Capitulo 6. Helena
Pro abrió la
puerta de casa y la bofetada de olor le despejó el aturdimiento con el que
había subido las escaleras .Era un olor fuerte, se mezclaba la densidad del
humo con el etílico hedor de fiesta con final precipitado, olía a falta de
ventilación a humedad. Pero había algo más intenso y era sexo. Olía a sexo, sobre
todo a sexo.
Abrió las
ventanas del salón y entró en el baño,
se lavó la cara varías veces con agua fría, se miró al espejo, eran más de las
dos del mediodía, llevaba demasiadas horas sin dormir, había dejado ingresado a
Berto por el shock con un ataque de ansiedad y había esperado a que llegara su
sobrino con la abogada y no era el momento de averiguar qué coño pasaba,
necesitaba dormir, el agua del grifo seguía corriendo y volvió a llenar sus
manos para una vez más sacudirse la cara.
Al salir del
baño, el frío había despejado las pruebas de sus sospechas olfativas, cerró y
se fue a su dormitorio, bajó las persianas y se metió en la cama.
Sintió como
le acariciaban el pelo y una voz susurraba su nombre
-Pro. ¿Estás
despierto? Pro
Se giró y vio
a Helena recostada en su cama.
-¿Helena?
¿Qué quieres? ¿Qué pasa?
-Pro, ¿estás
despierto?
-Ahora sí,
¿qué pasa Helena?
-He hecho
algo muy malo, no sé qué me pasa
Tenía los
ojos llenos de lágrimas, eso iba a romper en cualquier momento dejando caer ríos
por sus mejillas.
-Joder ¿qué
has hecho? Llevo un día…de verdad.
-He follado
con Adri
-¿Qué has
qué? ¿Cuándo?
-Y con ella también,
vino esta mañana, estábamos Adri y yo y estábamos todos muy nerviosos y yo
estaba con Adri y entonces ella lo dijo y follamos los tres.
-Pero, ¿pero
me queréis volver loco? Pero Helena, llevo más de un día sin dormir, vengo del hospital,
Carmen está desaparecida, mi sobrino está allí con Sofía y Tú me dices que habéis
estado follando antes todos aquí ¿Qué hago yo ahora?
-¡Pro! Yo no
sabía nada de Carmen ¿qué pasó entonces?
-Seguimos
sin saber nada, está desparecida. Pero y ¿lo otro?
-No lo sé,
no sé qué me pasa, yo si me voy a volver loca si no lo estoy ya, cada día me
cuesta más todo, despertar, irme a la cama a dormir.
-Pero Helena,
si eres una niña monísima y encantadora. Eres un amor.
-No Pro,
tengo muchas cosas en mi cabeza, llevo muchos años huyendo. He estado en muchos
sitios y no encajo. Es como si siempre estuviera viendo los puzles que los
demás encuadran y enseñan en sus casas, pero yo no tengo un puzle solo tengo
miles de piezas que me entretengo en ir juntando por colores, encajando y
haciendo piezas, trozos más grandes pero nunca termino el puzle, no puedo
enmarcarlo ni enseñarlo. Mi puzle no encaja.
-Mira cariño
eso nos pasa a todos, el puzle lo vas sacando porque solo acaba cuando acaba tu
vida, no entiendo eso de que los demás si lo enseñan y el tuyo no encaja.
-Me cuesta
mucho las personas, cuando llevan mucho rato me cuesta, me saturan, me pongo
nerviosa porque me parece que esa pieza no encaja.
-¿Qué no te
encaja esa persona?
-No, no es
eso Pro. Me cuesta estar mucho rato aunque la persona me guste. Me cuesta
mantener relaciones de mucho tiempo y me cuesta estar mucho rato con las
personas.
-Bueno, tú a
veces te limitas la comunicación porque encuentras una barrera con el idioma.
-Al revés
Pro, he hablado en muchos idiomas con personas y siempre me cuesta, en todos
los idiomas. Me gusta interactuar, me gusta el contacto humano, necesito el
cariño y el apoyo pero me satura porque me enciende el piloto del esfuerzo en
conectar todos los cables afectivos, ser correcto, ser afectuosa, atender las
necesidades del otro pero conectar
también mi búsqueda de necesidades y entonces me bloqueo, me pongo nerviosa, es
como si pienso porque me está contando eso esa persona y que tengo que hacer yo.
-¿Qué hora
es Helena?
