miércoles, 18 de julio de 2018

Tratado para ser feliz. Capítulo 11. El asesor


Tratado para ser feliz.

Capítulo 11.El asesor

Habían pasado dos días más y la cara de Pro a diferencia de sus costillas no reflejaba mejoría alguna. Había contactado con Benjamín  a través de un SMS con un móvil de su nuevo asesor, tranquilizándole sobre su estado y avisándole que tuviera cuidado, esto último había sido una insistencia de Damián porque creía que estaba en el ajo y quería provocar algún movimiento.
Había encendido su móvil en contra de la opinión tajante de Damián para ver que tenía dos llamadas perdidas de Sofía y otra de un fijo que podría ser el de su agente o bien el de la academia, era un número que recordaba pero no sabía a quién correspondía.
Tenía que recobrar cuanto antes el control de todo aquello, el gestor apenas había aparecido un rato por las noches para reunirse  con Fran y luego con los chicos en la caseta de atrás, estaban durmiendo todos allí: Berto, Helena incluso Adrián para que Pro estuviera encerrado en su habitación y la única información que tenía eran las vagas explicaciones que le daba Fran cuando su hermana le traía el desayuno por las mañanas.
Se incorporó con bastante dificultad pero una vez erguido aparentaba bastante más seguridad de la que en realidad tenía. Estaba abriendo la puerta cuando sintió como la cabeza de su hermana se abalanzaba contra él.
-¡Aitana! ten cuidado que me das.
-¡joder! ¿Qué haces levantado?
-No puedo más, necesito dar una vuelta y fumarme un cigarro.
-¿Sigues fumando? ¿y seguro que un cigarro? te acompaño y nos contamos cosas. Ha llovido mucho esta noche y hace frío, coge una chaqueta o algo.
-Que madre eres. Pero me encanta y lo sabes.
Salieron fuera, a la parte de atrás, frente a la cabaña de invitados donde estaban los chicos alojados. Pro encendió un cigarrillo ya hecho.
-¿Seguro que no lleva nada? A ver cómo huele.
-No tenía nada a mano, huele si quieres.
-Si era por  pedirte una calada. Creo que la voy a necesitar. ¿Qué está pasando Pro? ¿Qué hacemos aquí todos escondidos y de quién?
-Pues lamento decepcionarte con todas mis respuestas porque además de no estar aliñado, no tengo información para darte. Me llevé cuatro hostias porque estaban robando a mis vecinos y yo llegué en ese momento y por eso se han venido ellos aquí y yo con ellos, con vosotros.
-Roban a tus vecinos y tú te los traes aquí, vale muy normal, y que la chica esa que ha muerto en la manifestación era tu vecina también normal y que era la novia de Adrián y no lo sabíamos ninguno también muy normal, que a ti te han dado una paliza  de profesionales más normal todavía, por favor Pro no me vengas con tonterías.
-De verdad, tengo las mismas ganas de saber que tú. ¿Están los chicos?
-Creo que no, que estamos solos, tampoco está Fran pero me dijo que hoy si venía a comer.
-Pues podemos dar un paseo y esperar a que venga alguno y nos que nos cuente algo.
-Pero al pueblo no Pro, me dijeron que no saliéramos.
-¿Te dijeron? ¿Quién hermanita?
-Fran, Fran y el asesor ese que viene todos los días, me dijeron que no salieran tampoco los chicos pero yo no estoy de guardián de nadie. No me da buena espina Pro y la chica extranjera esa que viene con el mariquita tampoco, que es una chica maja entiéndeme pero no me dan buen... no sé cómo decirlo.
-Déjalo, acabas de dar un discurso racista sin darte cuenta.
-¿Racista? ¿Por qué? No he dicho nada de su raza.
-Ni tampoco de la condición sexual de Berto pero le has llamado mariquita.
-Bueno, pero eso es cariñoso en el fondo.
-En el fondo no lo sé Aitana pero es distinguirlo y no de una manera ponderada, más bien de forma jocosa, haciendo gracia de su diferencia y en cuanto al asesor, creo que es porque es gitano y de Helena lo has dicho tu : es griega.
-¿Griega? Pensaba que era rumana o búlgara o algo de eso, es que habla muy raro.
-Déjalo de verdad, yo sé que tienes buenas intenciones con esto pero tienes una forma de expresarlo nefasta.
