CAPITULO 5.Después de Mayo.
Pro estaba
buscando café en una encimera poco amiga de sus usos y costumbres cuando su
móvil le hizo recobrar el sentido, llevaba un buen rato mirando sin atreverse a
tocar nada y el teléfono estaba sonando en su bolsillo cada vez más alto.
-¿Sí?
-¿Pro?
¿Dónde andas?
-Berto,
¿encontraste a mi sobrino?
-La verdad
es que no y tampoco a Carmen, ¿Dónde estás tú?
-En casa de
Sofía, vamos al hospital ahora, por cierto no deja de insistirme en que es
abogada y que la contratéis alguno de vosotros en nombre de Carmen.
-¿Qué? ¿Qué
es abogada? ¿Y para que quiere Carmen una abogada?
-Bueno,
llevamos toda la noche de hospital en hospital y no la encontramos y dice que
puede abrirnos puertas.
-Pero y
¿cuánto nos va a costar? La verdad es que no lo veo necesario, pero contrátala
tu si quieres Pro, al fin y al cabo eres tu quien la conoce.
-Joder
Berto, por el dinero no te preocupes, la contratamos con tu nombre y pago yo.
¿De acuerdo?
-Pues no se
cielo la verdad, me parece todo un poco de película .¿Y qué tengo que hacer?
-Pues no sé,
ahora cuando salga de la ducha le digo que te llame y te lo cuenta.
-Vale. ¿A
qué hospital vais? Podemos vernos allí.
-Ahora te
llamo.
Pro estaba
guardando su móvil cuando apareció Sofía por detrás de la cortina que separaba
ambas estancias, llevaba una muy pequeña toalla envolviéndose el cuerpo y una
gran toalla en la cabeza.
-¿Quién era?
¿Noticias nuevas?
-No, era
Berto y no ha avanzado nada, le he dicho que le llamamos ahora para que le
expliques que tiene que hacer para contratarte.
-¿No
encontraste el café? Está ahí mismo.
-No, eh,
bueno tampoco busqué mucho.
Sofía
avanzaba muy despacio hacia Pro, había poca distancia entre ellos y por eso
cada centímetro era una gran distancia.
-¿Puedo usar
el baño ahora?
Sofía se
quedó callada, como si no supiera responder a la pregunta, estaba justo en
medio del paso y su acercamiento había sufrido un frenazo en seco como también
su sonrisa.
-Si claro,
te quería acercar el café, son esos sobres. Pasa es aquí a la izquierda, estará
un poco empañado, me gusta el agua muy caliente.
Sofía se
apartó hacia un lado e inmediatamente retrocedió su movimiento entrando en la
habitación a la vez que le señalaba la puerta del aseo.
-Gracias.
Pro entró y
cerró la puerta, Sofía se quedó mirando la puerta y no supo qué hacer cuando
oyó el grifo del lavabo, se sentía muy incómoda, desnuda y rechazada, no sabía
si empezar a vestirse para quedarse a medias cuando Pro abriera la puerta o
seguir desnuda con esa mini toalla.
Cogió unas
bragas de un cajón de la mesilla y se las puso rápido mientras abría la puerta
del armario cerrando así visualmente la salida del baño. Estaba corriendo
perchas buscando un vestido cuando Pro abrió la puerta, al ver la puerta del
armario abierta entendió la situación y se dirigió directo al salón.
Sofía eligió
uno y se lo puso mientras se acercaba a Pro.
-Termina de
abrochármelo por favor.
Pro se la
quedó mirando un segundo, tenía solo un
pequeño tramo de la cremallera subida y el giro de cabeza retirándose el pelo
descubría su espalda entera todavía mojada y desnuda, tenía la piel intensa,
suave, morena y brillante y le escurrían esas gotas formando un río por el
valle de su espalda. Pro cogió la cremallera apoyando un dedo en esa piel y
sintió que se excitaba.
-Sofía,
recuerda que vamos en moto y estaba lloviendo hasta hace un rato, no me parece
que este vestido que te sienta tan bien sea el mejor atuendo, mejor me bajo al
bar y tú te cambias.
-Si, claro.
Tienes razón, pero ¿y los sobres de café? tengo leche en la nevera.
-No gracias.
No me gusta ese café, mejor me bajo al bar y te espero.
-Como
quieras. No tardo nada .Pídeme un café con leche en vaso.
-Ok, te
espero abajo entonces.
Pro estaba
de pie en la barra terminando su café cuando Sofía se colocó a su lado.
-¿Mi café?
-Sí, toma es
este.
-Mira Pro,
no sé que he hecho pero está claro que te he incomodado y no era esa mi
intención.
-No te preocupes,
es solo que no era el momento.
-¿El momento
para qué?
-¿El momento
para qué? ¿En serio? Mira déjalo, no me has incomodado con nada, es solo que
quería un café de bar y no podíamos perder ni un momento.
Sofía cogió
su vaso y le vertió un sobre de azúcar, mientras lo removía observó que Pro
había terminado e incluso había pagado ya. Tenía el platillo con las vueltas
delante.
La ducha
aunque escasa le había despejado lo suficiente como para saber que la mala
sintonía era real .Había sido una noche muy larga y más extraña si cabe y no
estaba segura de todo lo que había pasado y menos de lo que había sentido pero
estaba segura de que en algún momento había contactado con ese hombre, había
habido comunicación, sintonía incluso, afinidad.
Había
sentido deseo sí, pero confuso, se había excitado en el viaje en moto es cierto
pero también con el beso de aquella chica. Y se había excitado en la ducha, el
agua tan caliente siempre le hacía sentir. Pero sobretodo se había excitado con
su dedo en la espalda y estaba segura de que él también había sentido algo y
sin embargo ahora estaba igual de distante que la primera vez. Decididamente el
café no le sentaba bien a este hombre.
Pro empezó a
liarse un cigarro en la misma barra.
-Termina
tranquila, yo me voy fumando esto fuera mientras. He hablado con Berto, ha
localizado a mi sobrino, está en mi casa con Helena. Hemos pensado que lo mejor
es que te lleve allí ahora, hablas con Adri y le cuentas que te contrate él y eso, mientras yo voy al hospital que me
espera Berto y averiguamos que pasa y como está Carmen. ¿Te parece bien?
-Si como
quieras.
Pro salió
fuera y encendió su cigarro mirando al cielo, buscaba cuantas nubes contenía y cuanta
agua llevaban dentro.
-No te
preocupes, no creo que llueva más hoy.
-¿Tienes una
cadera que ha dejado de dolerte? Te dije que desayunaras tranquila.
-No, he visto
la previsión del tiempo mientras tomaba el café. ¿Nos vamos?
-Seguro que
te he molestado en algo y te aseguro que no era mi intención, debe ser mi carácter,
ya sabes.
-No me has
molestado Pro, ya nos vamos conociendo. Me llevas a tu casa, hablo con tu
sobrino y nos vemos luego en el hospital ¿Es correcto?
-Correcto,
eres muy profesional. Gracias.



