no le gustaba tener que seguir sus
instrucciones. No terminaba de entender esa fe ciega que tenía su cuñado en un
chaval de apenas 30 años y esa seguridad fingida que mostraba en todo lo que
decía.
Se sirvió un
café y salió al porche de la entrada, hacía frío y llovía ligeramente lo que
incrementaba la incómoda sensación, demasiado para estar a cuerpo y entró a
coger un abrigo.
Al salir vio
que llegaba un coche que aparcaba justo en la entrada de la casa, no reconoció
a Damián al abrir la puerta y le pareció la figura de un gánster, de un matón
de barrio alto y espigado con ese abrigo largo a juego con su mentón aguileño,
andando con una mezcla de Tony Manero y una semicojera que se dirigía hacia su
casa.
-Buenos
días, ¿qué tal se encuentra, ha dormido bien?
-Bien,
gracias. ¿Qué tal ha ido el embarque de los chicos?
-Todo en orden,
les dije que llamen cuando lleguen aunque seguro que llamarán probablemente
primero a su hermana y nos demos por enterados. Bien, he mirado los horarios de
los autobuses que llevan a Las rozas y hay uno que te dejaría sobre las 10:30
en el centro mismo, en la plaza. Bien yo te llevo al pueblo de al lado para que
lo cojas y llegues en bus, si ellos te están esperando estupendo y si no están
mejor, ¿Me entiendes?
-Bueno pues
esto último no mucho. ¿Si no están?..-dijo Pro levantando un poco la voz y
dramatizando un poco- ¿Qué pasa? ¿Qué hago?
-Vale, ya
entiendo, voy muy rápido. Perdona. Ahora les llamas por teléfono y quedas con
ellos, allí, en su casa, para contarles la historia-Dijo Damián alargando cada
pausa pero con la misma precipitación-Lo normal es que te vayan a buscar, ¿no?
O que se ofrezcan y entonces tu les dices que llegas a su pueblo a las 10:30 y
si no van a buscarte es por algo, porque preparan algo…Quiero decir que…no me
mires asín coño que me pongo más nervioso y me explico peor.
-De verdad,
no te preocupes tanto, les llamo y les digo que vengan a buscarme a esa hora y
nos dejamos de misterios y conjeturas.
-¡Eso es!
Buena idea, como el Cholo. Partido a partido.
-Qué coño
dices de partido. Relájate un poco, deja de querer controlar todo, saberlo
todo, solucionar todo. Tienes muchas ideas y has conseguido mucha información
estás aportando mucho y ayudando por ejemplo con Berto. Yo tengo una gran
relación con él y todavía no me creo como podía estar al tanto de la historia y
yo no enterarme de nada. Y como has conseguido sacar esos correos. ¿Dime una
cosa? ¿Mi sobrino también lo sabía?
-Ni de coña
amigo.-Contestó Damián sonriendo.
-¿Perdona?
-¿Qué? Hum,
te he molestado amigo. Perdona Pro. Yo no quería…
-No. Perdona
tú, a veces me pongo a la defensiva, no sé, es con algunas cosas. Con algunas
palabras a veces, pero es una tontería.-
Damián abrió los ojos y le repitió la sonrisa
abriendo sus pequeños ojos, regalando esa sonrisa que tienen algunas personas
enseñando todo el maxilar superior y que por eso mismo la evitan y siempre ríen
moderadamente pero que de pronto entienden el sentido del chiste e
inocentemente se sinceran tanto que estiran
su sonrisa y te enseñan su profundidad de campo, su longitud de enfoque.
-La palabra
es amigo y le he vuelto a repetir, ja.
-Es una
gilipollez, lo sé.
Rieron unos
segundos
-O.K. vamos
palante. ¿Vamos a llamar?
-O.K. Damián
vamos a Llamar-Contestó Pro guiñándole un ojo.
Estaban
sentados en el coche de Damián y a Pro le parecía otra vez que seguía siendo un
poco peliculero todo y que era como llover sobre mojado. Era un coche negro y
grande, un berlina pero con un toque de los 90
y con los cristales traseros ahumados que le hacía un poco más de cine
negro.
-A la vuelta
hacemos lo mismo, tú te vas en el primer bus que vaya a Príncipe Pío y te bajas
aquí si todo va bien, si me necesitas antes para lo que sea, por supuesto me
llamas .Te bajas aquí y yo vengo a buscarte cuando me digas. Vale, ¿no?
-Claro que
sí, está todo bajo control.
Pro subió a
ese autobús y regresó en ese mismo autobús dos horas más tarde a Villafranca,
con el mismo conductor, casualidad que hizo que Pro calculara cuantas vueltas
habría dado a su ruta para coincidir de nuevo a la vuelta.
Se bajó con
el gesto fruncido, con esa arruga vertical en la frente, justo entre los ojos
que según se acentuaba juntaba tanto las cejas que las fundía en una sola.
