Capítulo trece. Tratado para ser feliz.
Tratado para
ser feliz
Capitulo 13
Damián era en verdad un tipo extraño,
extraño incluso para él mismo. Había desarrollado una especie de bipolaridad en
su comportamiento. Socialmente era seguro e incluso arrogante, muy hablador y
con una respuesta siempre para casi todo pero en privado, consigo mismo, se
sentía vulnerable e incluso en la intimidad de su hogar, con su mujer y su hija
pequeña era un hombre apocado y silencioso. Temía siempre equivocarse y había
adoptado una pose distante.
Su infancia había resultado difícil, no
conseguía acordarse de su padre. Un feriante
que les había abandonado cuando él tenía seis años. Sus, hermanos mayores
habían ido dejando el hogar familiar apenas fueron cumpliendo los dieciséis y
su madre no solía pasar mucho tiempo en casa. Se había criado con su abuela
hasta que ésta falleció y entonces el relevo lo cogió su vecina, que tenía un
hijo de su misma edad, que se había convertido en su mejor amigo y su mayor
influencia.
Pedro, el Chato como le llamaban en el barrio, era un macarra en toda
regla y fue el que inició a Damián en toda clase de gamberradas. Al principio
cosas de poca importancia., algún trapicheo y robos en tiendas de alimentación,
tú guárdate eso en el abrigo yo me guardo
esto, déjate ver cogiendo esa tontería y yo mientras me llevo aquello que flipa
y fueron subiendo el listón hasta que en una ocasión robaron un coche.
Damián tenía quince años y diecisiete su vecino
Habían cogido diez gramos de cocaína para venderla luego en las fiestas
de su pueblo y borrachos de vino y
excitación atropellaron a unos ciclistas por la carretera comarcal.
Evidentemente cayeron con todo el
pastel, Damián se llevó una paliza enorme del cabo de la guardia civil que le
dejó una ligera cojera en la pierna izquierda por una rotura de ligamentos y
una cicatriz en la ceja además de seis meses en un centro de menores. El Chato
se esfumó antes de que saliera el juicio y nunca más supieron de él.
seis
meses en un centro de menores le había servido como un curso acelerado
de todo lo que no sabía y le proporcionó un carácter externo fuerte y una buena
relación con el director del centro quien, a su vez, le relacionó con el cabo
de la guardia civil que le había marcado para el resto de su vida. Se convirtió
en chivato de la policía a la vez que pequeño traficante.
No cambió de profesión hasta que le
volvieron a pillar, con un kilo de hachís en el maletero de un coche prestado
con dieciocho años recién cumplidos, Afortunadamente, el ya sargento Gómez,
estaba sobre aviso y pudo intervenir y salvarle de varios años en la cárcel.
Le habían contratado como mula para que
bajara a Tánger a por ese kilo nada más sacarse el carnet de conducir y con su
novia embarazada de siete meses. Necesitaba dinero y emociones y era la
oportunidad perfecta para ambos propósitos. Pero la oportunidad era para sus
empleadores, ya que mientras a él le estaría esperando la guardia civil en
Illescas, ellos pasarían veinte kilos por la carretera de al lado. Gómez
sospecho enseguida del aviso y más cuando se enteró quién conducía el coche,
Damián no le había informado de nada y eso le pareció además de una traición
una trampa.
Sabían que venía por la A—5 y en cuanto
fue localizado en Talavera de la Reina dio órdenes de poner controles en todas
las entradas a Madrid desde Toledo hasta Ávila.
A Damián le pararon en Fuensalida y a
los otros entrando en la radial de peaje en Villacastín. Al sargento Gómez le
costó Dios y ayuda convencer a sus mandos de que Damián era el cebo y que la
operación había estado bajo su control y por supuesto bajo secreto porque no se
fiaba de sus hombres. Tuvieron suerte los dos, encontraron un topo dentro de su
equipo y eso le dio la credibilidad suficiente .El incidente se saldó con
Damián otros seis meses en el centro penitenciario de Badajoz y el sargento
Gómez con la posibilidad de ascender a inspector de la policía nacional.
Fueron seis meses fructíferos para
Damián, consiguió sacarse un curso acelerado de un módulo profesional en
contabilidad y gestión de empresas y desvincularse definitivamente de ambos
lados. Cuando salió consiguió un trabajo en Évora, Portugal y convenció a la
madre de su hija a que se trasladaran con él, se casaron sin invitados cuando
la niña cumplió el año, Damián hacía años que no sabía de su familia y la de
Almudena no quiso asistir al desastre en que estaba convirtiendo su vida como
le dijo su padre.
Pasaron allí cerca de cuatro años hasta
que murió el padre de Almudena y decidieron regresar a Madrid, a Villanueva de
la Cañada, para entonces el matrimonio era un silencio perpetuo lleno de
reproches callados por parte de Almudena y de frustración e impotencia de
Damián.
Se instalaron en una de las casas de la
familia de Almudena y ésta empezó a trabajar en uno de sus supermercados, a
Damián le dejaron colaborar en la administración de las cuentas, siempre bajo
la supervisión de su cuñado, pero poco a poco se fue desvinculando del negocio
de su familia política.
Alquiló un pequeño local y abrió una
gestoría de negocios con un único cliente, el dueño de los recreativos y fue
desintoxicándose de sus adicciones (las drogas, el juego y las malas compañías ) al tiempo que
construyó un muro de metacrilato con el resto del mundo , no tenía familia o al
menos no tenía relación con ninguno de ellos, no tenía amigos más allá de algún
conocido, con su mujer sólo tenía largos e interminables silencios y con su
hija se veía incapaz de jugar, de abrazar, de interactuar. La sentía frágil y
distante, nunca se había quedado a solas con ella y se percibía como un extraño
para su propia hija.
Guardaba buena relación con todo el
pueblo, con el inspector Gómez y con algunos de sus ex compañeros de cárcel
pero no desarrollaba ningún vínculo de intimidad con ninguno de ellos.
