domingo, 5 de abril de 2020

Capítulo trece. Tratado para ser feliz

Capítulo trece. Tratado para ser feliz.

Tratado para ser feliz
Capitulo 13

Damián era en verdad un tipo extraño, extraño incluso para él mismo. Había desarrollado una especie de bipolaridad en su comportamiento. Socialmente era seguro e incluso arrogante, muy hablador y con una respuesta siempre para casi todo pero en privado, consigo mismo, se sentía vulnerable e incluso en la intimidad de su hogar, con su mujer y su hija pequeña era un hombre apocado y silencioso. Temía siempre equivocarse y había adoptado una pose distante.

Su infancia había resultado difícil, no conseguía acordarse de su padre. Un feriante que les había abandonado cuando él tenía seis años. Sus, hermanos mayores habían ido dejando el hogar familiar apenas fueron cumpliendo los dieciséis y su madre no solía pasar mucho tiempo en casa. Se había criado con su abuela hasta que ésta falleció y entonces el relevo lo cogió su vecina, que tenía un hijo de su misma edad, que se había convertido en su mejor amigo y su mayor influencia.
Pedro, el Chato como le llamaban en el barrio, era un macarra en toda regla y fue el que inició a Damián en toda clase de gamberradas. Al principio cosas de poca importancia., algún trapicheo y robos en tiendas de alimentación, tú guárdate eso en el abrigo yo me guardo esto, déjate ver cogiendo esa tontería y yo mientras me llevo aquello que flipa y fueron subiendo el listón hasta que en una ocasión robaron un coche. Damián tenía quince años y diecisiete su vecino  Habían cogido diez gramos de cocaína para venderla luego en las fiestas de su pueblo y  borrachos de vino y excitación atropellaron a unos ciclistas por la carretera comarcal. Evidentemente  cayeron con todo el pastel, Damián se llevó una paliza enorme del cabo de la guardia civil que le dejó una ligera cojera en la pierna izquierda por una rotura de ligamentos y una cicatriz en la ceja además de seis meses en un centro de menores. El Chato se esfumó antes de que saliera el juicio y nunca más supieron de él.
seis  meses en un centro de menores le había servido como un curso acelerado de todo lo que no sabía y le proporcionó un carácter externo fuerte y una buena relación con el director del centro quien, a su vez, le relacionó con el cabo de la guardia civil que le había marcado para el resto de su vida. Se convirtió en chivato de la policía a la vez que pequeño traficante.
No cambió de profesión hasta que le volvieron a pillar, con un kilo de hachís en el maletero de un coche prestado con dieciocho años recién cumplidos, Afortunadamente, el ya sargento Gómez, estaba sobre aviso y pudo intervenir y salvarle de varios años en la cárcel.
Le habían contratado como mula para que bajara a Tánger a por ese kilo nada más sacarse el carnet de conducir y con su novia embarazada de siete meses. Necesitaba dinero y emociones y era la oportunidad perfecta para ambos propósitos. Pero la oportunidad era para sus empleadores, ya que mientras a él le estaría esperando la guardia civil en Illescas, ellos pasarían veinte kilos por la carretera de al lado. Gómez sospecho enseguida del aviso y más cuando se enteró quién conducía el coche, Damián no le había informado de nada y eso le pareció además de una traición una trampa.
Sabían que venía por la A—5 y en cuanto fue localizado en Talavera de la Reina dio órdenes de poner controles en todas las entradas a Madrid desde Toledo hasta Ávila.
A Damián le pararon en Fuensalida y a los otros entrando en la radial de peaje en Villacastín. Al sargento Gómez le costó Dios y ayuda convencer a sus mandos de que Damián era el cebo y que la operación había estado bajo su control y por supuesto bajo secreto porque no se fiaba de sus hombres. Tuvieron suerte los dos, encontraron un topo dentro de su equipo y eso le dio la credibilidad suficiente .El incidente se saldó con Damián otros seis meses en el centro penitenciario de Badajoz y el sargento Gómez con la posibilidad de ascender a inspector de la policía nacional.
Fueron seis meses fructíferos para Damián, consiguió sacarse un curso acelerado de un módulo profesional en contabilidad y gestión de empresas y desvincularse definitivamente de ambos lados. Cuando salió consiguió un trabajo en Évora, Portugal y convenció a la madre de su hija a que se trasladaran con él, se casaron sin invitados cuando la niña cumplió el año, Damián hacía años que no sabía de su familia y la de Almudena no quiso asistir al desastre en que estaba convirtiendo su vida como le dijo su padre.
Pasaron allí cerca de cuatro años hasta que murió el padre de Almudena y decidieron regresar a Madrid, a Villanueva de la Cañada, para entonces el matrimonio era un silencio perpetuo lleno de reproches callados por parte de Almudena y de frustración e impotencia de Damián.
Se instalaron en una de las casas de la familia de Almudena y ésta empezó a trabajar en uno de sus supermercados, a Damián le dejaron colaborar en la administración de las cuentas, siempre bajo la supervisión de su cuñado, pero poco a poco se fue desvinculando del negocio de su familia política.
Alquiló un pequeño local y abrió una gestoría de negocios con un único cliente, el dueño de los recreativos y fue desintoxicándose de sus adicciones (las drogas, el  juego y las malas compañías ) al tiempo que construyó un muro de metacrilato con el resto del mundo , no tenía familia o al menos no tenía relación con ninguno de ellos, no tenía amigos más allá de algún conocido, con su mujer sólo tenía largos e interminables silencios y con su hija se veía incapaz de jugar, de abrazar, de interactuar. La sentía frágil y distante, nunca se había quedado a solas con ella y se percibía como un extraño para su propia hija.
