domingo, 5 de febrero de 2017

Tratado para ser feliz .Capitulo 6 .Helena



Capitulo 6. Helena

Pro abrió la puerta de casa y la bofetada de olor le despejó el aturdimiento con el que había subido las escaleras .Era un olor fuerte, se mezclaba la densidad del humo con el etílico hedor de fiesta con final precipitado, olía a falta de ventilación a humedad. Pero había algo más intenso y era sexo. Olía a sexo, sobre todo a sexo.
Abrió las ventanas del  salón y entró en el baño, se lavó la cara varías veces con agua fría, se miró al espejo, eran más de las dos del mediodía, llevaba demasiadas horas sin dormir, había dejado ingresado a Berto por el shock con un ataque de ansiedad y había esperado a que llegara su sobrino con la abogada y no era el momento de averiguar qué coño pasaba, necesitaba dormir, el agua del grifo seguía corriendo y volvió a llenar sus manos para una vez más sacudirse la cara.
Al salir del baño, el frío había despejado las pruebas de sus sospechas olfativas, cerró y se fue a su dormitorio, bajó las persianas y se metió en la cama.
Sintió como le acariciaban el pelo y una voz susurraba su nombre
-Pro. ¿Estás despierto? Pro
Se giró y vio a Helena recostada en su cama.
-¿Helena? ¿Qué quieres? ¿Qué pasa?
-Pro, ¿estás despierto?
-Ahora sí, ¿qué pasa Helena?
-He hecho algo muy malo, no sé qué me pasa  
Tenía los ojos llenos de lágrimas, eso iba a romper en cualquier momento dejando caer ríos por sus mejillas.
-Joder ¿qué has hecho? Llevo un día…de verdad.
-He follado con Adri
-¿Qué has qué? ¿Cuándo?
-Y con ella también, vino esta mañana, estábamos Adri y yo y estábamos todos muy nerviosos y yo estaba con Adri y entonces ella lo dijo y follamos los tres.
-Pero, ¿pero me queréis volver loco? Pero Helena, llevo más de un día sin dormir, vengo del hospital, Carmen está desaparecida, mi sobrino está allí con Sofía y Tú me dices que habéis estado follando antes todos aquí ¿Qué hago yo ahora?
-¡Pro! Yo no sabía nada de Carmen ¿qué pasó entonces?
-Seguimos sin saber nada, está desparecida. Pero y ¿lo otro?
-No lo sé, no sé qué me pasa, yo si me voy a volver loca si no lo estoy ya, cada día me cuesta más todo, despertar, irme a la cama a dormir.
-Pero Helena, si eres una niña monísima y encantadora. Eres un amor.
-No Pro, tengo muchas cosas en mi cabeza, llevo muchos años huyendo. He estado en muchos sitios y no encajo. Es como si siempre estuviera viendo los puzles que los demás encuadran y enseñan en sus casas, pero yo no tengo un puzle solo tengo miles de piezas que me entretengo en ir juntando por colores, encajando y haciendo piezas, trozos más grandes pero nunca termino el puzle, no puedo enmarcarlo ni enseñarlo. Mi puzle no encaja.
-Mira cariño eso nos pasa a todos, el puzle lo vas sacando porque solo acaba cuando acaba tu vida, no entiendo eso de que los demás si lo enseñan y el tuyo no encaja.
-Me cuesta mucho las personas, cuando llevan mucho rato me cuesta, me saturan, me pongo nerviosa porque me parece que esa pieza no encaja.
-¿Qué no te encaja esa persona?
-No, no es eso Pro. Me cuesta estar mucho rato aunque la persona me guste. Me cuesta mantener relaciones de mucho tiempo y me cuesta estar mucho rato con las personas.
-Bueno, tú a veces te limitas la comunicación porque encuentras una barrera con el idioma.
-Al revés Pro, he hablado en muchos idiomas con personas y siempre me cuesta, en todos los idiomas. Me gusta interactuar, me gusta el contacto humano, necesito el cariño y el apoyo pero me satura porque me enciende el piloto del esfuerzo en conectar todos los cables afectivos, ser correcto, ser afectuosa, atender las necesidades del otro  pero conectar también mi búsqueda de necesidades y entonces me bloqueo, me pongo nerviosa, es como si pienso porque me está contando eso esa persona y que tengo que hacer yo.
-¿Qué hora es Helena?
-Sobre las cuatro y media. ¿Por qué?
-Porque antes de las ocho y ocho no creo que tenga ninguna respuesta para todo esto que me estás contando. ¿Por qué no entras dentro y te duermes un rato conmigo? Seguro que luego estamos ambos más despejados en general y hablamos con más lucidez de todo lo que quieras.