Pasearon un poco por el jardín trasero y Aitana le enseño las plantas que tenía Fran por las esquinas, alguna de marihuana que plantaba siempre Adri a principio de primavera.
-Así viene al menos dos veces en el año, una para plantar y otra para recoger, le resto se lo cuida su padre.
Entraron en la casita de invitados y mientras Aitana ventilaba abriendo ventanas y recogía un poco por encima Pro intento encontrar algo que le proporcionara información sin despertar sospechas en su hermana, curioseó algún papel y se asomó a los dos dormitorios.
-¿Has encontrado algo?
-¿Algo de qué?
-Algo que nos diga algo Pro y si no,  vamos a hacer la comida que está empezando a llover otra vez.
-No, no he encontrado nada aunque la verdad es que no sé que estoy buscando. Para variar.
-¿Para variar? No entiendo Pro, ¿Qué…?
-Déjalo, es complicado. Y doloroso.
-¿Doloroso? Soy tu hermana ¿Qué te duele Pro?
Pro le sonrió y la besó en la mano.
-Ahora mismo me duele todo, las costillas, la cara… y la vida. La vida me duele mucho hermana.
-¿La vida? ¿Cómo puede dolerte la vida Pro? Has tenido, tienes una vida apasionante. Eres un actor famoso, conoces mucha gente, has viajado por todo el mundo, has tenido infinidad de novias guapísimas.
-Nunca fui actor, solo hice alguna película, lo de ser famoso es bastante relativo la verdad y te garantizo que no aporta nada, nada bueno al menos. Y lo de las novias mejor lo dejamos. Creo que solo he querido de verdad a dos. A la primera cuando tenía 16 años y a la última y lleva dos años viviendo en Italia y tengo la sensación de que nunca vamos a consolidar nada.
-¿Y tu ex mujer? Os casasteis, tuviste un hijo.
-Un hijo que nunca tuve conmigo, que llevo 6 años sin verle prácticamente. Que vive a 1.500 km y que apenas tenemos dos conversaciones telefónicas al año, por su cumpleaños y quizá por el mío algunos años. Y su madre, nunca nos quisimos, al menos como deberían quererse dos personas. Ella quería mi dinero, mi posición social y yo quería estabilidad, quería cumplir con el papel que todos esperabais: nuestros padres, mi productora, mi agente…Todos. Y yo quería cumplir mi parte, no defraudaros.
-Me dejas de piedra. Anda vamos a casa y seguimos con una copa de vino.
Estaban sentados en la cocina bebiendo una copa de vino cuando apareció Fran, bastante antes de lo esperado.
-Hola, ¿va todo bien? , ¿No has ido a trabajar hoy?
-Pues no, tenía una prueba en el médico y avisé que me llevaba todo el día.
-¿Y qué prueba era cariño? ¿Porque no me has dicho nada?
-No tenía ninguna prueba Aitana, de verdad que a veces pones muy difícil el contar nada.
-Pero si no has contado nada, solo que tenías que hacerte una prueba en el médico.
-Bueno, pues no tenía ninguna prueba, tenía que espiar a alguien. Eso es todo.
-¿Espiar? ¿Tu? ¿A quién? ¿Qué está pasando? De verdad tenéis que contarme algo ya porque a mí me va a dar algo.
-Está bien, es Pérez que me dijo que espiara a tu amigo periodista y a su novia .No son trigo limpio, estabas con ellos cuando estaban robando en la casa de tu vecina, robando papeles, te dieron una paliza  y luego está Sofía. ¿Sabes que Damián ha averiguado que tiene conexión con los italianos?
-No Fran, no me habéis contado nada, llevo días que me parecen semanas en estado vegetativo. Pero lo que no sabía y no entiendo es porque ese señor que me presentaste ha tomado el mando de las operaciones. ¿Quién es?
-Es de aquí del pueblo, es un chaval que se ha hecho a sí mismo pero dentro de la ley, ha estudiado derecho y asesoría de algo, está muy bien informado y es de fiar te lo garantizo.
-¿Me lo garantizas? Tengo que hablar con Berto, y con el resto y después hablaremos todos con ese Pérez López.
-No hay problema cuñado pero ahora tengo que irme y pasar por la oficina. Los chicos están en el pueblo tomando algo, necesitan desconectar un poco, he quedado esta tarde con Damián así que nos vemos todos esta tarde si te parece bien.