Guardaba buena relación con todo el pueblo, con el inspector Gómez y con algunos de sus ex compañeros de cárcel pero no desarrollaba ningún vínculo de intimidad con ninguno de ellos.
Solía decirse muchas veces a si mismo que su única amistad era su pistola hasta el día que tuviera que usarla.
Rellenó el vaso terminando la botella de vodka y vació este en dos tragos, el primero atropellado y largo, lento el segundo. Abrió el cajón de su despacho y guardó la pistola en su chaqueta, echó el cierre al local después de enviar un email al casero comunicándole el cierre del local y la rescisión del contrato de alquiler. Subió a su coche y llamó a Pro desde el manos libres.
—Pro, soy Damián ¿Dónde estás?
—Hola Damián, estoy en mi casa, en Madrid ¿Qué quieres?
—Necesito hablar contigo, ¿bajo a buscarte?
—No es necesario, he venido a recoger mi moto.
— ¿Estás para conducir?
—Voy a intentarlo.
—Como quieras ¿nos vemos en alguna parte?
—Claro que sí, dime tú un sitio, yo quiero dar una vuelta para cargar la batería de la moto y cargar mis pilas.
—Ok, conozco una cafetería en Villanueva del Pardillo, se llama café Central ¿sabrás llegar?
—Probablemente me pierda pero termine llegando ¿tienes prisa?
—En absoluto ¿nos vemos allí en una hora? Deberías tener tiempo de sobra.
—Perfecto, en una hora allí.
Había pasado justo una semana desde su último encuentro, los chicos habían llamado dando buenas noticias, estaban instalados en Comino, una pequeña isla entre Malta y Gozo, un lugar precioso y un restaurante divino con un camarero más divino todavía, había apuntado Berto
— Estoy enamorado Pro, hasta las cachas— le había confesado.
Adrián y Helena iban un poco a su aire y a juicio del propio Berto estaban congeniando más que nunca. Helena tenía alguna oferta para regresar a Londres como modelo y si convencía a Adrián que la acompañase se iban indefinidamente, según Berto había poco que convencer y era bastante probable que a finales de mes se trasladaran los dos, él se quedaba encantado en ese paraíso.
También le contó que había contactado con Natalia, la novia distante de Pro que estaba en ese momento en una relación con un directivo de la televisión italiana y diputado de Democracia Cristiana, enemigos acérrimos de Forza Azurra de donde eran los mafiosos de la trama de los vinos, le había mandado toda la documentación, incluido algunos datos que había omitido  a todos hasta el momento, el tío de Carmen y su camarilla no solo habían estado engañando a Hacienda blanqueando dinero con la singular compra—venta de vinos caros en baratos y viceversa. También habían estado estafando a la mafia vendiendo esas mismas botellas en España a un precio superior al pactado con ellos, dinero que iba directamente a las arcas del partido financiando ilegalmente todas las campañas electorales y publicitarias de ámbito local en Castilla—León. El lío que iban a tener con la justicia española no era nada comparado con el que tendrían con la justicia de la cosa nostra.
joder con Berto y parecía tonto cuando le encontramos y que zorrita Natalia, ya entiendo porque no sabía nada de ella.

Cuando Pro aparcó la moto frente al café Central, Damián estaba esperándole con un Gin—tonic en una mesa.
—No se te ha dado mal, solo llegas tarde media hora.
—Discúlpame, di primero una vuelta por la Cruz Verde y luego me he despistado.
—No te preocupes, me he tomado un peloti esperándote.
— ¿Entonces este es el segundo? Joder y luego opinamos de las adicciones de los demás.
—Yo no digo nunca que necesito un pelotazo, además el Gin—tonic es digestivo ¿has comido algo? Nos vamos de viaje.
—Sí, he picado algo ¿adónde vamos?
—A Cáceres.
— ¿A Cáceres? ¿Ahora?
—Si no tienes inconveniente, si ¿tienes algo que hacer esta tarde?
—Pues no, vamos que no tengo ni nada que hacer ni inconveniente ¿Pero a qué coño vamos a Cáceres?
—Te lo cuento en el coche, si te parece deja la moto en casa de tu hermana y nos vamos desde allí.
—Perfecto.
Pro se subió al coche con el casco en la mano.
—Mejor en el maletero, ¿no crees?
—Claro que sí.
—Pues hala, destino Cáceres, ¿te gusta Leonard Cohen?
—No le he escuchado mucho pero me da un poco igual.
—También tengo a Frank Sinatra ahí a mano o puedes mirar en la guantera.
—Está bien el Leonardo, cuéntame a qué coño vamos a Cáceres.
—Vamos a una sucursal bancaria que abre los jueves por la tarde y que conozco al director, ya le he llamado y le he avisado que vamos.
—A una sucursal bancaria claro, ¿y si empiezas por el principio?
—Esta mañana he recibido una llamada de un antiguo amigo y una carta certificada en mi despacho.
Los dos quedaron en silencio mientras Damián introducía un cd en el autorradio.
—Te va a gustar, es un cd distinto a los demás—Hizo otra breve pausa y fijo la mirada en su acompañante—La llamada ha sido de un inspector de policía que conozco hace años, me ha dicho que dejemos el tema, que ellos están sobre la pista y que es arriesgado, que ha recibido una llamada del tío de Carmen en persona aconsejándole que contactara conmigo para convencerme de que nos hagamos a un lado. Y la carta es un cheque al portador con 77.748 euros, no me preguntes porqué esa cantidad porque no lo sé pero vamos a ir a Cáceres a cobrarlo en metálico, yo necesito algo menos de treinta mil para liquidar la hipoteca de la casa de mi mujer y el resto casi cincuenta te los quedas tú y te aconsejo que compres un billete de avión y desaparezcas una temporada.