Solía decirse muchas veces a si mismo
que su única amistad era su pistola hasta el día que tuviera que usarla.
Rellenó el vaso terminando la botella
de vodka y vació este en dos tragos, el primero atropellado y largo, lento el
segundo. Abrió el cajón de su despacho y guardó la pistola en su chaqueta, echó
el cierre al local después de enviar un email al casero comunicándole el cierre del local y la rescisión del
contrato de alquiler. Subió a su coche y llamó a Pro desde el manos libres.
—Pro, soy Damián ¿Dónde estás?
—Hola Damián, estoy en mi casa, en
Madrid ¿Qué quieres?
—Necesito hablar contigo, ¿bajo a
buscarte?
—No es necesario, he venido a recoger
mi moto.
— ¿Estás para conducir?
—Voy a intentarlo.
—Como quieras ¿nos vemos en alguna
parte?
—Claro que sí, dime tú un sitio, yo
quiero dar una vuelta para cargar la batería de la moto y cargar mis pilas.
—Ok, conozco una cafetería en
Villanueva del Pardillo, se llama café Central ¿sabrás llegar?
—Probablemente me pierda pero termine
llegando ¿tienes prisa?
—En absoluto ¿nos vemos allí en una
hora? Deberías tener tiempo de sobra.
—Perfecto, en una hora allí.
Había pasado justo una semana desde su
último encuentro, los chicos habían llamado dando buenas noticias, estaban
instalados en Comino, una pequeña isla entre Malta y Gozo, un lugar precioso y
un restaurante divino con un camarero más divino todavía, había apuntado Berto
— Estoy enamorado Pro, hasta las cachas—
le había confesado.
Adrián y Helena iban un poco a su aire
y a juicio del propio Berto estaban congeniando más que nunca. Helena tenía
alguna oferta para regresar a Londres como modelo y si convencía a Adrián que
la acompañase se iban indefinidamente, según Berto había poco que convencer y
era bastante probable que a finales de mes se trasladaran los dos, él se
quedaba encantado en ese paraíso.
También le contó que había contactado
con Natalia, la novia distante de Pro que estaba en ese momento en una relación
con un directivo de la televisión italiana y diputado de Democracia Cristiana,
enemigos acérrimos de Forza Azurra de
donde eran los mafiosos de la trama de los vinos, le había mandado toda la
documentación, incluido algunos datos que había omitido a todos hasta el momento, el tío de Carmen y
su camarilla no solo habían estado engañando a Hacienda
blanqueando dinero con la singular compra—venta de vinos caros en baratos y
viceversa. También habían estado estafando a la
mafia vendiendo esas mismas botellas en España a un precio superior al pactado
con ellos, dinero que iba directamente a las arcas del partido financiando
ilegalmente todas las campañas electorales y publicitarias de ámbito local en
Castilla—León. El lío que iban a tener con la
justicia española no era nada comparado con el que tendrían con la justicia de
la cosa nostra.
—joder
con Berto y parecía tonto cuando le encontramos y que zorrita Natalia, ya
entiendo porque no sabía nada de ella.
Cuando Pro aparcó la moto frente al
café Central, Damián estaba esperándole con un Gin—tonic en una mesa.
—No se te ha dado mal, solo llegas
tarde media hora.
—Discúlpame, di primero una vuelta por
la Cruz Verde y luego me he despistado.
—No te preocupes, me he tomado un peloti esperándote.
— ¿Entonces este es el segundo? Joder y
luego opinamos de las adicciones de los demás.
—Yo no digo nunca que necesito un
pelotazo, además el Gin—tonic es digestivo ¿has comido algo? Nos vamos de
viaje.
—Sí, he picado algo ¿adónde vamos?
—A Cáceres.
— ¿A Cáceres? ¿Ahora?
—Si no tienes inconveniente, si ¿tienes
algo que hacer esta tarde?
—Pues no, vamos que no tengo ni nada
que hacer ni inconveniente ¿Pero a qué coño vamos a Cáceres?
—Te lo cuento en el coche, si te parece
deja la moto en casa de tu hermana y nos vamos desde allí.
—Perfecto.
Pro se subió al coche con el casco en
la mano.
—Mejor en el maletero, ¿no crees?
—Claro que sí.
—Pues hala, destino Cáceres, ¿te gusta
Leonard Cohen?
—No le he escuchado mucho pero me da un
poco igual.
—También tengo a Frank Sinatra ahí a
mano o puedes mirar en la guantera.
—Está bien el Leonardo, cuéntame a qué
coño vamos a Cáceres.
—Vamos a una sucursal bancaria que abre
los jueves por la tarde y que conozco al director, ya le he llamado y le he
avisado que vamos.
—A una sucursal bancaria claro, ¿y si
empiezas por el principio?
—Esta mañana he recibido una llamada de
un antiguo amigo y una carta certificada en mi despacho.
Los dos quedaron en silencio mientras
Damián introducía un cd en el autorradio.
—Te va a gustar, es un cd distinto a
los demás—Hizo otra breve pausa y fijo la mirada en su acompañante—La llamada
ha sido de un inspector de policía que conozco hace años, me ha dicho que
dejemos el tema, que ellos están sobre la pista y que es arriesgado, que ha
recibido una llamada del tío de Carmen en persona aconsejándole que contactara
conmigo para convencerme de que nos hagamos a un lado. Y la carta es un cheque
al portador con 77.748 euros, no me preguntes porqué esa cantidad porque no lo
sé pero vamos a ir a Cáceres a cobrarlo en metálico, yo necesito algo menos de
treinta mil para liquidar la hipoteca de la casa de mi mujer y el resto casi
cincuenta te los quedas tú y te aconsejo que compres un billete de avión y
desaparezcas una temporada.