-Me parece perfecto Fran.
Fran cogió un paraguas y cambió su abrigo por una gabardina y se marchó.
-Que tiempo más desagradable, bueno vamos a cocinar algo. Voy a encender la radio y a poner una tapita de queso, yo con música y queso soy más feliz.
-¿Qué sabes tú de ese López Pérez? ¿Es de aquí del pueblo, no?
-Es al revés, Pérez López, y no se gran cosa de él. Fran si le conoce hace tiempo por el tema de la caza y eso, se que le ha conseguido alguna… ¿montería? No estoy segura de que se diga así. Pero no tengo ni idea de por qué se ha convertido en el asesor. Y estoy preocupada hermano, no sabía de la existencia de una novia de Adrián y no me gusta, y mucho menos que haya fallecido y que estemos aquí escondidos después de que te hayan dado una paliza. Veo a mi hijo receloso, no me quiere contar nada, se esconde detrás de esa parejita que has traído y siento una distancia como si mi Adri fuera otra persona ahora.
-No le des tanta importancia, tampoco era su novia. Carmen era una chica muy independiente y muy… muy suya, la verdad es que creo que estaba con tu hijo por interés como casi todo en su vida.
-¿Por interés? ¿Qué interés?
-Bueno, dinero no, interés social, tu hijo conoce mucha gente y se relaciona con gente guapa, Carmen tenía muchas contradicciones y creo que Adri le proporcionaba cierta estabilidad. Además solo se acostaban de vez en cuando y Adrian está muy tocado ahora no le agobies y ya te irá contando el poco a poco.
Comieron juntos en la barra de la cocina y fueron a sentarse al sofá del salón. Frente a la chimenea y la televisión ambos se quedaron dormidos, estaba anocheciendo cuando el ruido de la tele  despertó a Pro, su hermana estaba en la cocina haciendo café.
-Café para dos.-Gritó Pro.
Aitana se giró para sonreírle mientras le miraba.
-Oído cocina. ¿Qué tal te ha sentado? A mí de maravilla.
-No sé, estoy un poco atontado, ¿Cuánto hemos dormido?
-Pues una hora y pico, tampoco es tanto, todavía no son las seis pero parece más tarde porque en este lado de la casa oscurece antes. Pero a mí me encanta mi cocina con la luz al mediodía y por las mañanas también me da de lado. Me voy a jubilar en esta cocina, cuando me jubile quiero que nos vengamos aquí pero me temo que Fran se va a estar pasando el día yendo y viniendo.
Por cierto me ha llamado, dice que viene ya y también los chicos, estaban en el pueblo y se han quedado comiendo en una terraza.
-Pues estupendo así estamos todos.
-Pues sí, porque también viene el asesor.
Adrián entro en la cocina seguido de Berto y Helena.
-Hola, bien hallados.
-Hola guapos, ¿no podíais decir donde vais o si no vais a comer en casa? De verdad hijo que ya no tenéis 16 años.
-Joder mama perdona, nos fuimos andando al pueblo esta mañana y me llamó papa cuando estábamos a punto de venir y me dijo que le esperábamos y nos veníamos en su coche, pensé que te diría algo.
-Vale, siempre tienes un culpable. ¿Y dónde está tu padre?
-Fuera hablando por teléfono, creo que va a buscar a Damián al tren. ¿Qué tal te encuentras Pro?
-Bien, mucho mejor ¿Qué tal vosotros?
-Bien cariño, bien.-contestó Berto.
-Bien, estamos tranquilos.-Dijo Helena.
-Bien, eso está bien, ahora ponerme al corriente. ¿En qué punto estamos?
Intentaron contestar los tres a la vez.
-Nos vamos a Malta-dijo un entusiasta Berto.
-Ha salido en la tele Pro, ha sido todo un accidente. Aunque están sacando bastante mierda sobre la familia. Pero de nosotros ni una palabra, en ningún sitio. Ni una palabra de amigos, ni de trabajo ni de nada en sus 3 años en Madrid, algo de las femmes y de su pertenencia y nada más.
Aitana interrumpió bruscamente a su hijo para dirigirse a Berto ¿A Malta? ¿Qué dices?
-Vamos a sentarnos tranquilamente mientras viene papa.