Helena se metió en la cama y se acurrucó a su lado.
No habrían pasado más de dos horas cuando Pro se despertó con la boca seca, había tenido alguna pesadilla, algo del guarda de seguridad del hospital, le decía algo así como que era culpa suya por no haber buscado bien a Carmen y también aparecía Sofía coqueteando con el segurata, la verdad es que era una mujer bastante peculiar y además estaba muy buena.
Se dio una ducha breve pero intensa, con agua muy caliente en la cabeza y muy fría en las piernas, salió desnudo a la cocina y mientras preparaba café se acordó que estaba Helena en su cama, y se acordó de la historia tan increíble sobre ese trío amoroso. Fue de nuevo al baño y se vistió con el albornoz, se asomó a su cama y buscó su ropa haciendo algo de ruido adrede pero sin sobrarse demasiado, cuando ya salía de la habitación vestido le llamó Helena.
-Pro, ¿estás bien?
-Sí, he hecho café, voy a quitarlo .Date una ducha si quieres a mi me ha sentado realmente bien.
Apagó el café que ya se estaba saliendo y busco dos tazas limpias, estaba todo un poco desordenado. Estaba buscando leche por la despensa cuando apareció Helena en bragas con una camiseta y el pelo muy despeinado.
-Yo lo quiero solo, ya lo sabes.
-Mira Helena, ponte algo porque no tengo la calefacción y tengo que abrir todo además porque aquí huele a choto y a perico que dan arcadas.


Helena se giró un poco nerviosa,  entró a la habitación, cogió su ropa y se metió en el baño.

-Hay que joderse, no sé qué coño le pasa a todo el mundo.
El rato que tardó Helena en salir del baño le dio tiempo a Pro a ventilar toda la casa, a tomarse su café y a sentarse en el sofá a mirar el móvil. No había mensajes.
Apareció con el pelo mojado, la toalla sobre los hombros, cogió su café y se sentó en la cocina. Pro se levantó y se sentó enfrente.
-Perdona si he sido brusco contigo yo también hago cosas… raras.
-No perdona tu Pro, he venido cuando dormías y te he contado eso y entiendo que no te caiga bien.
-No, a ver Helena, a mi no me cae ni bien ni mal que tu folles con Adrian precisamente esta mañana, ni que esté Sofía por medio, ni nada de eso , es solo que de pronto están pasando muchas cosas que no puedo encajar , como decías tu antes del puzle.
Sofía es una persona que no conocía hace dos días por ejemplo y resulta que aparece ahora en todas las secuencias.
-¿Qué son secuencias? ¿Cómo piezas del puzle?
-No, me refiero a que ha aparecido con mucho papel con muchas frases.
-Que habla mucho, la verdad es que tiene mucha atracción. Es como los políticos ¿no te parece?
-Puede que tengas razón, resulta que la familia de Carmen tiene mucho que ver con la política.
-Pero ¿tú no hablabas de Sofía? , la chica esa con la que viniste que se fue con Adri esta mañana.
-Si la que os follasteis los dos, esa chica que no se todavía porque se puso en contacto conmigo ni porque tenía tanto interés en venderme la moto del curso ese de los cojones.
-Yo no entiendo nada de lo que dices.
-¿Nada? Nada no guapa, lo del curso normal que no lo entiendas pero ¿a que si entiendes que te la follaste? Pues media hora antes estaba intentándolo conmigo ¿casualidad?


-Pero ¿y Carmen?
-Pues eso, Carmen. Ha desaparecido, no sabemos nada de ella, se supone que debe estar en algún hospital que todavía no hemos encontrado y no sé si Sofía pinta algo en todo esto pero no me gusta la dimensión que está cogiendo  ni tampoco que os haya dado a todos por follar como si fuera una película del Esteso y Pajares.