— ¿Qué? ¿Y los chicos? Mi sobrino,
Berto... ¿Y mi cuñado y mi hermana?
—Los chicos están bien, que se queden
por allí una temporada. Ni a Fran ni a tu hermana les salpica nada de esto,
cuando vuelvan de sus vacaciones que sigan con su vida normal y santas pascuas.
— ¿Y ya está?
—Sí, y ya está. Ya está to el pescaó vendido, Pro. No vamos a
llegar a ninguna parte, mi amigo me ha dicho que están sobre ellos, antes o
después caerán pero con nosotros fuera y con setenta mil euros. El otro día me
hablaste de un amigo que vive en Cuba o algo asín, que es músico y que necesitaba financiación y que te hubiera
gustado ayudarle y ser su productor. Blanco y en botella ¿no? Me parece una
oportunidad cojonuda. Yo liquido la hipoteca de mi mujer y me voy a Portugal,
puedo hacer negocios allí, tengo los contactos. Todos contentos.
—Y yo me voy a Cuba. A lo loco.
—Bueno es una sugerencia, te llevo a
Badajoz, coges un vuelo a Barcelona y desde allí al Caribe.
—Mi amigo vive en Belize, entre Belize
y Miami.
—Pues Belize o como se llame, ¿tienes
pasaporte?
—Sí, pero evidentemente no lo llevo
encima.
—No es problema, mi amigo me ha dado
cita en una comisaría para que nos lo hagamos los dos.
—Parece que si lo tienes todo atado,
nos quedan dos horas para llegar a Cáceres, déjame que me lo vaya pensando. ¿De
quién es ese dinero?
—Nuestro, Pro, mío que he recibido el
cheque y tuyo porque lo comparto y claro que si Pro, eres muy libre de tomar la
decisión que tú quieras. ¿Te gusta el cd?
—No está mal el Leonardo este... Otra
cosa, yo creo que debería hablar con mi hermana y Fran, no puedo desaparecer
sin más. Mi casa no es mi casa, es de la familia, deberían alquilarla o algo.
—Claro, hazlo. Sin problema.
—Y…, esta mañana he recibido una
llamada, estaba con la moto y ha saltado el buzón de voz, era Sofía, no decía
que fuese ella pero he reconocido la voz, decía que me llamaría esta tarde,
quiero saber que me cuenta.
—Mira Pro, Sofía es la más involucrada
en esta historia, fue ella quién contacto con tus amigos periodistas antes, incluso antes,
de que los llamaras tú, trabaja para la jueza esa te lo aseguro.
Se miraron unos segundos en silencio,
el autorradio escupió el cd y Pro instintivamente lo recogió.
—Espera un momento, vamos a coger la
radial. Llámala, no hay problema tampoco, si te parece llamas desde mi móvil,
tiene una tarjeta de prepago.
Pasaron el control de peaje y Pro marcó
el número desde el móvil de Damián, saltó el contestador pero no dejó ningún
mensaje, en apenas unos segundos recibieron una llamada.
— ¿Pro? ¿Eres tú?
—Si Sofía soy yo.
— ¿Y este teléfono?
—He cambiado igual que tú.
Se oyeron unas risas—Muy bien ¿Estás
solo? ¿O con tu guardaespaldas?
— ¿Me lo preguntas tu o te lo pregunto
yo?
—Bien, como quieras .He intentado
contactar contigo Pro, me han devuelto dos envíos certificados a tu casa.
—He estado fuera, y es probable que no
pusieras bien el nombre.
Damián empezó a hacerle gestos
nerviosos de que cortara esa vía—No des pistas—le susurró.
— ¿El nombre? Puse el que hay en el
buzón, pero claro debía suponer que era el nombre artístico.
— ¿Qué me mandabas Sofía?
—Un contrato, de nuestra relación
profesional, lo de la academia era en serio.
—Venga Sofía no me jodas con eso.
—Es cierto Pro, tu agente me dio la
paliza en una fiesta para que te contratara y a mí desde el principio me
pareció buena idea. También es cierto que a mi socio no, pero a los pocos días,
después de llamarte cambió de parecer y yo no me pregunté por qué, el caso es
que me interesaba contar contigo, quería cerrar eso, es mi proyecto y quería
empezarlo cuanto antes.
—Ya, mira Sofía…
—Pro, de verdad, por favor déjame contarte
todo, al menos todo lo que se.
Damián seguía haciéndole gestos, le
señalaba con el dedo que guardara silencio y con la mano hacía círculos para
indicarle que continuara con su relato.
—Perdona, continua por favor.
—Para mí es importante, soy un puto florero
la mayoría de las veces, siempre, todo lo maneja y lo decide la puta de la
madre de mi socio y como advertirás insisto en lo de socio porque hemos roto,
no puedo seguir una relación con alguien tan…Tan mierda. En fin, insisto, es mi
proyecto y tengo presupuesto para darle forma, tengo contratada a la otra
persona, una cantante de Lisboa que ya ha empezado su curso y sobre todo Pro. —
Esperó un segundo y acentuó—Tengo los clientes para ti, han hecho la reserva y
en dos semanas empezamos.
Empezamos Pro y te necesito, siento
haber hecho las cosas así pero los acontecimientos nos han superado, yo no
contaba con toda la historia de tu vecina, de tu sobrino, créeme Pro.
—Continua Sofía ¿Por qué insististe
tanto en ser su abogada y luego desapareciste?
—Me metí demasiado en la historia. Muy
rápido. Un café, una tarde, una noche, una mañana sin haber dormido, tan
intenso. Me gustaste Pro, me gustaste y me gustó tu reparto, la niña esa griega
es un encanto, tu sobrino , tan… tan ideal, que estuviera retenido o detenido,
quería ayudar, quería ayudarte a ti y a todos. Yo no sabía quién era Carmen
pero una llamada de mi suegra,…, me ordenó que me fuera de allí, que era
peligroso, que era muy gordo y que ella se ocupaba .Me acojoné, no entendía
cómo podía haberse enterado tan rápido que estuviese allí y con ese caso, estoy
segura de que le llamo alguien de la policía .El caso es que gritándome me dijo
que saliera de allí y que no contactara contigo hasta que ella me lo dijera,
cuando salí del hospital estaba Mario esperándome en un coche y me sacaron de
la historia.