-Sobre las
cuatro y media. ¿Por qué?
-Porque
antes de las ocho y ocho no creo que tenga ninguna respuesta para todo esto que
me estás contando. ¿Por qué no entras dentro y te duermes un rato conmigo? Seguro
que luego estamos ambos más despejados en general y hablamos con más lucidez de
todo lo que quieras.
Helena se
metió en la cama y se acurrucó a su lado.
No habrían
pasado más de dos horas cuando Pro se despertó con la boca seca, había tenido
alguna pesadilla, algo del guarda de seguridad del hospital, le decía algo así
como que era culpa suya por no haber buscado bien a Carmen y también aparecía
Sofía coqueteando con el segurata, la verdad es que era una mujer bastante
peculiar y además estaba muy buena.
Se dio una
ducha breve pero intensa, con agua muy caliente en la cabeza y muy fría en las piernas,
salió desnudo a la cocina y mientras preparaba café se acordó que estaba Helena
en su cama, y se acordó de la historia tan increíble sobre ese trío amoroso.
Fue de nuevo al baño y se vistió con el albornoz, se asomó a su cama y buscó su
ropa haciendo algo de ruido adrede pero sin sobrarse demasiado, cuando ya salía
de la habitación vestido le llamó Helena.
-Pro, ¿estás
bien?
-Sí, he hecho
café, voy a quitarlo .Date una ducha si quieres a mi me ha sentado realmente
bien.
Apagó el
café que ya se estaba saliendo y busco dos tazas limpias, estaba todo un poco desordenado.
Estaba buscando leche por la despensa cuando apareció Helena en bragas con una
camiseta y el pelo muy despeinado.
-Yo lo
quiero solo, ya lo sabes.
-Mira Helena,
ponte algo porque no tengo la calefacción y tengo que abrir todo además porque aquí
huele a choto y a perico que dan arcadas.
Helena se giró un poco nerviosa, entró a la habitación, cogió su ropa y se metió en el baño.
-Hay que joderse, no sé qué coño le pasa a todo el mundo.
El rato que tardó Helena en salir del baño le dio tiempo a Pro a ventilar toda la casa, a tomarse su café y a sentarse en el sofá a mirar el móvil. No había mensajes.
Apareció con el pelo mojado, la toalla sobre los hombros, cogió su café y se sentó en la cocina. Pro se levantó y se sentó enfrente.
-Perdona si he sido brusco contigo yo también hago cosas… raras.
-No perdona tu Pro, he venido cuando dormías y te he contado eso y entiendo que no te caiga bien.
-No, a ver Helena, a mi no me cae ni bien ni mal que tu folles con Adrian precisamente esta mañana, ni que esté Sofía por medio, ni nada de eso , es solo que de pronto están pasando muchas cosas que no puedo encajar , como decías tu antes del puzle.
Sofía es una persona que no conocía hace dos días por ejemplo y resulta que aparece ahora en todas las secuencias.
-¿Qué son secuencias? ¿Cómo piezas del puzle?
-No, me refiero a que ha aparecido con mucho papel con muchas frases.
-Que habla mucho, la verdad es que tiene mucha atracción. Es como los políticos ¿no te parece?
-Puede que tengas razón, resulta que la familia de Carmen tiene mucho que ver con la política.
-Pero ¿tú no hablabas de Sofía? , la chica esa con la que viniste que se fue con Adri esta mañana.
-Si la que os follasteis los dos, esa chica que no se todavía porque se puso en contacto conmigo ni porque tenía tanto interés en venderme la moto del curso ese de los cojones.
-Yo no entiendo nada de lo que dices.
-¿Nada? Nada no guapa, lo del curso normal que no lo entiendas pero ¿a que si entiendes que te la follaste? Pues media hora antes estaba intentándolo conmigo ¿casualidad?
-Pero ¿y Carmen?
-Pues eso, Carmen. Ha desaparecido, no sabemos nada de ella, se supone que debe estar en algún hospital que todavía no hemos encontrado y no sé si Sofía pinta algo en todo esto pero no me gusta la dimensión que está cogiendo ni tampoco que os haya dado a todos por follar como si fuera una película del Esteso y Pajares.
-¿Sabes una cosa? Siempre que te conozco pensaba que eres una persona con un carácter fuerte pero otros días te he visto una persona muy simpática y cariñosa.
-Ya lo sé Helena, y lo acabas de decir con la precisión de un cirujano gracias al idioma y las palabras.