— ¿Qué? ¿Y los chicos? Mi sobrino, Berto... ¿Y mi cuñado y mi hermana?
—Los chicos están bien, que se queden por allí una temporada. Ni a Fran ni a tu hermana les salpica nada de esto, cuando vuelvan de sus vacaciones que sigan con su vida normal y santas pascuas.
— ¿Y ya está?
—Sí, y ya está. Ya está to el pescaó vendido, Pro. No vamos a llegar a ninguna parte, mi amigo me ha dicho que están sobre ellos, antes o después caerán pero con nosotros fuera y con setenta mil euros. El otro día me hablaste de un amigo que vive en Cuba o algo asín, que es músico y que necesitaba financiación y que te hubiera gustado ayudarle y ser su productor. Blanco y en botella ¿no? Me parece una oportunidad cojonuda. Yo liquido la hipoteca de mi mujer y me voy a Portugal, puedo hacer negocios allí, tengo los contactos. Todos contentos.
—Y yo me voy a Cuba. A lo loco.
—Bueno es una sugerencia, te llevo a Badajoz, coges un vuelo a Barcelona y desde allí al Caribe.
—Mi amigo vive en Belize, entre Belize y Miami.
—Pues Belize o como se llame, ¿tienes pasaporte?
—Sí, pero evidentemente no lo llevo encima.
—No es problema, mi amigo me ha dado cita en una comisaría para que nos lo hagamos los dos.
—Parece que si lo tienes todo atado, nos quedan dos horas para llegar a Cáceres, déjame que me lo vaya pensando. ¿De quién es ese dinero?
—Nuestro, Pro, mío que he recibido el cheque y tuyo porque lo comparto y claro que si Pro, eres muy libre de tomar la decisión que tú quieras. ¿Te gusta el cd?
—No está mal el Leonardo este... Otra cosa, yo creo que debería hablar con mi hermana y Fran, no puedo desaparecer sin más. Mi casa no es mi casa, es de la familia, deberían alquilarla o algo.
—Claro, hazlo. Sin  problema.
—Y…, esta mañana he recibido una llamada, estaba con la moto y ha saltado el buzón de voz, era Sofía, no decía que fuese ella pero he reconocido la voz, decía que me llamaría esta tarde, quiero saber que me cuenta.
—Mira Pro, Sofía es la más involucrada en esta historia, fue ella quién contacto con tus amigos periodistas antes, incluso  antes, de que los llamaras tú, trabaja para la jueza esa te lo aseguro.
Se miraron unos segundos en silencio, el autorradio escupió el cd y Pro instintivamente lo recogió.
—Espera un momento, vamos a coger la radial. Llámala, no hay problema tampoco, si te parece llamas desde mi móvil, tiene una tarjeta de prepago.
Pasaron el control de peaje y Pro marcó el número desde el móvil de Damián, saltó el contestador pero no dejó ningún mensaje, en apenas unos segundos recibieron una llamada.
— ¿Pro? ¿Eres tú?
—Si Sofía soy yo.
— ¿Y este teléfono?
—He cambiado igual que tú.
Se oyeron unas risas—Muy bien ¿Estás solo? ¿O con tu guardaespaldas?
— ¿Me lo preguntas tu o te lo pregunto yo?
—Bien, como quieras .He intentado contactar contigo Pro, me han devuelto dos envíos certificados a tu casa.
—He estado fuera, y es probable que no pusieras bien el nombre.
Damián empezó a hacerle gestos nerviosos de que cortara esa vía—No des pistas—le susurró.
— ¿El nombre? Puse el que hay en el buzón, pero claro debía suponer que era el nombre artístico.
— ¿Qué me mandabas Sofía?
—Un contrato, de nuestra relación profesional, lo de la academia era en serio.
—Venga Sofía no me jodas con eso.
—Es cierto Pro, tu agente me dio la paliza en una fiesta para que te contratara y a mí desde el principio me pareció buena idea. También es cierto que a mi socio no, pero a los pocos días, después de llamarte cambió de parecer y yo no me pregunté por qué, el caso es que me interesaba contar contigo, quería cerrar eso, es mi proyecto y quería empezarlo cuanto antes.
—Ya, mira Sofía…
—Pro, de verdad, por favor déjame contarte todo, al menos todo lo que se.
Damián seguía haciéndole gestos, le señalaba con el dedo que guardara silencio y con la mano hacía círculos para indicarle que continuara con su relato.
—Perdona, continua por favor.
—Para mí es importante, soy un puto florero la mayoría de las veces, siempre, todo lo maneja y lo decide la puta de la madre de mi socio y como advertirás insisto en lo de socio porque hemos roto, no puedo seguir una relación con alguien tan…Tan mierda. En fin, insisto, es mi proyecto y tengo presupuesto para darle forma, tengo contratada a la otra persona, una cantante de Lisboa que ya ha empezado su curso y sobre todo Pro. — Esperó un segundo y acentuó—Tengo los clientes para ti, han hecho la reserva y en dos semanas empezamos.
Empezamos Pro y te necesito, siento haber hecho las cosas así pero los acontecimientos nos han superado, yo no contaba con toda la historia de tu vecina, de tu sobrino, créeme Pro.
—Continua Sofía ¿Por qué insististe tanto en ser su abogada y luego desapareciste?
—Me metí demasiado en la historia. Muy rápido. Un café, una tarde, una noche, una mañana sin haber dormido, tan intenso. Me gustaste Pro, me gustaste y me gustó tu reparto, la niña esa griega es un encanto, tu sobrino , tan… tan ideal, que estuviera retenido o detenido, quería ayudar, quería ayudarte a ti y a todos. Yo no sabía quién era Carmen pero una llamada de mi suegra,…, me ordenó que me fuera de allí, que era peligroso, que era muy gordo y que ella se ocupaba .Me acojoné, no entendía cómo podía haberse enterado tan rápido que estuviese allí y con ese caso, estoy segura de que le llamo alguien de la policía .El caso es que gritándome me dijo que saliera de allí y que no contactara contigo hasta que ella me lo dijera, cuando salí del hospital estaba Mario esperándome en un coche y me sacaron de la historia.