Me acojoné de verdad, Carmen estaba
muerta y tu sobrino no me necesitaba, además… antes de eso estuve con él y con
Helena, los tres juntos y me sentí incomoda, violenta y superada.
Mario me llevó a la agencia y me dio un
billete para Lisboa para entrevistarme con nuestra cantante, con el contrato,
tenía que estar allí unos días y dejarlo cerrado, el local, los alumnos, los
cursos, el contrato de la secretaria, era urgente y tenía que hacerlo yo. Entiéndelo
¡ES mi proyecto!
— ¿Y ya está?
— ¿Ya está el que? No te entiendo.
Damián seguía haciéndole gestos con la
mano en círculos— déjala que sigua— le susurró otra vez.
Paró el coche en el arcén y empezó a
escribirle algo en un papel.
—No me cuentas nada de la jueza ni que
pinta en todo esto, ¿me quiere ella en el proyecto? ¿En tu proyecto?
—Rosa María, es una mujer detestable
Pro. Está fuera, he roto con Mario y por supuesto con ella, es cierto que ella
ponía el dinero pero yo no figuraba en nada de la sociedad, hemos roto también
la sociedad. La academia de Lisboa está solo a mi nombre, tenía un crédito ya
concedido y Mario y yo hemos acordado que era mejor así. La de Madrid también
estará solo a mi nombre, he visto otro local y ya he contactado con el dueño, en
unos días firmo el contrato de alquiler… y contigo, si quieres. Los alumnos ya
los tengo, solo tengo que confirmarles las fechas.
—Y esa señora no conoce a la familia de
Carmen claro. Ni tiene nada que ver con ellos.
Damián le enseño el papel a Pro, le decía
que estaba de vacaciones en Cantabria o en el País Vasco para dos semanas, que
la llamaría a su vuelta. Y no digas más,
en mayúsculas.
—Pues de verdad que no lo sé, es
probable, esa mujer conoce a mucha gente, es peligrosa pero ya está fuera de mi
vida. Te propongo un contrato inicial por tres meses, son diez mil euros, los
cursos solo duran tres semanas, luego tienes una semana de vacaciones y
empezamos el siguiente—Hizo una pausa—Pro, de verdad, te necesito, no me dejes
tirada—Hubo una pausa más larga esta vez.
— ¿Pro? ¿Me escuchas?
—Te escucho pero no me creo nada, ahora
estoy fuera de Madrid, en un pueblo de Cantabria, estoy aquí por trabajo y me
llevará al menos las siguientes dos semanas .Diez mil euros me parece
insuficiente, seguro que tu ganas mucho más y por favor no me vengas con el
rollo lastimero de dejarte tirada.
—De acuerdo, el dinero no tiene porque
ser un escollo, ¿cuánto quieres? Redacto un nuevo contrato y te lo mando donde
estés, solo dame la dirección.
—El dinero no es un escollo, el escollo
es que hay demasiada mierda detrás de tus mentiras y detrás de la muerte de
Carmen, de las amenazas que ha recibido mi familia y el escollo mayor es que ya
no puedo salir de esto, no sé si me entiendes.
— ¿Amenazas? ¿Quién os ha amenazado?
¿Le ha pasado algo a Adrián?
—No, afortunadamente no, está aquí en
la playa conmigo.
— ¿Estás en la playa?
—Sí, estamos en la playa, en pelotas
pero no voy a darte más datos. Mira Sofía lo que más me jode es que me trates
de gilipollas, entiendo que tengas que proteger tus intereses, los intereses de
tu suegra y de toda la camarilla pero no me jodas más con la historia de los
cursos esos, podrías encontrar a mil doscientos actores o coach mejores que yo,
con más caché, con más credibilidad y con más experiencia, ha sido todo una
puta trama, desde el principio y yo me la comí, es cierto, pero ya huele, la
mierda siempre huele. Tenía la jodida idea de que quizá me dieras alguna
explicación, de que me contaras alguna verdad entre tanta bazofia pero ya está,
hasta aquí hemos llegado, este móvil va a dejar de estar operativo en cuanto te
cuelgue, supongo que el tuyo también así que no vamos a hacer más ricos a la
compañía telefónica .Que te vaya bonito y encuentres tanta gloria como paz
dejas. Adiós.
Damián colgó la llamada desde el manos libres.
Damián le estaba mirando sonriendo.
—Va a volver a llamar y lo sabes.
—Que llame, no lo cogemos, no nos va a
dar ninguna información útil—contestó Pro muy seguro.
—Bueno, eso ya lo sabía yo, el miedo
que tenía era que se la dieras tú.
—No me trates tú también de gilipollas
¿vale? Quiero dormir un rato, voy a intentarlo.
Cerró los ojos y se acomodó en el
asiento, tardo bastante rato pero finalmente se quedó dormido, le despertó la
ausencia del ruido del motor.
— ¿Dónde estamos?
—En una gasolinera, acabamos de pasar
Trujillo, nos quedan veinte minutos. He pensado que podíamos tomar un café y
hablar un poco antes de llegar.
—Me parecen genial ambas cosas, aunque
quizá tu prefieras otro Gin— tonic. Seguro que ya no das positivo si nos para
la guardia civil. Aunque quizá te pidan la licencia de armas por la pipa esa
que llevas en la chaqueta.
—Ja, ja, ja. Tienes mucho ingenio Pro,
pero no te preocupes con dos pelotazos no doy positivo, metabolizo muy bien y
por supuesto que tengo licencia de armas, colaboré con la policía hace años,
recuerdas que eché un cable a tu cuñado, fue gracias a eso que pude hacerlo.