Llamo a
Sofía y escuchó otro mensaje de operadora que decía que el teléfono marcado
estaba fuera de línea o cobertura. Fuera de línea, eso le pareció nuevo.
Estaba
andando hacia la terraza de un bar y llamando a Damián cuando no pudo creer lo
que tenía enfrente, justo enfrente, sentada y mirándole.
-¿Pero qué
coño? ¿Qué haces tú aquí?
Contestaron
antes su llamada que su enfática pregunta.
-¿Si? ¿Va
todo bien? ¿Voy a buscarte?
-No, espera.
Voy a ver a qué hora cojo el autobús y ya te aviso de que hora. Luego te llamo.
-¿Has salido
ya? ¿Estás en Villafranca como quedamos?
-Sí, bueno,
tranquilo yo te llamo dentro de un rato.
El camarero
se acercó a su mesa.
-Buenos
días, ¿que tomarán los señores?
-Yo lo de
siempre Javier, con el café largo y calentito.
A Pro se le
veía bastante confuso y tardó unos segundos en contestar.
-Eh, ah, a
mí me trae un café cortado. Muchas gracias.
-¿Lo de
siempre Sofía?
-Sí, vivo
cerca y vengo bastante aquí a desayunar.
-¿A la una y
media Sofía?
-Bueno
tampoco es tan extraño. Ya tomé un café a primera hora pero me gusta venir aquí
a desayunar de verdad.
-No sé si
será tan extraño, todo en ti es bastante extraño, apareces, desapareces y
vuelves a aparecer justo ahora, aquí.
-Mira Pro te
he dicho que vivo bastante cerca y suelo desayunar a estas horas, cuando puedo,
en este bar. No sé qué haces tú aquí, justo ahora como dices tú. Y sí, he
desaparecido un poco pero ahora no puedo explicarte nada, tómate el café y te
aseguro que te llamo en unos días, he cambiado de teléfono porque tengo algunos
periodistas dando el coñazo, pero guardo tu número, si confías en mi espera
unos días que te vuelvo a a asegurar que te llamo.
-Venga
Sofía, no me jodas.
-Tuvimos ese
momento y lo dejaste pasar, y yo no soy mucho de insistir.
-Vale,
graciosa eres un rato eso es cierto pero tienes muchas explicaciones que darme
y no te vas a ir sin darme alguna.
-Bueno Pro
esta conversación se ha acabado, me conoce mucha gente y no es el momento, si
le digo al camarero que me estás molestando va a resultar todo muy incómodo, te
lo aseguro. Puedes tomarte el café conmigo e irte o irte directamente. Te
conviene tenerme de tu parte, y lo estoy, no me obligues a cambiarme de lado.
-A cambiarte
de lado ¿a cambiarte de bando? O más bien de banda, porque son una banda, una
banda de mafiosos y creo que tú eres parte, nos has engañado a todos y exijo
saber que sacas tú con todo esto, supongo que dinero ¿no?
-¿Me exiges Pro?
Yo no te debo nada, solo he tratado de ayudaros. De ayudaros hasta donde podía,
estoy en una situación complicada aunque dudo que puedas entenderlo.
-Pues en eso
si puedes ayudarme, explícame algunas cosas. ¿Porque me llamaste con esa
gilipollez del curso para ejecutivos?¿Porque me pediste ser la abogada de mi
sobrino y luego desapareces?¿Porque…
-Vale,
perdona que te interrumpa, necesito ir al lavabo, luego seguimos.
Sofía se
levantó y entró dentro del bar, pasaron unos minutos y sonó el teléfono de Pro.
-Dime Damián.
-¿Dónde
estás Pro? ¿Voy a buscarte?
-Estoy
sentado en una terraza tomando un café con…Sofía, me la he encontrado
“casualmente” aquí y estoy intentando que me explique algunas cuestiones.
-¿Con Sofía?
¿Has quedado con ella? Te dije que teníamos que esperar un poco, voy para allá.
-No, no he
quedado con ella, me la he encontrado y no, no vengas todavía, yo te aviso
cuando quiera que vengas.
-Pero Pro
¿Estás seguro? Ella no me conoce, puedo aparecer y quedarme cerca.
-No, de
verdad, esto quiero aclararlo yo, no vengas todavía.
-Como
quieras, estaré pendiente.
Pro seguía
solo, con la mesa vacía y le extrañó que el camarero atendiera otra mesa
cercana. Cuando al rato volvió a salir llevando las consumiciones de sus
vecinos de mesa llamó al camarero.
-Perdone,
¿mi café y lo de la señorita?
-Buenos días
¿Cómo quiere el café el señor?
-Le dije
cortado ¿y la mujer que estaba conmigo? Hace mucho rato que entró al lavabo.
-No le
entiendo, no sé de qué mujer me habla, ahora mismo le traigo su café ¿la leche
la quiere fría o caliente?
-Templada, y
no me jodas, estaba sentado con una mujer y te pedimos antes mi café cortado y
ella pidió lo de siempre.