-¿Sabes una cosa? Siempre que te conozco pensaba que eres una persona con un carácter fuerte pero otros días te he visto una persona muy simpática y cariñosa.
-Ya lo sé Helena, y lo acabas de decir con la precisión de un cirujano gracias al idioma y las palabras.
-Eres persona cercana pero… quizá no se decir las palabras como tú dices.
-Al revés, te entiendo bien, y te digo que muchas personas piensan lo mismo que tu pero lo expresan peor, haciendo daño o confundiendo mis sentimientos. En cualquier caso no le des más vueltas, no tiene importancia, no estamos aquí para hablar de mi libro No me lo tomo mal, no me cae mal ni que hayas hecho eso tan malo como dices tú, estoy un poco superado por los acontecimientos y me gustaría poder pensar tranquilo sobre Carmen y donde puede estar.
-¿Y yo puedo ayudar?
-Seguramente si, vamos al hospital a ver si han averiguado algo y a ver qué tal está Berto, si está mejor lo traemos a casa y te quedas con él, a este no creo que te lo folles ¿verdad?
-Nooooo, jajajaja, lo dices de broma.
-Muy bien , vamos a relajarnos que todo irá mejor 





lunes, 11 de julio de 2016

Tratado para ser Feliz.CAPITULO 5.Después de Mayo.





CAPITULO 5.Después de Mayo.

Pro estaba buscando café en una encimera poco amiga de sus usos y costumbres cuando su móvil le hizo recobrar el sentido, llevaba un buen rato mirando sin atreverse a tocar nada y el teléfono estaba sonando en su bolsillo cada vez más alto.
-¿Sí?
-¿Pro? ¿Dónde andas?
-Berto, ¿encontraste a mi sobrino?
-La verdad es que no y tampoco a Carmen, ¿Dónde estás tú?
-En casa de Sofía, vamos al hospital ahora, por cierto no deja de insistirme en que es abogada y que la contratéis alguno de vosotros en nombre de Carmen.
-¿Qué? ¿Qué es abogada? ¿Y para que quiere Carmen una abogada?
-Bueno, llevamos toda la noche de hospital en hospital y no la encontramos y dice que puede abrirnos puertas.
-Pero y ¿cuánto nos va a costar? La verdad es que no lo veo necesario, pero contrátala tu si quieres Pro, al fin y al cabo eres tu quien la conoce.
-Joder Berto, por el dinero no te preocupes, la contratamos con tu nombre y pago yo. ¿De acuerdo?
-Pues no se cielo la verdad, me parece todo un poco de película .¿Y qué tengo que hacer?
-Pues no sé, ahora cuando salga de la ducha le digo que te llame y te lo cuenta.
-Vale. ¿A qué hospital vais? Podemos vernos allí.
-Ahora te llamo.

Pro estaba guardando su móvil cuando apareció Sofía por detrás de la cortina que separaba ambas estancias, llevaba una muy pequeña toalla envolviéndose el cuerpo y una gran toalla en la cabeza.
-¿Quién era? ¿Noticias nuevas?
-No, era Berto y no ha avanzado nada, le he dicho que le llamamos ahora para que le expliques que tiene que hacer para contratarte.
-¿No encontraste el café? Está ahí mismo.
-No, eh, bueno tampoco busqué mucho.
Sofía avanzaba muy despacio hacia Pro, había poca distancia entre ellos y por eso cada centímetro era una gran distancia.
-¿Puedo usar el baño ahora?
Sofía se quedó callada, como si no supiera responder a la pregunta, estaba justo en medio del paso y su acercamiento había sufrido un frenazo en seco como también su sonrisa.
-Si claro, te quería acercar el café, son esos sobres. Pasa es aquí a la izquierda, estará un poco empañado, me gusta el agua muy caliente.
Sofía se apartó hacia un lado e inmediatamente retrocedió su movimiento entrando en la habitación a la vez que le señalaba la puerta del aseo.
-Gracias.
Pro entró y cerró la puerta, Sofía se quedó mirando la puerta y no supo qué hacer cuando oyó el grifo del lavabo, se sentía muy incómoda, desnuda y rechazada, no sabía si empezar a vestirse para quedarse a medias cuando Pro abriera la puerta o seguir desnuda con esa mini toalla.
Cogió unas bragas de un cajón de la mesilla y se las puso rápido mientras abría la puerta del armario cerrando así visualmente la salida del baño. Estaba corriendo perchas buscando un vestido cuando Pro abrió la puerta, al ver la puerta del armario abierta entendió la situación y se dirigió directo al salón.
Sofía eligió uno y se lo puso mientras se acercaba a Pro.
-Termina de abrochármelo por favor.
Pro se la quedó mirando un segundo,  tenía solo un pequeño tramo de la cremallera subida y el giro de cabeza retirándose el pelo descubría su espalda entera todavía mojada y desnuda, tenía la piel intensa, suave, morena y brillante y le escurrían esas gotas formando un río por el valle de su espalda. Pro cogió la cremallera apoyando un dedo en esa piel y sintió que se excitaba.
-Sofía, recuerda que vamos en moto y estaba lloviendo hasta hace un rato, no me parece que este vestido que te sienta tan bien sea el mejor atuendo, mejor me bajo al bar y tú te cambias.
-Si, claro. Tienes razón, pero ¿y los sobres de café? tengo leche en la nevera.
-No gracias. No me gusta ese café, mejor me bajo al bar y te espero.
-Como quieras. No tardo nada .Pídeme un café con leche en vaso.
-Ok, te espero abajo entonces.