Me acojoné de verdad, Carmen estaba muerta y tu sobrino no me necesitaba, además… antes de eso estuve con él y con Helena, los tres juntos y me sentí incomoda, violenta y superada.
Mario me llevó a la agencia y me dio un billete para Lisboa para entrevistarme con nuestra cantante, con el contrato, tenía que estar allí unos días y dejarlo cerrado, el local, los alumnos, los cursos, el contrato de la secretaria, era urgente y tenía que hacerlo yo. Entiéndelo ¡ES mi proyecto!
— ¿Y ya está?
— ¿Ya está el que? No te entiendo.
Damián seguía haciéndole gestos con la mano en círculos— déjala que sigua— le susurró otra vez.
Paró el coche en el arcén y empezó a escribirle algo en un papel.
—No me cuentas nada de la jueza ni que pinta en todo esto, ¿me quiere ella en el proyecto? ¿En tu proyecto?
—Rosa María, es una mujer detestable Pro. Está fuera, he roto con Mario y por supuesto con ella, es cierto que ella ponía el dinero pero yo no figuraba en nada de la sociedad, hemos roto también la sociedad. La academia de Lisboa está solo a mi nombre, tenía un crédito ya concedido y Mario y yo hemos acordado que era mejor así. La de Madrid también estará solo a mi nombre, he visto otro local y ya he contactado con el dueño, en unos días firmo el contrato de alquiler… y contigo, si quieres. Los alumnos ya los tengo, solo tengo que confirmarles las fechas.
—Y esa señora no conoce a la familia de Carmen claro. Ni tiene nada que ver con ellos.
Damián le enseño el papel a Pro, le decía que estaba de vacaciones en Cantabria o en el País Vasco para dos semanas, que la llamaría a su vuelta. Y no digas más, en mayúsculas.
—Pues de verdad que no lo sé, es probable, esa mujer conoce a mucha gente, es peligrosa pero ya está fuera de mi vida. Te propongo un contrato inicial por tres meses, son diez mil euros, los cursos solo duran tres semanas, luego tienes una semana de vacaciones y empezamos el siguiente—Hizo una pausa—Pro, de verdad, te necesito, no me dejes tirada—Hubo una pausa más larga esta vez.
— ¿Pro? ¿Me escuchas?
—Te escucho pero no me creo nada, ahora estoy fuera de Madrid, en un pueblo de Cantabria, estoy aquí por trabajo y me llevará al menos las siguientes dos semanas .Diez mil euros me parece insuficiente, seguro que tu ganas mucho más y por favor no me vengas con el rollo lastimero de dejarte tirada.
—De acuerdo, el dinero no tiene porque ser un escollo, ¿cuánto quieres? Redacto un nuevo contrato y te lo mando donde estés, solo dame la dirección.
—El dinero no es un escollo, el escollo es que hay demasiada mierda detrás de tus mentiras y detrás de la muerte de Carmen, de las amenazas que ha recibido mi familia y el escollo mayor es que ya no puedo salir de esto, no sé si me entiendes.
— ¿Amenazas? ¿Quién os ha amenazado? ¿Le ha pasado algo a Adrián?
—No, afortunadamente no, está aquí en la playa conmigo.
— ¿Estás en la playa?
—Sí, estamos en la playa, en pelotas pero no voy a darte más datos. Mira Sofía lo que más me jode es que me trates de gilipollas, entiendo que tengas que proteger tus intereses, los intereses de tu suegra y de toda la camarilla pero no me jodas más con la historia de los cursos esos, podrías encontrar a mil doscientos actores o coach mejores que yo, con más caché, con más credibilidad y con más experiencia, ha sido todo una puta trama, desde el principio y yo me la comí, es cierto, pero ya huele, la mierda siempre huele. Tenía la jodida idea de que quizá me dieras alguna explicación, de que me contaras alguna verdad entre tanta bazofia pero ya está, hasta aquí hemos llegado, este móvil va a dejar de estar operativo en cuanto te cuelgue, supongo que el tuyo también así que no vamos a hacer más ricos a la compañía telefónica .Que te vaya bonito y encuentres tanta gloria como paz dejas. Adiós.

Damián colgó la llamada desde el manos libres. Damián le estaba mirando sonriendo.
—Va a volver a llamar y lo sabes.
—Que llame, no lo cogemos, no nos va a dar ninguna información útil—contestó Pro muy seguro.
—Bueno, eso ya lo sabía yo, el miedo que tenía era que se la dieras tú.
—No me trates tú también de gilipollas ¿vale? Quiero dormir un rato, voy a intentarlo.
Cerró los ojos y se acomodó en el asiento, tardo bastante rato pero finalmente se quedó dormido, le despertó la ausencia del ruido del motor.
— ¿Dónde estamos?
—En una gasolinera, acabamos de pasar Trujillo, nos quedan veinte minutos. He pensado que podíamos tomar un café y hablar un poco antes de llegar.
—Me parecen genial ambas cosas, aunque quizá tu prefieras otro Gin— tonic. Seguro que ya no das positivo si nos para la guardia civil. Aunque quizá te pidan la licencia de armas por la pipa esa que llevas en la chaqueta.
—Ja, ja, ja. Tienes mucho ingenio Pro, pero no te preocupes con dos pelotazos no doy positivo, metabolizo muy bien y por supuesto que tengo licencia de armas, colaboré con la policía hace años, recuerdas que eché un cable a tu cuñado, fue gracias a eso que pude hacerlo.