—Pues venga tomemos ese café.
—Pídelos tú mientras echo gasolina, yo
lo quiero solo con hielo.
Se sentaron en una mesa de la terraza
de la cafetería. Pro estaba irritado y no hacía nada por disimularlo, rechinaba
los dientes y la arruga de entre sus cejas convertía ambas en una sola.
—Te fumarías un porro ahora ¿verdad?
—Pufff,
estoy un poco…como te diría, hasta los cojones y me viene muy bien que tú me
los toques más.
—No te caigo bien Pro y lo respeto,
pero yo no te toco los cojones. Y ahora me vas a escuchar, es importante, por
favor presta atención. He sido adicto a todo, al alcohol, a la marihuana, a la
cocaína y a al caballo también, estuve seis meses en la cárcel y me fumaba una
plata diaria, cuando salí lo cambié por la farlopa porque era menos dañina y lo
combinaba con diez o doce pelotis
y al menos los mismo porros diarios .Me dio un infarto, bueno no fue un infarto
pero algo parecido con otro nombre, angina de pecho creo o algo asín. Estuve un mes en el hospital y fue
peor que la cárcel y bueno, me rehabilité en un sitio muy especial, me dejaban
meterme de todo porque decían que es peor desearlo, necesitarlo y que tu mente
entonces no se cura nunca. Ahora bebo alguna vez, me meto alguna rayita alguna
vez también, lo de fumar no mucho pero porque me deja empanado y no me gusta ni
el sabor de boca que me deja, tampoco el tabaco, pero es cierto que alguna vez
me fumo un cigarro o un porrito y luego me como un chicle pero nunca, nunca pienso,
ni digo, que necesito ninguna de esas cosas.
—Pos
fale y pos me alegro chico.
—Y ahora vamos a lo importante, vamos a
ir al banco y a cobrar ese cheque y a dejar aparcada esta historia, enterrada.
Separamos nuestros caminos y no tenemos por qué volvernos a ver.
—Tu entraste en esto por dinero
¿cierto?
—No, yo entré porque me lo pidió Fran,
claro que tenía un sueldo, trabajo por dinero pero nunca habría aceptado algo
así si no me lo hubiera pedido él .Estaba preocupado por su cuñado y más por su
hijo, no pude decirle que no. Le conozco de ir de caza juntos, hace años. Justo
cuando salí de la cárcel y casualmente pude ayudarle con aquel error, se le
cruzó un venado y le disparó. Un venado con unos cuernos impresionantes, un
ciervo de esos protegidos y le iba a caer un marrón muy gordo, yo estaba con él
en el mismo puesto y le convencí para que dijéramos que había sido yo, tenía
menos que perder pero además tuvimos suerte porque un pez gordo se encaprichó
del bicho, quería quedárselo y puso sus cojones para llevárselo. Ganamos todos,
tu cuñado quedó fuera a mí me perdonaron el error y el pez gordo se llevó el
bicho a su casa para colgarlo y vacilar con sus amigos y encima quedó tan
contento que nos hizo un regalo, a Fran por callarse y a mí por cederle la
pieza, son asín de cabrones y de gilipollas. A Fran le regaló un año entero de
caza mayor que fue renovando dos años más totalmente gratis y a mí me regaló la
pipa que te da tanto miedo. Y Fran desde entonces no ha parado de darme las
gracias e intentar compensarme .No tengo muchos amigos, ni siquiera diría que
tu cuñado es uno pero soy un tipo legal o leal o no sé cómo decirlo, la verdad
es que no sé cómo decir muchas cosas.
—Bonita historia, lo que no entiendo es
porque no has venido tu solo a cobrar este cheque pero seguro que tienes otra
historia muy linda que estoy deseando que me cuentes.
—Tengo miedo.
— ¿Miedo? No me jodas.
—Si Pro, tengo miedo, y no miedo de que
sea un trampa que podría serlo, tengo miedo de quedarme solo, de hacerlo todo
solo, siempre, de perder… la lealtad, la ética, no sé cómo se dice, tengo miedo
de perder el norte .La historia de Carmen no va a ninguna parte, no podemos
hacer nada por ella ya. Si se metió donde no debía y se llevó lo suyo, no lo
vamos a saber nunca, si realmente fue un accidente como han dicho las
televisiones y la policía, si hay una conjura de jueces y políticos detrás con
italianos incluidos. Si tus amigos periodistas están untados, si Sofía quería contratarte
para esos cursos, si quería follarte. Es absurdo quedarse a averiguar algo que
no tenemos ni puta idea, si hay algo que averiguar, lo que sabemos es que hay
mucha mierda y al final nos va a salpicar. Fran está bien y lo va a estar, te
lo aseguro y tú hermana también por supuesto. Y su chico, no les va a pasar
nada a ninguno. Tu familia está a salvo, el único que me preocupaba un poco es
el amanerado, pero es un chico listo, es un buscavidas como yo y fue el primero
en darse cuenta de toda la historia, es probable que supiera lo caliente que
era todo esto antes de que pasara el fatal accidente, es probable que estuviera
al tanto del chantaje y que se beneficiara también. Y por eso estuvo encantado
con la idea de irse a Malta, aquí ya no podía escarbar más, solo podía sacar
problemas. También está a salvo, entonces solo quedábamos tú y yo. Y mi idea
era intentar sacar algo de dinero a tus amigos mentirosos con pocas
expectativas, ¿se dice asín? con
pocas posibilidades, lo intentamos y salió rana, no querían la historia , solo
querían saber que sabíamos para informar a quien sea, a los italianos, a los
fachas, a la jueza o a quién sea, sé que a la policía no porque ,aunque hay
algunos untados, sé que el mando no, el mando está fuera, siempre hay alguien
bueno y no siempre ganan los malos. Solo quedamos tú y yo. Yo quiero salir de
España hace tiempo, tengo contactos en Portugal para un negocio legal y tengo
que dejar libre a mi mujer, vivimos en una cárcel de sentimientos que nos está
ajando a los dos, y a mi hija, tengo que dejarlas libres a las dos, pero quiero
hacerlo liberándola de la hipoteca también, compramos esa casa cuando a ella no
le hacía falta, la compramos para que yo me rehabilitara en una familia feliz
que nunca ha llegado a ser. Y tú, creo que tú deberías irte también, no porque
corras peligro ahora, pero si más adelante, estoy seguro de que les van a
pillar y estoy seguro también de que no te vas a callar, de que no te vas a
estar quieto y perdona mí…sinceridad, pero creo que meterías la pata en algo.