Pro estaba de pie en la barra terminando su café cuando Sofía se colocó a su lado.
-¿Mi café?
-Sí, toma es este.
-Mira Pro, no sé que he hecho pero está claro que te he incomodado y no era esa mi intención.
-No te preocupes, es solo que no era el momento.
-¿El momento para qué?
-¿El momento para qué? ¿En serio? Mira déjalo, no me has incomodado con nada, es solo que quería un café de bar y no podíamos perder ni un momento.
Sofía cogió su vaso y le vertió un sobre de azúcar, mientras lo removía observó que Pro había terminado e incluso había pagado ya. Tenía el platillo con las vueltas delante.
La ducha aunque escasa le había despejado lo suficiente como para saber que la mala sintonía era real .Había sido una noche muy larga y más extraña si cabe y no estaba segura de todo lo que había pasado y menos de lo que había sentido pero estaba segura de que en algún momento había contactado con ese hombre, había habido comunicación, sintonía incluso, afinidad.
Había sentido deseo sí, pero confuso, se había excitado en el viaje en moto es cierto pero también con el beso de aquella chica. Y se había excitado en la ducha, el agua tan caliente siempre le hacía sentir. Pero sobretodo se había excitado con su dedo en la espalda y estaba segura de que él también había sentido algo y sin embargo ahora estaba igual de distante que la primera vez. Decididamente el café no le sentaba bien a este hombre.
Pro empezó a liarse un cigarro en la misma barra.
-Termina tranquila, yo me voy fumando esto fuera mientras. He hablado con Berto, ha localizado a mi sobrino, está en mi casa con Helena. Hemos pensado que lo mejor es que te lleve allí ahora, hablas con Adri y le cuentas  que te contrate  él y eso, mientras yo voy al hospital que me espera Berto y averiguamos que pasa y como está Carmen. ¿Te parece bien?
-Si como quieras.
Pro salió fuera y encendió su cigarro mirando al cielo, buscaba cuantas nubes contenía y cuanta agua llevaban dentro.
-No te preocupes, no creo que llueva más hoy.
-¿Tienes una cadera que ha dejado de dolerte? Te dije que desayunaras tranquila.
-No, he visto la previsión del tiempo mientras tomaba el café. ¿Nos vamos?
-Seguro que te he molestado en algo y te aseguro que no era mi intención, debe ser mi carácter, ya sabes.
-No me has molestado Pro, ya nos vamos conociendo. Me llevas a tu casa, hablo con tu sobrino y nos vemos luego en el hospital ¿Es correcto?
-Correcto, eres muy profesional. Gracias.