Se sentaron todos y por turnos fueron contando que Berto y Helena se iban a una isla de Malta a casa del hermano de Helena, tenía un restaurante griego e incluso podrían tener trabajo ambos, que la televisión había informado que la muerte de Carmen había sido un fatal accidente más por el golpe de la caída que del porrazo, que el funeral había sido en la más estricta intimidad y Adrian no había podido acudir, que siguiendo las recomendaciones de Damián no habían vuelto a saber nada de Sofía ni tampoco de los periodistas.
Y Adrian insistió mucho en la ausencia en las noticias sobre Carmen y su vida de alguna referencia a su estancia en Madrid.
-Resultado, no hay como que me den dos hostias para que soluciones todo vosotros solos, bueno y con la estimable ayuda del nuevo asesor.
-Te dieron alguna hostia más y es un tío majo, yo lo conozco desde que nos compramos esta casa, me saca apenas 3 ó 4 años y  nos bañábamos juntos en las pozas cuando éramos pequeños. Es un tío legal, a mi padre le salvó de una buena hace tiempo.
-¿A tu padre? ¿De qué le salvó ese?
-Joder mamá no focalices todo hacia tu vida, fue una tontería, alguna movida con la caza, Papá disparó a lo que no debía y Damián habló con la guardia civil para que lo taparan un poco.
-Bueno vamos a tranquilizarnos todos un poco y nos centramos en el tema. ¿Quien tiene una china? necesito fumarme un porro para mí solo.
Se hizo un silencio de apenas unos segundos roto por un coro de voces.
-¿Estás seguro Pro? Damián está a punto de llegar y es mejor que estés lúcido y no creo que te ayude en tu estado.
-No me jodas Adrián, me tomo varios calmantes y estoy bastante atontado y estoy hasta los cojones de toda esta historia que yo no he pedido .¿Tienes o no tienes?
-Ya sabes que no es mi rollo.
-Sí, es cierto tu rollo es otro, vuestro rollo es el otro.
-A mi me hace gracia que seas tan crítico con unas drogas y tan dependiente de otras.-Añadió Berto.
-Mira Alberto yo no soy crítico con ninguna droga y creo que tampoco soy dependiente de ninguna, ni siquiera del tabaco, quizá solo del café por las mañanas.
-Ja, ja, ja, ja eres un crack Pro, sabes de sobra que no me llamo Alberto y para no ser crítico con la coca pegas unas turras de escándalo.
-Yo tampoco me llamo Pro y si os pego turras con la coca es porque os gastáis el dinero que no tenéis y porque parece que si no te pones unos tiros no eres capaz de desarrollar tu verdadera sexualidad. Es más a veces creo que tú crees que con la coca mi sobrino va a experimentar el mismo cambio que experimentas tu.
-Eres un cabrón Pro y de verdad que…
-Venga vale ya-Interrumpió Adrián.
En ese momento entraron Fran y Adrián
-¿Se puede?- Preguntó Fran.
-Parece que está el horno calentito-Añadió Damián.
Las miradas que recibió corroboraron su duda
-¿Qué pasa?¿Puedo ayudar en algo?
-Pues para empezar ¿tienes un china? ¿Y alguna explicación para tanto misterio?-Se abalanzó Adrián
-¿De hachís? Claro que si, y muy rico. Y explicaciones tengo algunas pero misterio no hay ninguno. ¿Por dónde empezamos?
-Por la china para que Pro se haga un porro a ver si se relaja un poco.

lunes, 28 de mayo de 2018

Tratado para ser Feliz. Capítulo 10.Un box de urgencias


Tratado para ser Feliz.
Capítulo 10.
Pro despertó confuso y dolorido en lo que parecía un box de urgencias de algún hospital, enseguida se acercó una auxiliar a preocuparse por su estado.
-Buenos días ¿qué tal se encuentra?
-No muy bien la verdad ¿Dónde estoy?
-En urgencias. En el hospital central, le trajeron esta madrugada. ¿Recuerda algo?
-Sí, algunas cosas ¿Cuánto tiempo dice que llevo aquí?
-Unas pocas horas, ingresó alrededor de las 5 y ahora son las doce pasadas del mediodía, apenas ha descansado. Por cierto hay un familiar suyo afuera, si quiere le hago pasar y luego se duerme otro rato hasta mi cambio de turno ¿Qué le parece?
-¿Un familiar? ¿Quién es?