Vamos a cobrar ese cheque y yo voy a liquidar esa deuda allí mismo, fue mi
amigo quién me concedió el crédito, y tú, tú puedes hacer lo que quieras con tu
parte, son más de cuarenta mil Pro, puedes averiguar si eres un buen
productor musical o puedes llenarte de mierda, pero no olvides que puedes
salpicar entonces, a los que ahora están a salvo .Fúndete la pasta, vive unos
años al sol y si las noticias que salgan de esto no te gustan, vuelve y
revuelve todo, en la guantera del coche tengo dos billetes de avión con tu
nombre, uno a Barcelona y otro a La Habana, yo eso de Belize ni lo sabía, ni
sabía que existía pero supongo que está cerca ¿no?
—Sí, está cerca de Cuba. ¿Tienes dos
billetes con mi nombre?
—Sí, Prudencio Ortiz Maratón y nos
esperan en la comisaría para darnos el pasaporte, solo nos falta entregar tus
fotos. ¿Vamos? Se nos va a hacer tarde.
—Vamos.
Entraron en el coche y antes de ponerse
el cinturón Pro abrió la guantera y sacó los billetes.
—Que cabrón, ¿cómo sabías mi nombre?
—Yo no soy Sofía, tengo el parte de tu
ingreso en el hospital, aprovecha y busca algún cd.
—Deja al Leonardo este, me ha gustado.
— ¿No lo conocías? Es bastante famoso.
—Menudo productor musical de mierda
sería, le he visto en directo hace poco más de un año.
—Ja, menudo cabrón eres, te gusta
tomarme el pelo.
—No en especial, quizá no me gusta
enseñar todas mis cartas.
—No estamos jugando a las cartas Pro
pero en cuanto cobremos el cheque yo si te voy a enseñar todas las mías.
—Me parece bien, te enseñaré yo las
mías entonces.
—Voy a llamar a mi amigo, son casi las
siete y debe estar esperándonos.
Damián marcó manualmente un número y
sonaron varias llamadas antes de que lo cogieran.
— ¿Sí? ¿Dígame?
—Rubén, soy Damián, estamos entrando en
la ciudad, aparcamos el coche en el parking de la plaza y en cinco minutos
estamos allí.
—Perfecto, os dirigís a una ventanilla
y cuándo pidáis el cheque en efectivo me avisarán y os atiendo en mi despacho.
Como había calculado Damián en menos de
diez minutos estaban en la ventanilla cobrando el cheque, el cajero ante tal
cantidad de dinero avisó al director que les condujo hasta su despacho.
—Rubén, este es mi amigo Pro, Pro te
presento a Rubén Urutí, un gran amigo.
—Yo le conozco, es usted un actor
famoso, le veía en la serie aquella de…como se llamaba, algo del amor en el
aire, usted hacía magistralmente de borracho.
—El amor está en el aire como la
canción y muchas gracias.
—Pero hace mucho que no le veo en
televisión.
—Es cierto, hace mucho que no salgo.
—Bueno seguro que ha hecho mejores
cosas, la verdad es que esa serie no era gran cosa, yo la veía por mi mujer,
pero reconozco que su papel era muy bueno, y Resines también.
—Gracias otra vez.
—Bien, Damián, tengo los papeles de la
hipoteca ya firmados, con gastos de cancelación y notario son 28.409 euros,
también he hecho una transferencia a un banco de Panamá de veinte mil euros a
nombre de los dos y el resto os lo entrego en efectivo si os parece bien.
Ambos se miraron y Damián se anticipó a
contestar el primero.
— Creo que también.
—Perfecto, he investigado lo que me
pediste y el cheque viene de la cuenta del partido, concretamente de dos
empresarios de Madrid, uno de Colmenar de oreja
y el otro de Torrelodones que suelen actuar como testaferros del partido, les
hacen trabajos en sus campañas electorales y les cobran las facturas para luego
ingresarlas como donativos,. Vuestro cobro va a
figurar en efectivo toda la cantidad y seguramente me pedirán ver las
grabaciones de las cámaras de seguridad, como hasta mañana no aparecerá
el cargo tenéis hasta el lunes para moveros a donde queráis, supongo que la
noche de hoy la pasáis aquí y si no queréis registraros en un hotel yo tengo un
chalet vació en mi urbanización, suelo alquilarlo pero ahora está vacío, otra
opción es que vayáis a Mérida, está lo suficientemente cerca y lejos para
rastrearla en un periodo corto de tiempo .Los billetes los tenías para mañana
¿no es cierto?
—Sí, son para mañana, pero ahora vamos
a por los pasaportes y a comprar algo de ropa y luego te contestamos lo que
sea.
—Me parece bien, nosotros cerramos
ahora a las ocho y yo estaré en el bar del hotel mediodía
tomando un vino, me confirmas lo que hayáis decidido y en caso de quedaros aquí
el chalet es el número veintitrés de mi urbanización.
—Muy bien Rubén, muchas gracias por
todo.
Salieron de la sucursal y se dirigieron
en silencio hasta una tienda cercana de ropa, Pro compró un traje completo y
algo más informal unos vaqueros con camisa y jersey y un chubasquero además de
un pack de muda, calcetines y un maletín.