lunes, 13 de junio de 2016

Tratado para ser feliz. Capitulo 4. Sofía

Tratado para ser feliz. Capitulo 4 .Sofía




Berto empezó a bajar las escaleras despacio mientras iba mirando hacia arriba y maldiciendo sobre la inesperada visita, La rubia evitaba la mirada Sofía se quedó al lado de Pro mientras él sostenía la puerta.
-Berto, recuerda, encuéntralo y súbelo a casa, por favor.
-Ok, no te preocupes.
Berto bajó y buscó al menos durante una hora, mirando su móvil cada minuto y preguntando a todo el que se encontraba en el camino, bajó por la calle IGLESIA  y entró al Carrefour exprés. Preguntó a los dependientes por Adrián, por Carmen y por el incidente que había sucedido y en todas las preguntas encontró la misma respuesta, gestos tímidos de negación acompañados de leves y poco convincentes movimientos de hombros .Después de acercarse al congreso e intentar en vano recoger algo de información decidió coger un taxi en el paseo de recoletos.
Antes de cerrar la puerta Pro miró a Helena.
-No te preocupes, el primero que tenga noticias llama, pero que Adrián espere en casa por favor.
Mientras echaba la vuelta a la puerta
-No me lleves a casa Pro, soy abogada,¿ recuerdas? y mejor que psicóloga la  verdad , déjame acompañarte a buscar a esa chica.
-De acuerdo, la verdad. Creía que estabas deseando irte.
-Es verdad, bueno, era. No sé cuando, pero he cambiado de opinión y ahora si estoy segura.
-De acuerdo, bueno eso ya lo he dicho, ¿verdad? quiero decir que me alegro.
-¿Donde vamos primero?
-A cogerte una cazadora y luego al Hospital.
Volvió a abrir la puerta y le pidieron una cazadora a Helena para la moto.
-¿Esta puede valer?
-Sí, estupendo - dijeron los dos a la vez, y rieron, mientras Sofía se acercaba a recoger la prenda Helena le sonrió y le ayudo a ponérsela con mimo, con una caricia suave, cuando Sofía giró para dejarse abotonar Helena le susurro - seguro que nos da suerte.- parecía que iba a haber un segundo beso pero en ese segundo eterno no pasó nada y Sofía volvió por el camino hacia la puerta .Pro le lanzo un beso y cerró.
-Es maja esta chica la verdad  y eso que le he llamado la muda, y yo pensaba que le gustaba tu sobrino y luego creo que le gustas más tú.
Pro le devolvió la sonrisa y añadió - incluso le gustas tú más Sofía.
Bajaron en silencio las escaleras, riendo en silencio por tres tramos de escaleras de madera antigua y crujiente bordeada por un pasamano metálico con el brillo de su uso y un negro opaco alrededor.
Al cerrar el portal, Sofía se quedó clavada frente a Pro.
-Es por aquí, mira, está ahí aparcada.
Sofía  no arrancaba a andar -Pro, ¿qué tal conduces? ¿Como de borracho estás?
Pro volvió a sonreír -Creo que conduzco bien, llevo 40 años conduciendo motos y de borracho estoy muy poco, te recuerdo que yo no he bebido nada de alcohol.
-Bueno ya, pero si te has fumado algunos porros y eso de que llevas 40 años en moto es una machada que no viene a cuento, yo te estoy preguntando en serio porque el tema es serio.
-Cuando bromeo porque bromeo y cuando estoy serio que porqué estoy enfadado, jajaja, Sofía, estoy perfectamente bien, te lo aseguro, y creo que no son 40, pero 39 casi seguro, luego echamos cuentas.
Pro se puso el casco y ofreció el suyo a Sofía.
-No sé cómo se pone, nunca me he puesto uno.
-Es fácil, mira me pongo otra vez el mío, luego te lo abrochas de forma que te quede apretado pero cómoda.
Pro arrancó la moto mientras ayudaba a Sofía a terminar de ajustarse el casco.
-¿Esta moto corre mucho?
-No tranquila, el que corre soy yo y no corro.
-Pues no seas tan listo porque tu técnicamente tampoco corres, haces correr la moto, pero de buen rollo, jajajajja.
-Venga va, la moto es de cilindrada media, no alcanza mucha velocidad pero además mi conducción es bastante tranquila.
-¿Y?