-Pues no sabría decirle, es un señor bien vestido de unos 50 años, con gafas, más bien bajito y muy delgado. Creo que le llamó la policía municipal cuando le trajeron a usted y lleva aquí desde las ocho y pico…
-¡Es mi cuñado! Dígale que pase por favor.
-De acuerdo pero son menos de veinte minutos y luego se duerme otro rato, tiene dos costillas rotas y un posible epítema en un pulmón.
-Sí, si, lo que usted diga pero por favor dígale que pase e incorpóreme un poco por favor.
-No puedo hacer lo segundo, solo puede inclinar la cama si quiere con el mando pero usted no puede moverse de momento.
Fran apareció al momento corriendo la cortina de plástico que limitaba su box.
-Pro ¿Qué ha pasado?
-Fran, que alegría verte, perdona que te llamaran a ti, me pidieron un teléfono y solo pensé en ti
-Bueno, no te disculpes pero ¿Qué ha pasado? Tienes dos costillas rotas y la cara como un cromo ¿te han pegado una paliza? ¿Por qué?
-Por estar en el lugar equivocado en el momento equivocado, como siempre  que pasan estas cosas. Fue en casa de Adrián, estaban robando, creo, y aparecí yo haciendo ruido.
-¿En casa de Adrián? Pero si él vive contigo y ¿Dónde está el? ¿Está bien?
-Sí, perdona. Adrián está durmiendo en casa, estaban robando en el apartamento de enfrente donde vive, vivía, una chiquita que andaba enrollada con tu hijo. Es muy largo y un poco complicado quizá, el caso es que necesito tu ayuda. Quiero que vayas a casa y les cuentes a toda la tropa que hay allí que son tu hijo y dos más que estoy aquí y que han robado en su casa, ellos son mis vecinos, tienen que llamar a la policía y denunciar el robo y además… me gustaría que te llevaras a Adri y a los otros dos a tu casa de la sierra unos días, al menos los mismos que pase yo aquí.
-¿Qué coño está pasando Pro? Si me has llamado es para que me cuentes de que va todo esto ¿Cómo que me los lleve a la sierra? ¿Quieres que los esconda? ¿De quién Pro?
-Yo tampoco sé de qué va todo esto, anoche encontré su puerta abierta y al asomarme  me dieron de ostias ¿Qué más quieres que te cuente?
-¿Por qué quieres que me los lleve a la sierra? Y por cierto ¿me los llevo con tu hermana o la dejo al margen? Al margen de todo claro, de llevarme a tus vecinos a su casa, de que su hermano esté en el hospital con una paliza de que esta mañana me hayan llamado a mí.
-Ya, bueno creo que tienes razón. Siéntate.

Hablaron de Carmen y de su muerte, de la relación que tenía con Adrián, de sus peculiares vecinos y sus circunstancias, hablaron también de Luisa y Benjamín y de la historia que querían contar y sin entrar en muchos detalles también le estaba hablando de la presencia de Sofía alrededor de la historia cuando apareció de nuevo la enfermera anterior descorriendo bruscamente la cortina del box.
-Lo siento mucho pero tienen que terminar la visita.
-Me dijo que serían veinte minutos-replicó al instante Pro.
-Lo siento mucho me han dado órdenes de que vaya desalojando esto y ya, vienen los médicos en su ronda y a usted le va a visitar un traumatólogo con todo el sequito de estudiantes.
-Vale Fran, cuéntale lo que tu creas oportuno a mi hermana, pero sobretodo ves a mi casa  e intenta llevártelos a todos a la sierra y esta noche hablamos por teléfono ¿de acuerdo?




29 octubre
La mañana despertó gélido a Pro, hacía frío como si fuera un hospital y estuviera despareciendo el veranillo de  San Miguel de golpe.
Una enfermera entró abriendo cortinas y subiendo persianas, vio que el paciente estaba despierto y le dirigió una mirada cómplice.
-Seguro que hoy no le importa madrugar, como marcha temprano.
-Seguro que protesto menos se lo prometo pero por favor no abra las ventanas todavía, lo hace cuando de la vuelta. Por favor.
La enfermera no contestó, se fue andando por el pasillo de camas hasta el otro extremo y empezó a abrir ventanas.
Pro se dio media vuelta en la cama y metió la cabeza bajo la almohada.
Estaba terminando el desayuno cuando entró Fran la habitación.
-Buenos días Pro, hoy nos vamos a casa, en un rato cuando nos den los papeles del alta. ¿Qué tal has pasado la noche?