—Pues venga tomemos ese café.
—Pídelos tú mientras echo gasolina, yo lo quiero solo con hielo.
Se sentaron en una mesa de la terraza de la cafetería. Pro estaba irritado y no hacía nada por disimularlo, rechinaba los dientes y la arruga de entre sus cejas convertía ambas en una sola.
—Te fumarías un porro ahora ¿verdad?
Pufff, estoy un poco…como te diría, hasta los cojones y me viene muy bien que tú me los toques más.
—No te caigo bien Pro y lo respeto, pero yo no te toco los cojones. Y ahora me vas a escuchar, es importante, por favor presta atención. He sido adicto a todo, al alcohol, a la marihuana, a la cocaína y a al caballo también, estuve seis meses en la cárcel y me fumaba una plata diaria, cuando salí lo cambié por la farlopa porque era menos dañina y lo combinaba con diez o doce  pelotis y al menos los mismo porros diarios .Me dio un infarto, bueno no fue un infarto pero algo parecido con otro nombre, angina de pecho creo o algo asín. Estuve un mes en el hospital y fue peor que la cárcel y bueno, me rehabilité en un sitio muy especial, me dejaban meterme de todo porque decían que es peor desearlo, necesitarlo y que tu mente entonces no se cura nunca. Ahora bebo alguna vez, me meto alguna rayita alguna vez también, lo de fumar no mucho pero porque me deja empanado y no me gusta ni el sabor de boca que me deja, tampoco el tabaco, pero es cierto que alguna vez me fumo un cigarro o un porrito y luego me como un chicle pero nunca, nunca pienso, ni digo, que necesito ninguna de esas cosas.
—Pos fale y pos me alegro chico.
—Y ahora vamos a lo importante, vamos a ir al banco y a cobrar ese cheque y a dejar aparcada esta historia, enterrada. Separamos nuestros caminos y no tenemos por qué volvernos a ver.
—Tu entraste en esto por dinero ¿cierto?
—No, yo entré porque me lo pidió Fran, claro que tenía un sueldo, trabajo por dinero pero nunca habría aceptado algo así si no me lo hubiera pedido él .Estaba preocupado por su cuñado y más por su hijo, no pude decirle que no. Le conozco de ir de caza juntos, hace años. Justo cuando salí de la cárcel y casualmente pude ayudarle con aquel error, se le cruzó un venado y le disparó. Un venado con unos cuernos impresionantes, un ciervo de esos protegidos y le iba a caer un marrón muy gordo, yo estaba con él en el mismo puesto y le convencí para que dijéramos que había sido yo, tenía menos que perder pero además tuvimos suerte porque un pez gordo se encaprichó del bicho, quería quedárselo y puso sus cojones para llevárselo. Ganamos todos, tu cuñado quedó fuera a mí me perdonaron el error y el pez gordo se llevó el bicho a su casa para colgarlo y vacilar con sus amigos y encima quedó tan contento que nos hizo un regalo, a Fran por callarse y a mí por cederle la pieza, son asín de cabrones y de gilipollas. A Fran le regaló un año entero de caza mayor que fue renovando dos años más totalmente gratis y a mí me regaló la pipa que te da tanto miedo. Y Fran desde entonces no ha parado de darme las gracias e intentar compensarme .No tengo muchos amigos, ni siquiera diría que tu cuñado es uno pero soy un tipo legal o leal o no sé cómo decirlo, la verdad es que no sé cómo decir muchas cosas.
—Bonita historia, lo que no entiendo es porque no has venido tu solo a cobrar este cheque pero seguro que tienes otra historia muy linda que estoy deseando que me cuentes.
—Tengo miedo.
— ¿Miedo? No me jodas.
—Si Pro, tengo miedo, y no miedo de que sea un trampa que podría serlo, tengo miedo de quedarme solo, de hacerlo todo solo, siempre, de perder… la lealtad, la ética, no sé cómo se dice, tengo miedo de perder el norte .La historia de Carmen no va a ninguna parte, no podemos hacer nada por ella ya. Si se metió donde no debía y se llevó lo suyo, no lo vamos a saber nunca, si realmente fue un accidente como han dicho las televisiones y la policía, si hay una conjura de jueces y políticos detrás con italianos incluidos. Si tus amigos periodistas están untados, si Sofía quería contratarte para esos cursos, si quería follarte. Es absurdo quedarse a averiguar algo que no tenemos ni puta idea, si hay algo que averiguar, lo que sabemos es que hay mucha mierda y al final nos va a salpicar. Fran está bien y lo va a estar, te lo aseguro y tú hermana también por supuesto. Y su chico, no les va a pasar nada a ninguno. Tu familia está a salvo, el único que me preocupaba un poco es el amanerado, pero es un chico listo, es un buscavidas como yo y fue el primero en darse cuenta de toda la historia, es probable que supiera lo caliente que era todo esto antes de que pasara el fatal accidente, es probable que estuviera al tanto del chantaje y que se beneficiara también. Y por eso estuvo encantado con la idea de irse a Malta, aquí ya no podía escarbar más, solo podía sacar problemas. También está a salvo, entonces solo quedábamos tú y yo. Y mi idea era intentar sacar algo de dinero a tus amigos mentirosos con pocas expectativas, ¿se dice asín? con pocas posibilidades, lo intentamos y salió rana, no querían la historia , solo querían saber que sabíamos para informar a quien sea, a los italianos, a los fachas, a la jueza o a quién sea, sé que a la policía no porque ,aunque hay algunos untados, sé que el mando no, el mando está fuera, siempre hay alguien bueno y no siempre ganan los malos. Solo quedamos tú y yo. Yo quiero salir de España hace tiempo, tengo contactos en Portugal para un negocio legal y tengo que dejar libre a mi mujer, vivimos en una cárcel de sentimientos que nos está ajando a los dos, y a mi hija, tengo que dejarlas libres a las dos, pero quiero hacerlo liberándola de la hipoteca también, compramos esa casa cuando a ella no le hacía falta, la compramos para que yo me rehabilitara en una familia feliz que nunca ha llegado a ser. Y tú, creo que tú deberías irte también, no porque corras peligro ahora, pero si más adelante, estoy seguro de que les van a pillar y estoy seguro también de que no te vas a callar, de que no te vas a estar quieto y perdona mí…sinceridad, pero creo que meterías la pata en algo. Vamos a cobrar ese cheque y yo voy a liquidar esa deuda allí mismo, fue mi amigo quién me concedió el crédito, y tú, tú puedes hacer lo que quieras con tu parte, son más de cuarenta mil  Pro, puedes averiguar si eres un buen productor musical o puedes llenarte de mierda, pero no olvides que puedes salpicar entonces, a los que ahora están a salvo .Fúndete la pasta, vive unos años al sol y si las noticias que salgan de esto no te gustan, vuelve y revuelve todo, en la guantera del coche tengo dos billetes de avión con tu nombre, uno a Barcelona y otro a La Habana, yo eso de Belize ni lo sabía, ni sabía que existía pero supongo que está cerca ¿no?