-Eres persona cercana pero… quizá no se decir las palabras como tú dices.
-Al revés, te entiendo bien, y te digo que muchas personas piensan lo mismo que tu pero lo expresan peor, haciendo daño o confundiendo mis sentimientos. En cualquier caso no le des más vueltas, no tiene importancia, no estamos aquí para hablar de mi libro No me lo tomo mal, no me cae mal ni que hayas hecho eso tan malo como dices tú, estoy un poco superado por los acontecimientos y me gustaría poder pensar tranquilo sobre Carmen y donde puede estar.
-¿Y yo puedo ayudar?
-Seguramente si, vamos al hospital a ver si han averiguado algo y a ver qué tal está Berto, si está mejor lo traemos a casa y te quedas con él, a este no creo que te lo folles ¿verdad?
-Nooooo, jajajaja, lo dices de broma.
-Muy bien , vamos a relajarnos que todo irá mejor
Helena se giró un poco nerviosa, entró a la habitación, cogió su ropa y se metió en el baño.
-Hay que joderse, no sé qué coño le pasa a todo el mundo.
El rato que tardó Helena en salir del baño le dio tiempo a Pro a ventilar toda la casa, a tomarse su café y a sentarse en el sofá a mirar el móvil. No había mensajes.
Apareció con el pelo mojado, la toalla sobre los hombros, cogió su café y se sentó en la cocina. Pro se levantó y se sentó enfrente.
-Perdona si he sido brusco contigo yo también hago cosas… raras.
-No perdona tu Pro, he venido cuando dormías y te he contado eso y entiendo que no te caiga bien.
-No, a ver Helena, a mi no me cae ni bien ni mal que tu folles con Adrian precisamente esta mañana, ni que esté Sofía por medio, ni nada de eso , es solo que de pronto están pasando muchas cosas que no puedo encajar , como decías tu antes del puzle.
Sofía es una persona que no conocía hace dos días por ejemplo y resulta que aparece ahora en todas las secuencias.
-¿Qué son secuencias? ¿Cómo piezas del puzle?
-No, me refiero a que ha aparecido con mucho papel con muchas frases.
-Que habla mucho, la verdad es que tiene mucha atracción. Es como los políticos ¿no te parece?
-Puede que tengas razón, resulta que la familia de Carmen tiene mucho que ver con la política.
-Pero ¿tú no hablabas de Sofía? , la chica esa con la que viniste que se fue con Adri esta mañana.
-Si la que os follasteis los dos, esa chica que no se todavía porque se puso en contacto conmigo ni porque tenía tanto interés en venderme la moto del curso ese de los cojones.
-Yo no entiendo nada de lo que dices.
-¿Nada? Nada no guapa, lo del curso normal que no lo entiendas pero ¿a que si entiendes que te la follaste? Pues media hora antes estaba intentándolo conmigo ¿casualidad?
-Pero ¿y Carmen?
-Pues eso, Carmen. Ha desaparecido, no sabemos nada de ella, se supone que debe estar en algún hospital que todavía no hemos encontrado y no sé si Sofía pinta algo en todo esto pero no me gusta la dimensión que está cogiendo ni tampoco que os haya dado a todos por follar como si fuera una película del Esteso y Pajares.
-¿Sabes una cosa? Siempre que te conozco pensaba que eres una persona con un carácter fuerte pero otros días te he visto una persona muy simpática y cariñosa.
-Ya lo sé Helena, y lo acabas de decir con la precisión de un cirujano gracias al idioma y las palabras.
-Eres persona cercana pero… quizá no se decir las palabras como tú dices.
-Al revés, te entiendo bien, y te digo que muchas personas piensan lo mismo que tu pero lo expresan peor, haciendo daño o confundiendo mis sentimientos. En cualquier caso no le des más vueltas, no tiene importancia, no estamos aquí para hablar de mi libro No me lo tomo mal, no me cae mal ni que hayas hecho eso tan malo como dices tú, estoy un poco superado por los acontecimientos y me gustaría poder pensar tranquilo sobre Carmen y donde puede estar.
-¿Y yo puedo ayudar?
-Seguramente si, vamos al hospital a ver si han averiguado algo y a ver qué tal está Berto, si está mejor lo traemos a casa y te quedas con él, a este no creo que te lo folles ¿verdad?
-Nooooo, jajajaja, lo dices de broma.
-Muy bien , vamos a relajarnos que todo irá mejor