-Bien, mejor que la anterior, pero tengo ganas de irme ya ¿Está mi hermana ya .
-Sí, bueno la recogemos ahora los dos, estaba llenando la última bolsa.
-Vale, me parece bien.
-Escucha, tengo un amigo y tal, que bueno es de allí del pueblo, he ido a cazar con él y le conozco bastante del pueblo. El caso, estaba en casa ayer y va a venir esta tarde a hablar contigo. No es abogado pero es pasante y entiende bastante del tema y bueno que creo que nos puede echar una mano.
-Pasante. No te digo de qué Fran. No te digo de qué…Pero lo que no entiendo es que has contado o que ha pasado por tu casa en dos días.
-Nada, de verdad, es un amigo y se ofreció el, esta tarde viene y habláis sin más Pro, tu hazme caso.
Los papeles se alargaron un poco y la hermana de Pro también, cuando llegaron al pueblo había pasado la hora de comer de largo, los abrazos y besos le habían podido más que el hambre y decidieron entre todos que lo mejor era que se acostara un poco para descansar.
Aunque apenas durmiera un rato largo se despertó atontado y pesado, con un fuerte dolor de cabeza que le incremento cuando entró en la cocina y se encontró a su sobrino con Fran y un hombre que no conocía.
-Hola, me llamo Perezlopez señor, o me llaman así, profesionalmente también.
Era un hombre alto, delgado y algo desgarbado, enjuto de tez morena y te miraba muy de frente como  los retratos del greco.
-Hola, encantado yo soy Pro o me llaman así. Supongo que Francisco le habrá dicho que no estoy muy convencido de que sea buena idea que entre en este asunto. ¿Qué sabe? y ¿en qué cree que puede ayudarnos?
-Bueno, Fran me dio el nombre de Carmen de Nomeacuerdo y he averiguado muchas cosas, creo. Sé de donde procede, cuál es su familia y sus intereses políticos y la extraña postura antagónica de la fallecida. En cuanto a su muerte, bueno un golpe mal dado parece ser la versión más prudente. También sé que los intereses empresariales de la empresa familiar tienen nuevos socios. Y bueno en cuanto a la pregunta de en qué puedo ayudarlos, supongo que en todo lo que esté en mi mano, y en mis contactos.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Tratado para ser feliz.Capítulo 9.Lo volvería a hacer



Tratado para ser feliz. Capítulo 9.
Lo volvería a hacer.
Tuvieron que llamar a un médico, Berto había entrado en cólera y alcanzó un estado de excitación que consideraron peligroso para su salud, Helena había decidido solidarizarse y tuvo un ataque de ansiedad también.
Cuando llegaron el abogado y Adrián la casa de Pro parecía un hospital de campaña y éste estuvo a punto de unirse a la fiesta del tranquilizante, el abogado dijo no sorprenderse ya que había visto de todo pero si pareció molestarle que Luisa no estuviera.
-En seguida vuelve, tenía que ir un momento al cierre, creíamos que llegaría antes que vosotros. -Justificó Benjamín.
-Bien, pues mi presencia aquí ya la considero innecesaria voy a llamar a Luisa un minuto.
Salió fuera al descansillo mientras Pro seguía discutiendo con Berto y el médico sobre la inconveniencia de que los pacientes se quedaran en su propia casa cuando la suya  estaba  justo enfrente.
-Mire hagan ustedes lo que consideren no acabo de entender sus reticencias sólo le estoy indicando que necesitan supervisión y que desaconsejo su traslado, me han dicho que el paciente varón viene del hospital con un episodio severo con las mismas características. Yo les voy a prescribir reposo absoluto desde este mismo instante y  el domicilio ya lo eligen ustedes mismos. 
Al salir se cruzó con el abogado que estaba terminando la llamada justo en la puerta.
-Bueno, efectivamente Luisa viene ya hacia aquí pero lamentándolo mucho no puedo esperarla, ella tiene mi tarjeta, les dejo otra para que la tenga usted si quiere llamarme, el señor González puede explicarle que ha pasado mientras viene Luisa, ella tiene toda la información del caso y bueno discúlpenme pero tengo que irme ya.
Les saludó uno a uno a todos muy cordialmente con un apretón de manos enérgico y se fue.