—Sí, está cerca de Cuba. ¿Tienes dos billetes con mi nombre?
—Sí, Prudencio Ortiz Maratón y nos esperan en la comisaría para darnos el pasaporte, solo nos falta entregar tus fotos. ¿Vamos? Se nos va a hacer tarde.
—Vamos.
Entraron en el coche y antes de ponerse el cinturón Pro abrió la guantera y sacó los billetes.
—Que cabrón, ¿cómo sabías mi nombre?
—Yo no soy Sofía, tengo el parte de tu ingreso en el hospital, aprovecha y busca algún cd.
—Deja al Leonardo este, me ha gustado.
— ¿No lo conocías? Es bastante famoso.
—Menudo productor musical de mierda sería, le he visto en directo hace poco más de un año.
—Ja, menudo cabrón eres, te gusta tomarme el pelo.
—No en especial, quizá no me gusta enseñar todas mis cartas.
—No estamos jugando a las cartas Pro pero en cuanto cobremos el cheque yo si te voy a enseñar todas las mías.
—Me parece bien, te enseñaré yo las mías entonces.
—Voy a llamar a mi amigo, son casi las siete y debe estar esperándonos.
Damián marcó manualmente un número y sonaron varias llamadas antes de que lo cogieran.
— ¿Sí? ¿Dígame?
—Rubén, soy Damián, estamos entrando en la ciudad, aparcamos el coche en el parking de la plaza y en cinco  minutos estamos allí.
—Perfecto, os dirigís a una ventanilla y cuándo pidáis el cheque en efectivo me avisarán y os atiendo en mi despacho.
Como había calculado Damián en menos de diez minutos estaban en la ventanilla cobrando el cheque, el cajero ante tal cantidad de dinero avisó al director que les condujo hasta su despacho.
—Rubén, este es mi amigo Pro, Pro te presento a Rubén Urutí, un gran amigo.
—Yo le conozco, es usted un actor famoso, le veía en la serie aquella de…como se llamaba, algo del amor en el aire, usted hacía magistralmente de borracho.
—El amor está en el aire como la canción y muchas gracias.
—Pero hace mucho que no le veo en televisión.
—Es cierto, hace mucho que no salgo.
—Bueno seguro que ha hecho mejores cosas, la verdad es que esa serie no era gran cosa, yo la veía por mi mujer, pero reconozco que su papel era muy bueno, y Resines también.
—Gracias otra vez.
—Bien, Damián, tengo los papeles de la hipoteca ya firmados, con gastos de cancelación y notario son 28.409 euros, también he hecho una transferencia a un banco de Panamá de veinte mil euros a nombre de los dos y el resto os lo entrego en efectivo si os parece bien.
Ambos se miraron y Damián se anticipó a contestar el primero.
— Creo que también.
—Perfecto, he investigado lo que me pediste y el cheque viene de la cuenta del partido, concretamente de dos empresarios de Madrid, uno de Colmenar de oreja y el otro de Torrelodones que suelen actuar como testaferros del partido, les hacen trabajos en sus campañas electorales y les cobran las facturas para luego ingresarlas como donativos,. Vuestro cobro va a figurar en efectivo toda la cantidad y seguramente me pedirán ver las grabaciones de  las cámaras de seguridad, como hasta mañana no aparecerá el cargo tenéis hasta el lunes para moveros a donde queráis, supongo que la noche de hoy la pasáis aquí y si no queréis registraros en un hotel yo tengo un chalet vació en mi urbanización, suelo alquilarlo pero ahora está vacío, otra opción es que vayáis a Mérida, está lo suficientemente cerca y lejos para rastrearla en un periodo corto de tiempo .Los billetes los tenías para mañana ¿no es cierto?
—Sí, son para mañana, pero ahora vamos a por los pasaportes y a comprar algo de ropa y luego te contestamos lo que sea.
—Me parece bien, nosotros cerramos ahora a las ocho y yo estaré en el bar del hotel mediodía tomando un vino, me confirmas lo que hayáis decidido y en caso de quedaros aquí el chalet es el número veintitrés de mi urbanización.
—Muy bien Rubén, muchas gracias por todo.
Salieron de la sucursal y se dirigieron en silencio hasta una tienda cercana de ropa, Pro compró un traje completo y algo más informal unos vaqueros con camisa y jersey y un chubasquero además de un pack de muda, calcetines y un maletín.