-Y tengo todos los papeles en regla, y sí, he tenido algún accidente, y si, tienes un seguro de acompañante y...se me olvida algo seguro.
-Sí, y... ¿qué tengo que hacer yo Pro? no se ir de copiloto.
-Es cierto, pero lo llamamos ir de paquete y no tienes que hacer nada, busca una buena sujeción y agárrate y en el viaje no te muevas, ya verás que es fácil, es dejarte llevar.
-¿No tengo que agarrarme a ti?
-No necesariamente, hay sitios donde sujetarte.
-¿Pero es más seguro agarrarme a ti, no? la verdad es que era lo único bueno del viaje.
-Sí, ciertamente es más seguro si te agarras a mí.
Pro se subió e indicó a Sofía como hacerlo ella, salieron por la  calle en dirección a la avenida , Sofía había agarrado a Pro por la cintura e iba mirando los coches y las calles , el suelo estaba mojado y escurría pero el paso de los coches iba dejando una trazada seca que Pro iba aprovechando con su rueda delantera.
Sofía empezó a surfear con la mirada en los ríos de plata que surcaban a su paso y pensó que eso podía ser peligroso, le daba la impresión de ir esquiando por el asfalto en una maquina que no conocía y con alguien que manejaba la maquina que tampoco conocía.
Ella nunca hacía cosas peligrosas, pero se sentía excitada, extrañamente excitada , enseguida pensó que se había puesto una raya generosa de coca y al menos tres Gin-tonics
Pensó en Mario, en qué pensaría Mario si la viera surcar el asfalto de Madrid en una moto , y en su madre , en su puta madre .No puedo contener la risa , era la segunda vez hoy que llamaba puta a su excelencia la señora jueza De Aguilar.
La verdad es que hoy era la primera vez en muchas cosas, la primera vez que montaba en moto, la primera vez que hacía algo peligroso y quizá también la primera vez que había hecho algo valiente. Le daba miedo todo esto , pero le gustaba y por eso lo hacía, sabía que no estaba haciendo nada malo pero era todo lo malo que siempre había evitado y era también todo lo que no podría explicar a nadie .A NADIE, pensó en cuantas personas entraban en ese NADIE, por supuesto ni a Mario ni a la señora jueza, tampoco a su cuñada porque además las dos sabían que no se soportaban y que jugaban al mismo papel que sus respectivos , dos hermanos que solo se hablaban en los pocos eventos familiares que celebraban. Su familia, su padre hacía muchos años que no entendía nada de su vida y quizá por eso la entendería ahora.
Sofía volvió a reírse.
-¿Te está gustando el viaje Sofía?
Se ruborizó al entender que su conductor había sentido su vibración al reírse en alto y pensó que quizá también hubiera oído sus pensamientos. No supo que contestar y al alzar la mirada vio que estaban llegando al hospital.
Pro se dirigió hacia urgencias y paso despacio delante de la puerta para aparcar un poco más delante.
Había varias ambulancias con las puertas traseras abiertas y equipos desperdigados en un camino de garbancitos que conducía a la puerta doble de plástico traslucido que daba paso al interior del hospital.
También varios coches de policía y muchas personas con sus respectivos uniformes además de varios periodistas y fotógrafos, componían una curiosa serpiente multicolor como los ciclistas en la carretera.
Pro apagó la moto y esperaron diez segundos sentados antes de bajar mientras cada uno ordenaba sus ideas y se adaptaba a las circunstancias.
-¿Parece que la cosa es seria, no? 
-No te preocupes, puede ser un domingo cualquiera de urgencias. Dame el casco que quiero atar juntos.
La lluvia era más intensa y sobretodo más densa y fría, ambos empezaron a caminar sin hablarse en dirección a la puerta, de entre toda la gente sobresalía en primera fila un guardia de seguridad que les invitaba a no seguir su camino con su mirada y corpulencia.
-Buenas noches, perdone estamos buscando a una amiga se llama Carmen De firmes, puede que le hayan ingresado aquí.