— ¿No coges unos zapatos?
—Prefiero unas deportivas, las busco
mañana, vamos a por el pasaporte y tomamos algo, necesito hablar contigo y
puntualizar alguna cosa.
—Dime.
—Mejor luego, le estoy dando forma en
la cabeza.
Entraron en la comisaría y Damián dijo
al policía que tenían cita previa para sacar el pasaporte.
— ¿Los dos? Deberían tener una cita
cada uno.
—Pues disculpe, pidió cita él y yo he
aprovechado, la verdad es que yo ya tengo y me queda casi un año hasta que
caduque pero era por aprovechar el viaje.
—Pues el procedimiento es una cita por
persona y además si todavía le queda un año no veo la necesidad pero como usted
quiera, si quiere pagar los doce euros, hoy no hay casi gente pueden hacerlo
juntos ¿Tienen la foto?
—Si—contestaron los dos a la vez.
—Pues saquen número en esa máquina.
—Gracias, muy amable.
Mientras les atendía el funcionario,
Damián vio pasar al inspector Gómez sin que éste les saludara y entendió que no
debía hacerlo pero al salir a la calle estaba fuera fumando un cigarro que tiró
al suelo al verlos salir y emprendió el paso en dirección a un parque cercano.
Damián y Pro le siguieron a cierta distancia, una vez dentro del parque
Pro inició su conversación.
—Hay varias cosas que no me convencen
Damián, lo primero es el billete a Cuba, no quiero ir a La Habana con veinte
mil euros en el maletín, no me gusta Cuba, prefiero ir directamente a Belmopán
y avisar antes a mi amigo de que voy, puede que esté en Miami. Otra cosa,
quiero mandarles esos veinte mil de Panamá a Berto y Adrián, no quiero quedarme
con todo el pastel, no me siento cómodo y por último no quiero quedarme aquí a
Dormir en una casa desconocida. ¿Cómo lo ves?
—Perfecto Pro, tú decides, lo de tu
sobrino y Berto pues que como tú quieras, ya es tu dinero y puedes hacer lo que
quieras con él, puedo decirle a Rubén que haga una transferencia a Malta.
Lo de dormir aquí, pues bueno, no es
una casa desconocida, puedes hacerte a la idea de que es un apartamento que
hemos alquilado por una agencia de esas de interné y lo de Cuba es lo que menos
entiendo pero tú sabrás porque no te gusta aunque por curiosidad me gustaría
que me lo contaras, ¿es por las mulatas o por los comunistas?
—Pues a ver cómo te lo cuento, he
estado dos veces allí, una fue por un rodaje y la otra de turista y me he
sentido incómodo. Yo no soy una persona muy definida ni comprometida
políticamente, no soy de derechas ni tampoco de izquierdas, tampoco ni mucho
menos de centro, que eso no existe pero…no sé, creo que Cuba tuvo una
oportunidad de hacer algo diferente, de ser un país diferente, es un país que
tiene una gran riqueza cultural es cierto y que tiene muchos médicos, e
ingenieros y tiene una gran riqueza natural, de recursos naturales pero la
gente pasa hambre. Pasa hambre de libertad, pasa hambre de alimentos pero eso
sí tienen todos el nivel de azúcar en sangre por las nubes porque el
gobierno les da azúcar como para endulzar una isla entera. Te voy a contar lo
que dijo una guía, eran un pueblo esclavo históricamente, habían sido esclavos
de los españoles para independizarse y ser esclavos de los americanos para
hacer una revolución y ser esclavos de la burocracia y el partido y ahora eran
esclavos de los turistas , han sido siempre esclavos y nadie dice nada, nadie
hace nada , ya no por miedo que también , pero es más porque con una botella de
ron y un poco de salsa se les pasa todo, son conformistas y cuando muera Castro
serán esclavos de las grandes compañías americanas y los grandes hoteles
españoles, seguirán siendo esclavos siempre. De verdad que no es ser de
derechas o izquierdas, sencillamente yo me cago en la revolución pero me duele
y no quiero estar allí con dinerito fresco, ¿Qué hago? ¿Me lo fundo? ¿Lo
reparto como los panes y los peces? ¿Invierto y me hago empresario? Cualquier
opción me desagrada en exceso o soy un crápula o un gilipollas o un corrupto
.Si me voy de aquí tiene que haber un motivo, no solo huir y la verdad es que
trabajar con Dylan si me convenció cuando me lo propusiste, creo que puedo
hacer algo que me guste y que sea útil al mismo tiempo, es un gran músico, toca
casi todos los instrumentos, compone grandes canciones y lleva dos años
partiéndose el culo en Miami buscando financiación.
Quiero ir a verle e intentar hacer algo
juntos y no quiero pasar por la Habana ni para hacer escala.
—Pues me parece muy bien aunque yo no
soy tan profundo, no pienso tantas cosas profundas, yo me iría a Cuba y
descansaría unos días con unas copas y un poco de salsa ya me entiendes.
Cambiamos los billetes, bueno lo
cambias tú mañana, yo te dejo en el aeropuerto y tú haces lo que consideres.
—Pues eso.
—Pero no me digas que no eres de
políticas porque un poco rojo si eres, yo te he visto en la tele diciendo cosas
del gobierno y de los políticos.