— ¿No coges unos zapatos?
—Prefiero unas deportivas, las busco mañana, vamos a por el pasaporte y tomamos algo, necesito hablar contigo y puntualizar alguna cosa.
—Dime.
—Mejor luego, le estoy dando forma en la cabeza.
Entraron en la comisaría y Damián dijo al policía que tenían cita previa para sacar el pasaporte.
— ¿Los dos? Deberían tener una cita cada uno.
—Pues disculpe, pidió cita él y yo he aprovechado, la verdad es que yo ya tengo y me queda casi un año hasta que caduque pero era por aprovechar el viaje.
—Pues el procedimiento es una cita por persona y además si todavía le queda un año no veo la necesidad pero como usted quiera, si quiere pagar los doce euros, hoy no hay casi gente pueden hacerlo juntos ¿Tienen la foto?
—Si—contestaron los dos a la vez.
—Pues saquen número en esa máquina.
—Gracias, muy amable.
Mientras les atendía el funcionario, Damián vio pasar al inspector Gómez sin que éste les saludara y entendió que no debía hacerlo pero al salir a la calle estaba fuera fumando un cigarro que tiró al suelo al verlos salir y emprendió el paso en dirección a un parque cercano. Damián y Pro le siguieron a cierta distancia, una vez dentro del parque  Pro inició su conversación.
—Hay varias cosas que no me convencen Damián, lo primero es el billete a Cuba, no quiero ir a La Habana con veinte mil euros en el maletín, no me gusta Cuba, prefiero ir directamente a Belmopán y avisar antes a mi amigo de que voy, puede que esté en Miami. Otra cosa, quiero mandarles esos veinte mil de Panamá a Berto y Adrián, no quiero quedarme con todo el pastel, no me siento cómodo y por último no quiero quedarme aquí a Dormir en una casa desconocida. ¿Cómo lo ves?
—Perfecto Pro, tú decides, lo de tu sobrino y Berto pues que como tú quieras, ya es tu dinero y puedes hacer lo que quieras con él, puedo decirle a Rubén que haga una transferencia a Malta.
Lo de dormir aquí, pues bueno, no es una casa desconocida, puedes hacerte a la idea de que es un apartamento que hemos alquilado por una agencia de esas de interné y lo de Cuba es lo que menos entiendo pero tú sabrás porque no te gusta aunque por curiosidad me gustaría que me lo contaras, ¿es por las mulatas o por los comunistas?
—Pues a ver cómo te lo cuento, he estado dos veces allí, una fue por un rodaje y la otra de turista y me he sentido incómodo. Yo no soy una persona muy definida ni comprometida políticamente, no soy de derechas ni tampoco de izquierdas, tampoco ni mucho menos de centro, que eso no existe pero…no sé, creo que Cuba tuvo una oportunidad de hacer algo diferente, de ser un país diferente, es un país que tiene una gran riqueza cultural es cierto y que tiene muchos médicos, e ingenieros y tiene una gran riqueza natural, de recursos naturales pero la gente pasa hambre. Pasa hambre de libertad, pasa hambre de alimentos pero eso sí tienen todos  el nivel de azúcar en sangre por las nubes porque el gobierno les da azúcar como para endulzar una isla entera. Te voy a contar lo que dijo una guía, eran un pueblo esclavo históricamente, habían sido esclavos de los españoles para independizarse y ser esclavos de los americanos para hacer una revolución y ser esclavos de la burocracia y el partido y ahora eran esclavos de los turistas , han sido siempre esclavos y nadie dice nada, nadie hace nada , ya no por miedo que también , pero es más porque con una botella de ron y un poco de salsa se les pasa todo, son conformistas y cuando muera Castro serán esclavos de las grandes compañías americanas y los grandes hoteles españoles, seguirán siendo esclavos siempre. De verdad que no es ser de derechas o izquierdas, sencillamente yo me cago en la revolución pero me duele y no quiero estar allí con dinerito fresco, ¿Qué hago? ¿Me lo fundo? ¿Lo reparto como los panes y los peces? ¿Invierto y me hago empresario? Cualquier opción me desagrada en exceso o soy un crápula o un gilipollas o un corrupto .Si me voy de aquí tiene que haber un motivo, no solo huir y la verdad es que trabajar con Dylan si me convenció cuando me lo propusiste, creo que puedo hacer algo que me guste y que sea útil al mismo tiempo, es un gran músico, toca casi todos los instrumentos, compone grandes canciones y lleva dos años partiéndose el culo en Miami buscando financiación.
Quiero ir a verle e intentar hacer algo juntos y no quiero pasar por la Habana ni para hacer escala.
—Pues me parece muy bien aunque yo no soy tan profundo, no pienso tantas cosas profundas, yo me iría a Cuba y descansaría unos días con unas copas y un poco de salsa ya me entiendes.
Cambiamos los billetes, bueno lo cambias tú mañana, yo te dejo en el aeropuerto y tú haces lo que consideres.
—Pues eso.
—Pero no me digas que no eres de políticas porque un poco rojo si eres, yo te he visto en la tele diciendo cosas del gobierno y de los políticos.