-La noche de los bordes que bien, bueno lo primero es lo primero. Berto y Helena os vais a dormir a mi cama y Adrián, si quieres te vas a la habitación del fondo la que era la tuya, convertimos el sofá en cama y me dejáis a mí el salón para cuando vuelva. Venga zafarrancho, iros preparando porque Benja y yo nos vamos.
-¿Cómo que os vais, no iba a venir la chica esa que tiene toda la información? No me trates como a una puta cría Pro que me tienes hasta los cojones.
-Mira Berto estoy teniendo mucha paciencia y calma con todo esto, vosotros estáis mal y lo mejor que podéis hacer ahora es descansar y coger fuerzas y sobre todo lucidez y calma Berto .Benja no pinta nada aquí ya y no voy a hacer que venga Luisa porque esto se está pareciendo al camarote de los hermanos Marx.
-Tú me quieres ocultar y mangonear que es lo que más te gusta.
-Pues sí, eso es cierto quiero mangonearos un poco que hace mucho que no me dejabais hacerlo ¿verdad?
-Joder Pro- se puso a llorar- no me dejes al margen por favor, Carmen era mi niña, mi alma, mi…
-Ya lo sé Berto, estate tranquilo vale. Tenéis que descansar los tres y mañana ya verás cómo es menos difícil todo.
-A mí me gustaría acompañaros
-Mira Adrián, no vamos a hacer nada, solo voy a acompañarle. A pagar el abogado y a dar por finalizado esta parte del episodio, quédate con ellos por favor. Cuando vuelva seguro que estamos todos más calmados y descansados y hablamos mejor de todo.



Pro y Benjamín bajaron las escaleras en silencio pero nada más pisar la calle Benjamín detuvo a Pro.
-¿Dónde vamos? Luisa viene ya, podemos cruzarnos con ella.
-Quería hablar contigo un momento a solas.
-Ah, perfecto, yo también pero…bueno es un artículo de Luisa, sería mejor hablar cuando esté también ella. Hay mucho dinero por medio Pro, Paula lleva mucho tiempo con esta historia y ahora se ha vuelto más jugosa todavía.
-¿Dinero? no sé a qué te refieres, pero no hay ninguna historia.

-¿Qué opinas de la muerte de Carmen?
-¿Cómo que qué opino? Opino que es una putada, sobre todo para ella .Aunque a veces piense que…la verdad para lo que pintamos acá.
-¿No me digas que tienes pensamientos suicidas?
-¿Quién ha hablado de suicidarse?  Yo te decía que a veces pienso que la vida tampoco ofrece tantas cosas buenas, bueno yo quería hablar  sobre el cuadro que hay arriba, he contactado contigo por amistad y porque estoy un poco superado con todo esto pero no quiero que vaya más allá, no sé qué tiene Paula, que pista anda siguiendo pero creo que deberíamos dejar al margen a Berto al menos por ahora.

-No te preocupes tío, tu estarás al mando, si se citan nombres o lo que sea tu tendrás siempre la última palabra .¿Porque no nos sentamos en ese banco de la esquina? Seguro que vemos llegar a Paula.
Apenas se sentaron cuando apareció la silueta de una mujer bajando la calle, Pro encendió su cigarro y se levantaron.
-Hola ¿me esperabais? He venido en cuanto he podido escaparme, he hablado con el abogado y tengo también noticias nuevas ¿subimos?
-Hola Paula, estábamos fumando un cigarrillo, si no te importa damos un paseo y nos vas contando.
Benjamín asintió y entraron los tres en un parque.
-Lo primero: gracias por todo Paula.
-De nada Pro .Lo primero: no hay nada con tu sobrino, ni cargos ni registro alguno.
-Gracias otra vez, me tienes que decir cuánto es todo, las gestiones de tu abogado…
-Escucha Pro: no me debes nada, el abogado es del periódico y no ha hecho nada. Con tu sobrino no hay nada, solo le ha recogido en el hospital para traerlo a tu casa, en el juzgado ni siquiera ha podido acceder a la sala que lleva el caso de Carmen, lo han declarado secreto de sumario y la familia de Carmen ya ha presentado sus letrados. Y ahora escúchame: hay una historia detrás o delante, yo llevo mucho tiempo siguiendo la pista de las bodegas y del tío de Carmen, ya tiene una sentencia condenatoria de su época de concejal en Villanueva del Moral. Hay conexiones con la mafia pero con la mafia de verdad, la italiana, les venden vino que luego le ponen la Denominación de la provenza y precisamente creo que son ellos quienes se han cargado a Carmen.