—Es cierto, me he significado muchas
veces pero no soy de ningún equipo, me joden las injusticias, siempre me han
jodido, mi abuela me llamaba abogado de pleitos pobres, me identifico con el
damnificado, con la víctima. Creo que el ser humano evolucionó gracias
a vivir en sociedad porque buscaba la protección de la manada pero al
mismo tiempo eso ha sido su perdición, hemos convertido la necesidad de
sentirnos protegidos en la debilidad de otorgar más poder al poderoso, por
miedo, por salvar nuestro culo y a mi hace tiempo que no me importa que me
rompan el culo. En toda esta historia solo he buscado proteger a Berto y a
Adrián y me he sobre expuesto ni mucho menos por valentía, al contrario, me
acojonaba pensar que pudiera pasarles algo y yo seguir vivo .Dicen que somos el
único animal racional pero yo discrepo mucho y desde siempre, de verdad creo
que el instinto animal es mucho más racional e inteligente que todos los putos
intereses que nos mueven a los hombres. Nosotros hacemos todo por puto interés,
los animales lo hacen por sobrevivir y por eso la primera opción de cualquier
animal es evitar el conflicto, solo atacan cuando no tienen elección, por
hambre, por protección de su vida o por perpetuar su genética. Lo tienen
grabado en su código y siguen estrictamente esas pautas sin pararse a pensar si
les conviene o no y eso es lo que nos ha corrompido como especie, creernos más
listos que la naturaleza, creernos que podíamos encontrar motivos para tomar
unas decisiones u otras y no seguir el instinto animal. Yo no sé qué hizo
Carmen o si se merecía lo que le pasó pero he sentido que mis cachorros corrían
peligro y mi instinto me ha dictado actuar y protegerlos porque si no lo hacía
iba a sufrir las consecuencias.
—Perdona Pro, te quiero presentar a mi
amigo el inspector Gómez.
Paseando en círculos por el parque se
habían encontrado con el policía sentado en un banco, se levantó y abrazó a
Damián.
—Inspector le presento a mi amigo Pro.
—Encantado, tenía ganas de conocerle y
a ti de abrazarte ¿Cómo estáis?
¿Todo arreglado?
—Sí, hemos cobrado el cheque y hemos
resuelto los destinos, yo me voy a Portugal y el a Miami.
—Perfecto, te pondré protección durante
un tiempo, ¿sabéis quien ha pagado el cheque?
—Dos empresarios de Madrid que trabajan
para el partido, de Torrelodones uno de ellos y el no sé de dónde el otro.
—Ya, puede que sepa quiénes son, ya
hablaremos de eso. Lo primero, creo que al menos van a ser no menos de tres
meses pero van a caer, es cierto que tienen muchos contactos pero siempre queda
algún cable suelto, siempre hay algún juez honrado y ese cable les va a dejar
secos. No creo que estéis en peligro ninguno, tampoco su familia señor Pro,
pero aun así van a tener vigilancia tanto su hermana y cuñado como su sobrino
en Londres.
— ¿En Londres?
—Creo, vamos según tengo entendido se
va a trasladar en breve a Londres.
—Me deja usted perplejo.
—Puede que esté equivocado, no obstante
si continúan en Malta igualmente estarán vigilados, es un operativo secreto, no
toda la policía secreta es corrupta, tenemos mala fama somos conscientes de
ello pero le aseguro a usted que hemos dado con un juez honrado e íntegro.
Evidentemente todavía no está oficialmente al cargo de la instrucción, vamos
paso a paso, primero es proteger y luego actuar. También le confieso que es bastante
probable que no caigan todos, que alguno se salve de la quema incluso que no
salga ni chamuscado, es difícil acabar con toda la chusma, es algo intrínseco a
esta sociedad que hemos creado pero le aseguro que vamos a intentar profundizar
al máximo. También me gustaría decirle que sinceramente creo que lo de su amiga
fue un fatal accidente, no hemos encontrado ningún indicio serio de que hubiera
algo detrás, es más le aseguro que su familia era la última interesada en
que ocurriera de esa forma y con esa notoriedad, el agente que fatalmente le
agredió tiene un historial de… ¿cómo decirle? De varias ocasiones en que se le
había ido la mano en situaciones parecidas, es un cuerpo que está sometido a
mucha presión y casualmente los agentes más valorados suelen ser personas con
el equilibrio mental muy frágil. Personalmente he investigado su caso y de
verdad le digo que creo que ha sido un cúmulo de fatales coincidencias.
Entiendo su rabia pero intente no buscar venganza y no tomárselo como algo
personal.
—Yo no busco venganza, se lo aseguro,
tampoco buscaba justicia, son palabras en las que no creo. Yo lo único que he
intentado es proteger a mi familia.
—Pues confíe en mí, eso está asegurado.
—Muy bien, me quedo más tranquilo pues.
Por cierto tengo una pregunta ¿Qué sabe de Sofía Vergara y de la
jueza Rosa María De Aguilar?
—Pues de la tal Sofía nada, y de la
jueza…nada que tenga que ver con este caso ¿Por qué?
—Bueno, cosas mías pero vamos que
alguna relación tienen seguro y el grupo jota eme también o al menos su
periódico el internacional.
—Pues como les he dicho tienen muchos
brazos, y puede que informen o algo, no lo sé, pero en mis investigaciones no
han aparecido.
—En las mías si— añadió Damián.
—Pues pásame la información y abriré
una nueva vía al respecto, no te preocupes.
—Así lo haré.
—Bueno si no tienen más preguntas yo os
dejo, Damián estamos en contacto y usted Pro, ya le he dicho: encantado de
conocerle y no dude en ponerse en contacto conmigo a través de Damián para
cualquier cosa, que disfrute de su viaje y por favor intente mantenerse al
margen.
Se despidieron y separaron sus caminos,
el inspector desapareció por el parque y Pro y Damián fueron al parking a
recoger el coche.
— ¿Te llevo a Mérida entonces?
—No, mejor a Badajoz, conozco un hotel
cerca del aeropuerto.
—Como prefieras, ¿quieres que me quede
contigo?
—No, te lo agradezco pero no, prefiero
pasar la noche solo y salir mañana de viaje. Por cierto te quedas el casco, ya
me lo darás.
Damián le sonrió con esa mueca donde
enseñaba todos sus dientes.
—También puedes comprarte otro.
—Tú guárdalo.
—Ok Pro, te lo guardo.
Fin.