-Buenas noches amigo, si no son familiares directos no puedo dar ninguna información, disculpen pero son ordenes.
-Pero...
-Mire, hágase cargo y no me de problemas, tengo una noche de cojones .Amigo.
-Está bien, muchas gracias.
Parecía una discoteca de moda en hora punta o el metro en la hora contraria 
-Mira, conozco a ese periodista, ¡Antonio ¡ estoy buscando a una amiga , ¿sabes algo , llevas mucho rato aquí?
-Hola Pro, se que han ingresado a varias chicas, dos de ellas famosas, y también se que han trasladado a otras dos a otros hospitales, o al tanatorio. Pero de nombres solo se rumores.
Pro se dirige a un policía y le pregunta por Carmen, este no le confirma el  nombre pero cree que es una de las trasladadas y le invita a acompañarle a la entrada a preguntar al guarda de seguridad el cual les confirma el nombre y les deja entrar. Al entrar Pro le agradece muy cordialmente al guarda su deferencia.

-¿Sabes Pro? ¿Te puedo decir una cosa sin que te moleste?

-Pues no lo sé , pero inténtalo y dímelo con tacto .
-Pues mira , no sé , osea que me ha sorprendido verte tan sumiso con el guarda de seguridad , no se pensé que insistirías más , pensaba que eras más impulsivo , más..
-¿Más impetuoso?
-Pues a ver, tienes fama de ser un tío con carácter y venimos buscando a tu amiga que puede estar grave y tú te amansas con el primer segurata, pues no sé.
-Te agradezco que me hagas esta pregunta y más aún que lo hagas con esta sutileza y cuidado.
-¿Ves? te has molestado.
-No de verdad, no me has molestado, si quieres te cuento el porqué de mi táctica.
-Si claro.
-Como sabes estoy en tratamiento - esbozando una gran sonrisa- y mi psicóloga me ha insistido mucho en el lenguaje gestual .Ese tío está muy cansado y ha discutido esta noche con mucha gente y mi aspecto no sé porque pero ayuda a caldear los ánimos a mi interlocutor, lo más probable es que todavía estuviéramos discutiendo con él.
-Ya, juego psicológico ¿yo voy a ser la peli mala?
-Joder Sofía perdona que me ría pero me resultas muy graciosa, no vamos a jugar a nada de pelis ni de polis, vamos a averiguar dónde está Carmen y si está bien.
-Pues no le veo la gracia, si me hablas de una táctica quiero saber que tengo que hacer yo o ¿me voy a tirar toda la noche detrás de ti, a tu lado sin hacer nada?
-No necesariamente hay que hacer algo, me estás acompañando y eso ya es algo, es mucho, porque me generas confianza, tu sola compañía me reconforta y ayuda a tomar decisiones y mantener el control.

-Vale, gracias Pro, y perdona, es que estoy un poco...