—Es cierto, me he significado muchas veces pero no soy de ningún equipo, me joden las injusticias, siempre me han jodido, mi abuela me llamaba abogado de pleitos pobres, me identifico con el damnificado, con la víctima. Creo que el ser humano  evolucionó gracias  a vivir en sociedad porque buscaba la protección de la manada pero al mismo tiempo eso ha sido su perdición, hemos convertido la necesidad de sentirnos protegidos en la debilidad de otorgar más poder al poderoso, por miedo, por salvar nuestro culo y a mi hace tiempo que no me importa que me rompan el culo. En toda esta historia solo he buscado proteger a Berto y a Adrián y me he sobre expuesto ni mucho menos por valentía, al contrario, me acojonaba pensar que pudiera pasarles algo y yo seguir vivo .Dicen que somos el único animal racional pero yo discrepo mucho y desde siempre, de verdad creo que el instinto animal es mucho más racional e inteligente que todos los putos intereses que nos mueven a los hombres. Nosotros hacemos todo por puto interés, los animales lo hacen por sobrevivir y por eso la primera opción de cualquier animal es evitar el conflicto, solo atacan cuando no tienen elección, por hambre, por protección de su vida o por perpetuar su genética. Lo tienen grabado en su código y siguen estrictamente esas pautas sin pararse a pensar si les conviene o no y eso es lo que nos ha corrompido como especie, creernos más listos que la naturaleza, creernos que podíamos encontrar motivos para tomar unas decisiones u otras y no seguir el instinto animal. Yo no sé qué hizo Carmen o si se merecía lo que le pasó pero he sentido que mis cachorros corrían peligro y mi instinto me ha dictado actuar y protegerlos porque si no lo hacía iba a sufrir las consecuencias.
—Perdona Pro, te quiero presentar a mi amigo el inspector Gómez.
Paseando en círculos por el parque se habían encontrado con el policía sentado en un banco, se levantó y abrazó a Damián.
—Inspector le presento a mi amigo Pro.
—Encantado, tenía ganas de conocerle y a ti de abrazarte ¿Cómo estáis?
¿Todo arreglado?
—Sí, hemos cobrado el cheque y hemos resuelto los destinos, yo me voy a Portugal y el a Miami.
—Perfecto, te pondré protección durante un tiempo, ¿sabéis quien ha pagado el cheque?
—Dos empresarios de Madrid que trabajan para el partido, de Torrelodones uno de ellos y el no sé de dónde el otro.
—Ya, puede que sepa quiénes son, ya hablaremos de eso. Lo primero, creo que al menos van a ser no menos de tres meses pero van a caer, es cierto que tienen muchos contactos pero siempre queda algún cable suelto, siempre hay algún juez honrado y ese cable les va a dejar secos. No creo que estéis en peligro ninguno, tampoco su familia señor Pro, pero aun así van a tener vigilancia tanto su hermana y cuñado como su sobrino en Londres.
— ¿En Londres?
—Creo, vamos según tengo entendido se va a trasladar en breve a Londres.
—Me deja usted perplejo.
—Puede que esté equivocado, no obstante si continúan en Malta igualmente estarán vigilados, es un operativo secreto, no toda la policía secreta es corrupta, tenemos mala fama somos conscientes de ello pero le aseguro a usted que hemos dado con un juez honrado e íntegro. Evidentemente todavía no está oficialmente al cargo de la instrucción, vamos paso a paso, primero es proteger y luego actuar. También le confieso que es bastante probable que no caigan todos, que alguno se salve de la quema incluso que no salga ni chamuscado, es difícil acabar con toda la chusma, es algo intrínseco a esta sociedad que hemos creado pero le aseguro que vamos a intentar profundizar al máximo. También me gustaría decirle que sinceramente creo que lo de su amiga fue un fatal accidente, no hemos encontrado ningún indicio serio de que hubiera algo  detrás, es más le aseguro que su familia era la última interesada en que ocurriera de esa forma y con esa notoriedad, el agente que fatalmente le agredió tiene un historial de… ¿cómo decirle? De varias ocasiones en que se le había ido la mano en situaciones parecidas, es un cuerpo que está sometido a mucha presión y casualmente los agentes más valorados suelen ser personas con el equilibrio mental muy frágil. Personalmente he investigado su caso y de verdad le digo que creo que ha sido un cúmulo de fatales coincidencias. Entiendo su rabia pero intente no buscar venganza y no tomárselo como algo personal.
—Yo no busco venganza, se lo aseguro, tampoco buscaba justicia, son palabras en las que no creo. Yo lo único que he intentado es proteger a mi familia.
—Pues confíe en mí, eso está asegurado.
—Muy bien, me quedo más tranquilo pues. Por cierto tengo una pregunta ¿Qué sabe de Sofía  Vergara  y de la jueza Rosa María De Aguilar?
—Pues de la tal Sofía nada, y de la jueza…nada que tenga que ver con este caso ¿Por qué?
—Bueno, cosas mías pero vamos que alguna relación tienen seguro y el grupo jota eme también o al menos su periódico el internacional.
—Pues como les he dicho tienen muchos brazos, y puede que informen o algo, no lo sé, pero en mis investigaciones no han aparecido.
—En las mías si— añadió Damián.
—Pues pásame la información y abriré una nueva vía al respecto, no te preocupes.
—Así lo haré.
—Bueno si no tienen más preguntas yo os dejo, Damián estamos en contacto y usted Pro, ya le he dicho: encantado de conocerle y no dude en ponerse en contacto conmigo a través de Damián para cualquier cosa, que disfrute de su viaje y por favor intente mantenerse al margen.
Se despidieron y separaron sus caminos, el inspector desapareció por el parque y Pro y Damián fueron al parking a recoger el coche.
— ¿Te llevo a Mérida entonces?
—No, mejor a Badajoz, conozco un hotel cerca del aeropuerto.
—Como prefieras, ¿quieres que me quede contigo?
—No, te lo agradezco pero no, prefiero pasar la noche solo y salir mañana de viaje. Por cierto te quedas el casco, ya me lo darás.
Damián le sonrió con esa mueca donde enseñaba todos sus dientes.
—También puedes comprarte otro.
—Tú guárdalo.

—Ok Pro, te lo guardo.




Fin.

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