-Perdone
pero no recuerdo nada de lo que dice pero ahora mismo le traigo su café.
-Déjelo, voy
yo a buscarla.
Pro se
levantó furioso y todo lo rápido que podía, entró en el bar y se dirigió al
lavabo de señoras, golpeó la puerta y al instante salió una chica joven.
-¿Si?
-Perdona,
estoy buscando una chica que estaba conmigo, dijo que venía al lavabo.
-Dentro no
hay nadie, y no había nadie cuando entré yo.
-¿Cómo que
no hay nadie?
Abrió la
puerta, era un lavabo pequeño de una sola puerta, no había forma de esconderse
-Hija
deputa, me la ha vuelto a jugar.
Salió fuera
y telefoneo a Damián
-Ven a
buscarme, ha vuelto a desaparecer. Te espero en la parada del bus.
Damián tardo
menos de 10 minutos en llegar y encontró a Pro sentado en un banco.
-Hola, ¿Qué
tal ha ido?
-Necesito
fumarme un porro ¿Tienes algo?
-Aquí no y
no me gusta que digas eso.
-¿Qué diga
qué Damián?
-Pues eso de
que lo necesitas, los porros son para echarse unas risas y compartir con amigos
no para necesitarlos.
-Joder, lo
que me faltaba ahora, un discurso moralista de…bueno de lo que seas tú que es
cualquier cosa menos un ejemplo de conducta.
-No me
conoces Pro, no sabes como soy, no sabes cómo fui y no sabes nada del cambio
que he dado.
-Vale de
puta madre, eres un tipo genial y muy limpio, dame un cigarro por favor y
vámonos de aquí, pero demos primero una vuelta por el pueblo por si tenemos
suerte y la vemos.
Dieron
varias vueltas por el pueblo buscando a Sofía, era un pueblo pequeño, difícil
de perderse en el pero sin rastro de Sofía.
-Está bien
vámonos-dijo Pro malhumorado.
-¿Me vas a
contar como ha ido la entrevista?
-¿Qué
entrevista? Apenas he hablado con ella y ha desaparecido.
-Me refiero
a tus amigos periodistas.
-Ah, pues no
ha ido mucho mejor ciertamente, no me han dejado contarles casi nada, me han
pedido pruebas, ¡documentos!, les he hablado de los correos entre Carmen y su
tío y me han dicho que no es suficiente, la verdad creo que solo querían saber
cuánto sabemos y que vamos a hacer con esa información, me han preguntado por
Berto y Adrián y han hecho especial hincapié en saber qué pasos íbamos a dar.
-Te dije que
estaban en el ajo.
-En el ajo,
¿En qué ajo Damián, en que ajo?
-Esto es una
red, una gran red y los medios de comunicación están dentro. He averiguado
muchas cosas Pro, por ejemplo: tu amigo el izquierdoso Benjamín ha estado hace
una semana en Valladolid, en las bodegas de los Lucena-Rodríguez, haciendo un
reportaje fotográfico, sin Paula, me han asegurado que se entrevistó en privado
con el tío de Carmen. También me han contado que en el periódico nadie tiene
conocimiento del reportaje de Paula sobre las bodegas o los italianos, no nos
van a ayudar Pro, al contrario, creo incluso que están detrás del robo en casa
de tu sobrino, ellos eran la coartada para tenerte lejos.
-Mira
reconoce que todo suena demasiado a película de espías, has averiguado, te han
contado ¿Qué pasa, qué tienes contactos por todos lados?
-Por casi
todos, conozco a alguien en el periódico, alguien de confianza y conozco
también a alguien en Valladolid que lleva días pendiente de las bodegas, puede
que te suene a película de espías porque eso lo que es, pero sin guión, la
realidad suele superar la ficción Pro y estamos en un buen lío.
-Vale,
descartemos a Benja y Paula, hay más periódicos y yo también conozco gente,
periodistas que seguramente si les interese esta historia .Ayer me ofrecían
dinero por contar la historia y hoy solo me piden documentos.
-Me parece
bien, pero vamos a intentar hacer las cosas juntos ¿OK?
-Eres tú el
que está investigando por su cuenta con sus dudosos contactos.
-Dudosos, no
confías en mi Pro y así lo vamos a tener más difícil. Vamos a hacer una cosa,
volvamos a casa de tu hermana, seguro que ya ha vuelto Fran de su oficina,
hablemos los tres, él te puede contar de que me conoce y cuál es mi historia y
si sigue sin convencerte es mejor que lo dejemos. Es cierto que yo voy a cobrar
dinero por todo esto y que ese fue mi interés inicial pero quiero ayudar, Fran
es alguien importante para mí y realmente me interesa esta historia aunque sea
peligrosa, quiero ayudaros y creo que puedo hacerlo y déjame que sea poco modesto pero creo que no vais a
encontrar a mucha gente que pueda hacerlo.

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