-Estás de Coca.
-Claro y me pone como una moto, no me había dado cuenta, entonces ¿mejor me pongo a tu lado y no digo nada?
-Tú relájate Sofía, y no le des más importancia
-¿Preguntamos a esa enfermera?
-No hace falta, me han dicho que ahora va salir otra con el listado de los ingresados, ¿quieres algo? ¿Un poco de agua?
-Sí, estaría bien, mira ahí hay una maquina, voy a sacar una botella .Ahora vengo ¿vale Pro?
-Buena idea Sofía.
Aparece una enfermera con una carpeta y de pronto es rodeada por multitud de familiares que estaban sentados por toda la planta.
-Por favor, iré nombrando el apellido y los familiares se van identificando... ¿de acuerdo?
Becerros...- después de nombrar varios apellidos la enfermera nombro el de Carmen-...¿De firmes?
-Sí, yo soy su hermano.-contestó Pro.
-Le han trasladado, ha llegado mal, tenía un fuerte golpe en la cabeza y no recuperaba la conciencia , no ha llegado ni a ingresar , la he atendido yo en la furgoneta que ha llegado y en el cambio a la ambulancia , lo siento mucho de verdad , no nos consta a donde la han trasladado , ha sido tan rápido , lo siento de verdad señor..
-No se preocupe, ¿dónde puedo encontrar información? ¿Quién puede saber algo?
-No sé, de verdad, pregunte a la policía de la puerta, alguno debe haber participado en el traslado.
-Gracias señorita.
-Lo siento , de verdad lo siento ..
En ese momento aparece Sofía que ante la escena piensa en la peor situación.
-No, no puede ser Pro, ¿qué ha pasado? 
-Nada Sofía, nada, no saben dónde está , nada más , tenemos que preguntar fuera. 
-¿Fuera? ¿Fuera porque? ¿En la calle?  
-A la policía.
-Pues no me gusta nada la policía.
Pro sonríe otra vez - a mi tampoco Sofía, a mí tampoco.
Salen otra vez fuera y al pasar al lado del guarda de seguridad, Pro se despide amablemente de el.
-¿Ya la han visto? les pregunta el guarda
-No, me dijeron que la trasladaron .Que no llegó a ingresar.
-Qué raro , ah , la chica que no llegó a ingresar , la cambiaron de un Samur chiquitito a una ambulancia y salieron echando hostias.
-¿A dónde? ¿A qué hospital?
-Pues es verdad, no lo dijeron, traían ya el aviso de traslado y el médico era el mismo, el también se cambió , lo lógico es que hayan ido aquí al lado , al 12 Octubre porque hay reanimación artificial que aquí no .Seguro que algún policía municipal de esos ha participado en el protocolo de traslado y lo sabe , ¿ quiere que les pregunte? 
-Si es tan amable, yo me voy poniendo el casco con mi amiga y nos acercamos ahora a que usted nos lo confirme .Muchas gracias.
-¿Ves? al final no tenemos que hablar con la policía, haz amigos hasta en el infierno.
Sofía y Pro se pusieron los cascos y se subieron a la moto, llovía ahora de forma más intensa y el frío hacía que se condensaran las gotas atenuando la niebla a ras de asfalto.
El guarda se acerco hacia ellos mojándose el uniforme mientras se sujetaba la gorra con la mano 
-Si, al doce de octubre, la han llevado allí y me han dicho que estaba bien. Suerte amigo.
Pro giro lentamente mientras le daba las gracias con la mano, y se incorporó a la avenida, apenas dobló la esquina para la moto y se giró hacia Sofía 
-Estoy pensando que es muy tarde ya o mejor dicho muy temprano, estás empapada y no estoy seguro que este sea el mejor viaje.
-¿Qué? no te oigo bien con el casco.
-Que te vayas a tu casa, que tendrás que ir al trabajo. Y que estás empapada.
-Ah, gracias, no te preocupes, te acompaño, pero me vendría bien pasar por casa para hacer unas llamadas y cambiarme de ropa. Tengo el móvil sin batería. Deberías hablar con alguno de tus amigos y que me contraten para representar a Carmen, nos abre puertas y a mí me da una coartada, pero no puedes contratarme tú, cantaría un poco.






-A veces creo que odio a todo el mundo



 


Subieron, en el ascensor se mascaba un ambiente tenso, un ascensor muy moderno, llegaron a la octava planta, era un largo pasillo con todas las puertas y los felpudos iguales, era como un pasillo de hotel
Habitación 818, 
-Curioso sitio para vivir 
-¿Porqué? ¿No te gusta? dijo Sofía mientras abría la puerta -Pasa.
Pro entró primero , era agradable , pequeño , pero cálido y , el apartamento tenía un recibidor con un perchero antiguo en la derecha y separado por un biombo acedías al salón , con un sofá en L y un hueco en el lado izquierdo tapado con una cortina , no se veía cocina ni dormitorio.

Sofía colgó la cazadora mojada en un perchero y el casco en una silla que había al lado  e indicó a Pro que hiciera lo mismo.
-El casco ahí en el suelo, la cazadora cuélgala en una percha, voy llamando.
Se adentró en el largo y ovalado salón y al final junto a un ventanal en una mesita negra pequeña, cogió un teléfono y marco un número prefijado mientras ponía a cargar el móvil.
-Siéntate Pro, es un segundo.
-Sí, hola Sergio, soy Sofía, me han despertado para encargarme un caso de una chica que está herida en un hospital, me pilla de paso y me interesa verla a primera hora, luego te llamo.
Colgó y volvió a marcar otro número prefijado, esperó varios tonos y dejó un mensaje.
-Sí, hola soy Sofía, llegaré después de comer, tenemos una reunión esta tarde, luego os llamo, chao.

Pro permanecía de pie, mirando a su alrededor, había varios calendarios colgados en las paredes de la cocina de diferentes años que despertaron su curiosidad.
-Bueno Pro, por mi parte está resuelto el tema, seguramente me llamará Mario en cuanto llegue, pero será solo una llamada. Ahora si te parece mientras yo me doy una ducha puedes hacerte un café , creo que tengo algo todavía en un tarro encima de  la mesa y también llamas a alguien para que me contrate en el caso de Carmen, es importante Pro. Hazlo ya, antes de que salgamos.