Yo quiero que cuentes tú la historia, no queremos a Berto, ese chico no sabe nada y no puede aportar gran cosa, solo ser un blanco fácil porque ellos sí podrían creerse que sabe más de lo que sabe y entonces su vida no valdría nada .Pero tú eres famoso y es más fácil protegerte si lo cuentas en primera persona con nombres y apellidos .Y por supuesto que al firmar la historia llevaría una jugosa recompensa económica.
-No sé por dónde empezar Paula. Y Benja. Bueno que lo de ser famoso pasó a la historia hace muchos años y que yo no veo ninguna historia contada de la manera que dices. Si hay historia escríbela tú que eres la periodista y ten cuidado de no citar tus fuentes como siempre se hace, no entiendo porque te hago falta yo inventándome nada en nombre de…No sé, de verdad ¿porque hace falta introducir personajes?
-Es peligroso Pro. Muy peligroso, todos los medios tenemos la muerte de Carmen, que seguramente termine quedando como un accidente o algo parecido, pude que sancionen al policía que la golpeó y así quedará más tapado. Todos tenemos también la historia de corrupción que hay tras esas bodegas y esa familia pero nadie tiene o nadie va a publicar la relación entre esas dos noticias y para publicarlo nosotros tenemos que tener un apoyo seguro y creíble desde el minuto 1.
-Cariño ¿Por qué no nos vamos los tres a nuestra casa y hablamos allí de todo esto? ¿Qué te parece Pro?
-


-Me parece buena idea, pero vosotros vivías en las afueras ¿no?
-Pues en Las rozas, no tardamos nada hombre.
-Lo digo por la vuelta, es muy tarde ya y has visto el panorama que he dejado en mi casa. Mejor me dejáis en esta calle y bajo hacia mi casa, de verdad muchas gracias por todo, a los dos. Mañana nos llamamos y nos reunimos para hablar de todo esto todos juntos.
Pro subió las escaleras del edificio renegando por dentro, no le gustaba nada la historia que le había contado Paula, no quería mezclar a Berto ni mucho menos a su sobrino y no quería adquirir ningún protagonismo tampoco pero lo que más le irritaba era recordar a Sofía, había visto una llamada perdida suya en el móvil al mirar la hora en el coche de Paula y sin querer responder la llamada sabía que podía tener algunas respuestas como por ejemplo porque había desaparecido y si era casualidad que su suegra fuera la juez del caso.
Al llegar al rellano de su piso giró la mirada hacía la puerta de Berto y Carmen y le pareció ver la puerta ligeramente abierta, se dirigió dubitativo y justo al empujar la puerta el miedo le hizo hablar en alto.
-¿Qué coño hacéis a estas horas?
Encendió la luz y encontró el salón destrozado: cojines rajados, cristales rotos por el suelo y papeles y fotos desperdigados por toda la casa .Fue agachándose y cogiendo objetos buscando una explicación a esa locura y ya no pudo recordar más .Despertó  al día siguiente reanimado por un enfermero del SAMUR, tenía un fuerte golpe en la cabeza y había estado varias horas inconsciente. Intentó recordar el golpe mientras le vendaban la cabeza al mismo tiempo que responder a esas voces que le hablaban.
-Señor, ¿puede oírme? ¿Puede decirme su nombre? ¿Sabe que ha pasado? Soy la doctora Olmo, tenemos que trasladarlo y quiero saber si puede oírme y hablar, por favor haga un esfuerzo ¿Cómo se llama señor?
-Me llamo Prudencio Ortiz y no sé qué ha pasado, me han agredido, me golpearon, primero un puñetazo en la cara creo y luego puede que un golpe en la cabeza con algo, la verdad no recuerdo nada .Vivo enfrente, vi la puerta abierta y al entrar estaba todo revuelto y …me duele todo pero sobretodo la cabeza.
-Bien, este tranquilo, vamos a darle un calmante y nos le llevamos ¿Quiere que avisemos a algún familiar?
-¿Cómo dice? ¿Quién les avisó a ustedes?
-La policía municipal, están esperando abajo, fueron ellos quienes nos llamaron con aviso de herido.
-¿Y a ellos?
-¿A ellos? Pues no lo sé pero puede usted preguntárselo ahora